lunes, octubre 13, 2014

MIENTRAS AGONIZO

James Franco es más conocido como actor; pero tiene una multifacética vena artística: escritor de cuentos, guionista, director de cortos, documentales y ficción, rubro este último donde termina una película y comienza otra inmediatamente. Incansable, nos hace recordar al desaparecido cineasta alemán Rainer Fassbinder, aunque sin llegar todavía a la calidad visual de este último.

James Franco acepta también retos grandes, como llevar a la pantalla complejas novelas, como las de William Faulkner. Es el caso de Mientras agonizo (titulado el filme en español como El último deseo y Una muerte silenciosa) y la barroca El sonido y la furia, opus del cual estamos con deseos de ver cómo ha podido adaptar novela tan difícil de llevar al cine. Será cuestión de ver. Ojalá su nombre como actor permita que sus obras de director sigan llegando. (Igualmente tiene en su haber una biopic sobre el controversial escritor Bukowski).

Grosso modo, Mientras agonizo trata del noble deseo de una familia de granjeros pobres de llevar los restos de la madre difunta a ser enterrados en su lugar de origen, para lo cual deben hacer un viaje bastante accidentado para la época (inicios del siglo XX). No solo vemos los avatares que deben superar, sino “sentimos” los pensamientos que trascurren en los personajes, sus deseos, frustraciones y preocupaciones.

Esa es la parte más difícil de la adaptación, dado que en las novelas de Faulkner discurren más pensamientos o sentimientos de los personajes que acción propiamente. En Mientras agonizo se enfocan los distintos puntos de vista de los personajes, entre principales y secundarios. En la adaptación muchos de los secundarios fueron suprimidos y los puntos de vista distintos fueron “visualizados” utilizando el recurso de partir la pantalla; así cada parte de la pantalla corresponde a “la visión” de cada uno de los personajes. Pero este recurso llega en un momento a saturar por exceso. Quizás la adaptación hubiese quedado mejor reduciéndolo todo a un solo punto de vista, el de un narrador omnisciente, recurso que utilizó Francisco Lombardi (1985) al adaptar La ciudad y los perros de nuestro Nobel Mario Vargas Llosa (gran deudor de las técnicas de Faulkner) y que si bien sacrificó gran parte de la narración original, permitió un producto más digerible para el espectador.

En el cine se produce el principio que de una mala novela se puede hacer una buena película, pero de una buena novela, difícilmente. En fin, Mientras agonizo vale como un intento de un joven cineasta que está buscando caminos y para ello se arriesga.
Eduardo Jiménez J.
ejj39@hotmail.com



MIENTRAS AGONIZO [As I Lay Dying]
Dir: James Franco
Guión: James Franco, Matt Rager, basado en la novela de William Faulkner
c/ James Franco (Darl Bundren), Tim Blake Nelson (Anse), Jim Parrack (Cash), Ahna O'Reilly (Dewey Dell), Logan Marshall-Green (Jewel), Brady Permenter (Vardaman Bundren), Danny McBride (Vernon Tull), Beth Grant (Addie Bundren)
EEUU/2013/Drama***/Estrenos



IDA

Es poco común espectar una película polaca, más con la gran sensibilidad y preciosidad formal dentro de su laconismo narrativo que contiene Ida.

Estamos en los años 60 en la Polonia comunista y una novicia va a recibir los votos. No obstante ello la Madre Superiora le recomienda que visite al único familiar que le queda, una tía, hermana de su madre, a la cual no conoce. Luego de un encuentro frío e incómodo, ambas deciden visitar el lugar donde los padres de Ida fueron asesinados durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde ese ángulo, se trata de ir al encuentro del pasado, de conocer los orígenes (Ida se descubre de origen judío y no católico como suponía), del trauma que significó la guerra y como, literalmente, “se echó tierra” a los abusos que se cometieron. Pero también trata, tangencialmente, el tema de los juicios contra “los enemigos del pueblo” que se dieron a fin de consolidar el dominio comunista. Juicios simulados, donde la tía de Ida, Wanda, como magistrada, tuvo una participación decisiva.

Esas “revisiones históricas” se producen en la confrontación con su pasado que lleva a cabo Ida y en la remezón que sentirá Wanda de todo el horror visto y vivido (que luego le causará el suicidio).

Pero ese peregrinaje existencial no estaría completo sin el conocimiento de los placeres sensoriales por parte de la protagonista, a fin de reafirmar su fe en Cristo. La sustitución que hace de la tía muerta, claramente cuando se pone sus zapatos y su ropa, permite que pruebe “las tentaciones de la carne”, a fin de conocer mejor el mundo, lo que a su vez posibilitará reafirmar su fe. (Algo así como “conocer el pecado”, para estar más cerca de Dios).

Laconismo narrativo, pocos personajes que reflejan el vacío existencial en que se mueven, rituales, todo ello en un blanco y negro que resalta aún más la parquedad narrativa y estiliza las formas, hacen de Ida uno de esos filmes que se ven con placer e inteligencia al mismo tiempo.
Eduardo Jiménez J.

ejj39@hotmail.com

IDA  
Dir: Pawel Pawlikowski
Guión: Pawel Pawlikowski, Rebecca Lenkiewicz
c/ Agata Kulesza (Wanda), Agata Trzebuchowska (Ida)
Polonia/2013/Drama****/Estrenos


miércoles, octubre 01, 2014

LA LEY DEL MÁS FUERTE

Por: Eduardo Jiménez J.
        ejimenez2107@gmail.com
        ejj39@hotmail.com

El haber obtenido una estatuilla a mejor actor por su ópera prima, Corazón rebelde (Crazy Heart, 2009), le permitió a Scott Cooper cimentarse en la industria fílmica y, sobretodo, conservar su independencia en los proyectos a los que se avoca.

Esta vez nos trae la historia de Russell (Christian Bale), obrero en una acería del este, con un hermano menor (Rodney) que casi siempre se mete en problemas, de los que debe sacarlo. En la primera parte de la cinta vemos en su accionar a los personajes, completando la contraparte con un arreglador de apuestas de boxeo (Petty) y un desquiciado y violento criminal (DeGroat).

Es en ese interactuar que vamos descubriendo a los personajes y sus dramas. Rodney que no puede controlarse y ha regresado más violento de la guerra en Irak; Russell que trata de cuidarlo, así como a su padre enfermo y a su pareja (Lena), que lo abandona cuando ingresa a la cárcel por un infortunado accidente de tránsito. No es propiamente una película de acción, sino de decisiones que deben tomar sus protagonistas, las consecuencias que ello conlleva; y una suerte de destino que afecta sus vidas más allá de su voluntad.

La resolución por ello no termina en una acción desenfrenada, sino en una violencia mínima que resuelve el conflicto.

Es cierto que existen muchos elementos que nos recuerdan al filme El francotirador (The Deer Hunter, Michael Cimino, 1978), sea en personajes (como el de Russell), hechos (la caza del ciervo) o decisiones (tratar de salvar infructuosamente a los amigos o a los familiares de un infierno). No obstante esas coincidencias, La ley del más fuerte tiene personalidad propia.


LA LEY DEL MÁS FUERTE  [Out of the Furnace]
Dir: Scott Cooper
c/ Christian Bale (Russell Baze), Casey Affleck (Rodney Baze), Woody Harrelson (Harlan DeGroat), Zoe Saldana (Lena Taylor), Sam Shepard (Gerald 'Red' Baze), Willem Dafoe (John Petty), Forest Whitaker (Chief Wesley Barnes)
EEUU/2013/Drama***/Estrenos


miércoles, septiembre 24, 2014

DECISIÓN FINAL

Si bien la película tuvo un tránsito fugaz en la cartelera, Draft Day (Decisión final) sorprendió gratamente.

El título original alude al día en que los equipos de fútbol americano anuncian las contrataciones de jugadores para la temporada por iniciarse. Previo al anuncio de cada equipo existen tensiones, negociaciones internas, zancadillas, a fin de lucir lo mejor frente a los seguidores del equipo y posicionarse de cara a los anunciantes y los negocios que, como en el fútbol de balompié, desarrolla.

Ese día es particularmente tenso para el gerente (Kevin Costner) de uno de los equipos: su pareja le anuncia un embarazo, su madre –mujer dominante- quiere que concurra a las honras fúnebres del padre recientemente fallecido, el dueño del equipo lo presiona para contratar jugadores famosos y tiene las presiones del entrenador, el resto de jugadores y agentes a fin que contrate a sus allegados. Día realmente complicado.

Todo el relato trascurre sobre los hombros de Costner: vemos a un hombre de acción, muy hábil para negociar, afrontando y solucionando los problemas que se le presentan, manteniendo una aparente calma que en cualquier momento puede trasformarse en ira.

Por la temática, se nos viene a la memoria una película que en otro tono y estilo, trata el tema de los entretelones del fútbol americano: Un domingo cualquiera (Any Given Sunday, 1999) de Oliver Stone, aunque enfocado en un entrenador (Al Pacino) crispado y temperamental, muy distinto al personaje que encarna Costner, más “equilibrado”.

Vale la pena apreciar Decisión final, tanto por la madurez interpretativa, casi diríamos “clásica” que tiene Kevin Costner, ya despojado del momento de fama que vivió en el pasado (realmente es un gran actor), como por el propio filme, hecho por un artesano con solvencia narrativa como Ivan Reitman.
Eduardo Jiménez J. 

ejj39@hotmail.com

DECISIÓN FINAL [Draft Day] 
Dir: Ivan Reitman
Guión: Scott Rothman, Rajiv Joseph
c/ Kevin Costner (Sonny Weaver), Jennifer Garner (Ali), Ellen Burstyn (Barb Weaver), Frank Langella (Anthony Molina), Denis Leary (Coach Penn), Chadwick Boseman (Vontae Mack), Josh Pence (Bo Callahan)
EEUU/2014/Thriller***/Estrenos


miércoles, septiembre 17, 2014

PERRO GUARDIÁN

Por: Eduardo Jiménez J. 
        ejj39@hotmail.com

Creo que a estas alturas ya no cabe duda del boom de producciones nacionales que llegan a las salas comerciales, fenómeno que no se explica únicamente por el “desembalse” de proyectos fílmicos, sino demuestra la tenacidad de jóvenes realizadores que, en circunstancias adversas, se atreven a realizar su primer largometraje, facilitado en gran medida por la rebaja en costos que implica el uso del digital. Su opción es el llamado “cine de género” (comedia, drama, thriller), con el cual pueden “conectar” con el gran público, desinteresado en las producciones nacionales por largos años. Si la tendencia continúa y se consolida podemos hablar ya de una nueva generación en el cine peruano que, a diferencia de la generación de Lombardi y compañía, se forja en las condiciones que impone el mercado y no en el apoyo estatal directo (que sigue siendo necesario). De esa generación pueden salir obras interesantes como Asu mare o la bajo comentario Perro guardián. Veremos.

Esta vez la producción viene de la mano de un dúo de jóvenes directores que en asociación con Carlos Alcántara como estrella principal (deseoso de ampliar su registro actoral más allá de lo cómico), trae un thriller que alude a un hecho de nuestra historia reciente: la amnistía que a mediados de los años noventa concedió el gobierno fujimorista a los militares que violaron derechos humanos en la lucha antisubversiva y como, pocos años después, con la restauración de la democracia, ello queda sin efecto y se produce el proceso judicial a muchos que perpetraron atrocidades al amparo del poder del Estado.

En ese contexto histórico se introduce la historia ficticia de “Perro” (Carlos Alcántara), exmilitar destacado en el pasado a las zonas subversivas, ejecutor extrajudicial implacable, y dedicado en la actualidad al sicariato.

Lo interesante no es tanto las acciones criminales que realiza el personaje, sino ese conflicto interno no verbalizado que lo va haciendo dudar de los actos que comete. Para ello es importante la tensión del personaje, esa contención de fría serenidad que en cualquier momento está a punto de estallar (como en la escena del mendigo redimido que sube al bus a pedir limosna). Esa tensión solo se manifiesta con ciertos gestos del personaje en el escenario de una ciudad igualmente agresiva, “chirriante” en sus sonidos, una ciudad que es retratada en sus aspectos más sórdidos, acompañado de una fotografía fría y de tonos oscuros.

Existen personajes claves que sirven para llevar adelante la trama como “El Apóstol” (un extraordinario Reynaldo Arenas que regresa al cine luego de mucho tiempo), personajes (aparentemente) redimidos como El padrino o la niña desamparada (Mayra Goñi) que despierta el lado paternal de “Perro”.

En ese extremo se ha comentado la similitud con Taxi Driver (la redención del pecado, la purgación por medio del fuego, la niña que representa el ángel que debe ser liberado); pero el diseño del personaje principal no es tanto el del célebre filme de Scorsese, sino por su laconismo y escasa gestualidad del personaje central, más se parece al León del filme de Luc Besson, El profesional.

El final abierto, donde el personaje huye con la chica en medio del desierto (símbolo de la soledad) invita a una posible secuela.


PERRO GUARDIÁN
Dir: Bacha Caravedo, Chinón Higashionna
Guión: Bacha Caravedo
c/ Carlos Alcántara (Perro),  Reynaldo Arenas (Apóstol), Ramón García (El Padrino), Mayra Goñi (Milagros), Miguel Iza (Mendieta), Juan Manuel Ochoa (Ormeño)
Perú/2014/Thriller***/Estrenos


miércoles, agosto 27, 2014

APRENDIZ DE GIGOLÓ [Fading Gigolo]

John Turturro es más conocido como actor que como director. Con un puñado de películas en su haber, se ha consolidado como un realizador “indie” (independiente) en los predios del cine norteamericano.

Esta vez nos trae una comedia acompañado del gran Woody Allen, fungiendo solo de actor en un papel a su medida (el de judío neurótico y parlanchín).

Fioravante (Turturro) y Murray (Allen) son dos grandes amigos y socios en una librería de incunables que debe cerrar por falta de clientes: el internet, los libros electrónicos y el poco interés actual en libros antiguos y raros han traído la bancarrota a estos dos amigos.

A Murray se le ocurre un negocio para agenciarse de fondos: prestar su amigo, con bastante atractivo y magnetismo con las mujeres, los servicios de gigoló, consiguiéndole los contactos necesarios a cambio de una comisión.

No tan convencido Fioravante, accede por necesidad, iniciándose en el negocio más antiguo del mundo. Sus clientas, de los sectores sociales altos, dan una buena retribución por los servicios prestados más una sustanciosa propina, comenzando con la médica que encarna la legendaria Sharon Stone.

Todo va bien hasta que se cruza con Avigal, una viuda que pertenece a los sectores más tradicionales del judaísmo y que no puede todavía superar la muerte de su esposo, un rabino respetado en su comunidad. El interés recíproco con Fioravante hará que despierte los celos de Dovi, un judío que encarna al policía de la comunidad y, por tanto, resguardo de “los valores” de esta.

Estamos ante una comedia de enredos, con toques de romanticismo, en la cual los protagonistas se van descubriendo cómo son: Fioravante un tanto taciturno pero efectivo en los placeres sensoriales gracias a la empatía que siente con sus clientas, Murray como “buen negociante” y con familia mixta (su mujer, Othella, es negra), Avigal con el lastre de su dolor marital, y las insatisfechas y bi-sexuales Parker y Selima.

La comedia nos abre al mundo judío, para tomarles el pelo a esos judíos ortodoxos que, al pie de la letra, siguen las antiguas enseñanzas (la escena del “juicio” a Murray por parte de los rabinos es bastante elocuente). Como apuntamos Woody Allen se encuentra “en caja” en el rol, mientras Turturro representa al latin lover hollywoodense. Y si bien el final no es el típico “happy end”, donde el chico se queda con la chica, es más un final abierto, como la vida que, pese a todo, continuará para estos dos amigos.

Pequeña joya y que brilla justamente por ser sui generis, distinta a las usuales comedias románticas.
Eduardo Jiménez J. 
ejj39@hotmail.com



jueves, agosto 21, 2014

VIEJOS AMIGOS

Quizás la comedia sea un género más difícil que el drama. Los riesgos a que salga fallida sea por exceso o por omisión se presentan a cada momento. Fernando Villarán ha sabido sortearlos con empeño y habilidad, y su carta de presentación es una apreciable ópera prima.

Balo, Domingo y Ricardo son tres ancianos que acuden a las honras fúnebres de un querido amigo. En el velorio nace una teoría conspirativa de Balo -quien, por la edad, tiene ideas obsesivas- según la cual el amigo habría sido asesinado por su esposa, Leticia, por lo que deciden robarse las cenizas del difunto e irlas esparciendo en los lugares donde los amigos disfrutaron sus mejores años: el estadio a fin de presenciar un encuentro del Sport Boys, equipo emblema del Callao, recorrer el antiguo estadio Telmo Carbajo, visitar los bares de antaño, robarse la bandera del equipo rival de aquellos años –el Atlético Chalaco- y hasta buscar a la novia perdida de su amigo, culminando en el primer puerto para esparcir las cenizas en el mar al compás de un grupo musical criollo; y, a fin de mantener la atención en vilo, la persecución incansable de la viuda a este trío para que le devuelvan las cenizas de su amado esposo.

Estamos ante la comedia de amigos que se reencuentran luego de años y que ello les va a permitir hacer un balance existencial de sus vidas. Qué hicieron, qué dejaron de hacer, de qué se arrepienten, todo ello matizado con la nostalgia del tiempo ido y expresado muy bien en la música criolla que se escucha en la banda sonora, “leyendas urbanas” como la gesta del himno del Sport Boys y una ambientación adecuada, sobretodo del Callao histórico, ese con casas a medio derruir, que todavía conservan el sabor y prestigio de mejores tiempos.

Si bien no llega a las reflexiones agridulces con toques de humor negro, propias de la gran comedia italiana de los años 50 y 60, de la cual –como ya se ha apuntado en otros comentarios- es tributaria Viejos amigos, quedando más bien en un humor epidérmico, no por ello se puede soslayar las magistrales actuaciones de los tres protagónicos, gracias a ellos y a cómo han caracterizado a sus personajes, la película se sostiene de principio a fin.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es


jueves, agosto 14, 2014

GUARDIANES DE LA GALAXIA

Dentro de los blockbusters de verano en el Hemisferio Norte, Guardianes de la Galaxia resalta por su irreverencia, por ese no tomarse en serio, sobretodo en la primera parte que nos presenta a los personajes (la segunda, cuando “rescatan el universo” ya se vuelve inevitablemente más solemne y convencional).

El recurso usado en la trama argumentativa es presentar a unos personajes que fungen de antihéroes como aquellos que podrán salvar los mundos conocidos y simbolizan el bien en su eterna lucha contra el mal. 

Un “huaquero espacial” (vende antigüedades robadas), un mapache genéticamente modificado, un árbol andante y bonachón, una bella asesina y un forzudo con valores como el honor, son los héroes que lucharán contra el mal.

Aunque le faltó más irreverencia, como la que demostraba el recordado Richard Lester cuando trató a héroes de ficción conocidísimos como Los 3 mosqueteros o Superman.

La película ha tenido tanto éxito, que ya se anuncia en unos años la segunda parte. Mención aparte merecen las canciones ochenteras que se aprecian en su banda sonora, solo por escucharlas vale la pena estar dos horas arrellanado en la butaca.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

GUARDIANES DE LA GALAXIA [Guardians of the Galaxy] 
Dir.: James Gunn        
Guión: James Gunn y Nicole Perlman, basado en el cómic de Dan Abnett y Andy Lanning
c/ Chris Pratt (Peter Quill), Zoe Saldana (Gamora), Dave Bautista            (Drax), Vin Diesel (Voz de Groot), Bradley Cooper (Voz de Rocket), Glenn Close (Nova Prime), Benicio Del Toro (The Collector)
EEUU/2014/Acción, fantástico***/Estrenos




viernes, agosto 01, 2014

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: CONFRONTACIÓN [Dawn of the Planet of the Apes]

Cabe resaltar que no necesariamente un blockbuster es soso y pesado; algunos, como El amanecer del planeta de los simios (titulado entre nosotros ligeramente distinto), demuestran lo contrario, que los efectos especiales puedan estar al servicio de la historia y no al revés, que sólidos personajes como César pueden llegar a niveles de interpretación sorprendentes, más allá que Andy Serkis solo haya prestado sus gestos para una captura de movimientos que “da vida” a un simio totalmente digital. (Por cierto, las técnicas nacidas de los códigos binarios están revolucionando el cine y lo que vemos ahora es solo el inicio).           

Han pasado diez años desde la liberación de los simios y César y los simios liberados se han refugiado en el bosque, donde han construido una civilización con ciertas normas básicas de convivencia. Mientras tanto la gripe generada por el virus de laboratorio que vimos en la primera parte ha diezmado a la humanidad, quedando solo bolsones de población inmune genéticamente que sobreviven en diferentes partes. En esos afanes, un grupo de humanos se interna en el bosque a fin de repontenciar una represa que genere electricidad. Ello dará lugar a la confrontación, no solo entre humanos y simios, sino entre los propios simios. César prefiere la convivencia y tolerancia con los humanos, en vista que son más fuertes y poseen una tecnología más sofisticada, por lo que sería imposible  resistir una guerra con estos, mientras Koba, su lugarteniente, es de la tesis de “tierra arrasada”, no dejar humano vivo. Entre los humanos sucede algo igual.

Lo interesante es que Matt Reeves sabe dosificar y entrelazar las distintas contradicciones hasta llegar al desenlace. El rostro de César, con el que se cierra la película, y sobretodo los ojos, en un memorable close up, reflejan la mirada de un estadista, que sabe que la guerra con los humanos es inevitable pese a estar en contra, y que es su deber salir bien librado de esta a su pueblo, que a ellos se debe, que los tiempos son difíciles y habrá que inventar estrategias para sobrevivir. Esa imagen dice más que mil palabras.

Magistral segunda entrega del reboot y habrá que esperar dos años para conocer su culminación.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: CONFRONTACIÓN [Dawn of the Planet of the Apes]  
Dir: Matt Reeves
Guión: Mark Bomback, Rick Jaffa
c/ Andy Serkis            (Caesar), Jason Clarke (Malcolm), Gary Oldman (Dreyfus), Keri Russell (Ellie), Toby Kebbell (Koba)
EEUU/2014/Ficción distópica***+/Estrenos


jueves, julio 17, 2014

EL HOMBRE DUPLICADO

Del canadiense Denis Villeneuve se vio un interesante thriller, Prisioneros (titulado entre nosotros como La sospecha). Esta vez nos trae un thriller sicológico más complejo, hermético y con distintas interpretaciones.

El tema del doble ha sido tratado ampliamente en la literatura y luego retomado por el cine. Elucubrar sobre tener un doble idéntico permite utilizar la metáfora de distintas maneras: alienación del hombre moderno, esquizofrenia entre el yo racional y el yo irracional, lucha del bien contra el mal, fraccionamiento del ser humano, crisis de identidad, etc. Villeneuve no nos da ninguna pista y permite que el espectador saque sus propias conclusiones.

Adam es un tranquilo profesor de historia, con una vida metódica dividida entre su trabajo y su novia, Mary; mientras Anthony lleva una vida más emocional, un tanto inestable, dedicada a la actuación y con una mujer, Helen, que espera un hijo. Ambos no se conocen, hasta que por casualidad Adam se encuentra con las películas de su doble y se obsesiona por saber quién es, dónde vive, qué hace.

Como ya se ha apuntado, la película tiene elementos deudores del cine de Hitchcock, principalmente Vértigo, y de David Cronenberg, de quien hereda ese lado perverso, onírico y hasta repulsivo (la araña gigantesca que simboliza el temor del personaje) de sus mejores películas.

El final no es concesivo, ni explicativo, más bien al ser cortante, cada espectador deberá extraer sus propias conclusiones.

Filme inquietante, que obliga al espectador a ser partícipe activo, es una de esas raras avis que ingresan a la cartelera y merece verse. Por cierto Jake Gyllenhaal cumple con una performance sencillamente notable.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

EL HOMBRE DUPLICADO [Enemy] 
Dir: Denis Villeneuve
Guión: Javier Gullón, basado en la novela de José Saramago
c/ Jake Gyllenhaal (Adam + Anthony), Mélanie Laurent (Mary), Sarah Gadon (Helen), Isabella Rossellini (Mother)
Canadá/2013/Thriller sicológico****/Estrenos


miércoles, julio 09, 2014

JERSEY BOYS

Clint Eastwood es más conocido por los grandes dramas, con esa hondura que los asemeja a las tragedias griegas. Por ello sorprende la adaptación de un musical de Broadway, aunque no tanto si nos atenemos a su vocación melómana y al interés particular que tendría en llevar a la pantalla la biografía de The four seasons, grupo más o menos olvidado.

The four seasons, en cierta forma, representa una época ya perdida, los últimos años de la gran familia norteamericana y los valores tradicionales que ella representaba; de los policías como amigos y suerte de tíos de los chicos del barrio, del barrio mismo como una extensión del hogar nuclear. Los años previos a la gran revolución anticultural de los sesenta, del movimiento hippie y la reivindicación de los derechos de las minorías negras. Lo totalmente opuesto a Woodstock y a Mayo 68. Quizás por ello y atendiendo a sus valores tradicionales, es que Eastwood eligió a este grupo musical, a fin de retratar una época ya pasada, pero brillante a su entender, época que reconoce no volverá más.

El arco temporal es bastante amplio, poco más de treinta años, pero se centra en los primeros tiempos, en los difíciles comienzos del grupo en un barrio italoamericano de Nueva Jersey donde, como dice el protagonista, un joven tenía tres caminos: el ejército, pertenecer a la Mafia o aprovechar y buscar la oportunidad para explotar su talento. Vemos un Frankie  Valli (el cantante del grupo) que privilegia la familia (valor tradicional en la ideología conservadora), un Capo de Mafia paternal y férreo, muy en el tono del Vito Corleone de Francis Ford Coppola (casi se diría su “hermano gemelo”) y un grupo de muchachos con ambición y talento que busca posicionarse en el competitivo mundo del negocio de la música. Reconocimiento que llegará con el ingreso al Salón de la Fama, epílogo a una vida de sacrificio y de errores en el camino, incluyendo la separación del grupo por egos, disputas financieras y ambiciones personales.

Muy apropiado por cierto el punto de vista múltiple del filme, al estilo de Martin Scorsese (Buenos Muchachos, El Lobo de Wall Street), concediéndole un ritmo ágil y más íntimo a lo contado.

Singular musical que demuestra la vigencia y lucidez de Eastwood a sus 84 años.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

JERSEY BOYS 
Dir.: Clint Eastwood  
Guión: Marshall Brickman, Rick Elice, basado en su musical       
c/ Vincent Piazza (Tommy DeVito),  John Lloyd Young (Frankie Valli), Steve Schirripa (Vito),
Christopher Walken (Gyp DeCarlo), Johnny Cannizzaro (Nick DeVito), Michael Lomenda (Nick Massi), Erich Bergen (Bob Gaudio)
EEUU/2014/Musical***/Estrenos


martes, junio 24, 2014

PULP FICTION CUMPLIÓ 20 AÑOS

Por: Eduardo Jiménez J.
         ejjlaw@yahoo.es      

Pulp Fiction (Tiempos violentos) cumplió veinte años y los celebra tan fresca y lozana como el día de su estreno.

La cinta de Quentin Tarantino por muchos motivos se volvió referencia obligada e influencia para los debutantes en la realización. Cinta independiente de bajo presupuesto, desde su estreno tuvo elogios que le significaron la Palma de Oro en Cannes y el reconocimiento internacional al entonces joven realizador. Tarantino, de formación autodidacta, cuyos “estudios profesionales” consistieron en el visionado de miles y miles de películas cuando era empleado de una tienda de alquiler de videos, ya había incursionado con un primer largo, Perros del depósito, donde en embrión está lo que sería Pulp Fiction.

Pero, ¿de qué trata Pulp Fiction?

No es una película de la Mafia o del crimen organizado, como sería El Padrino o Contacto en Francia, por mencionar dos clásicos de los años setenta. Tampoco tiene una trama con un desenlace convencional. Más bien presenciamos quiebres en la línea temporal, personajes que muertos a la mitad del filme, “resucitan” hacia el final. Más es un interesante ensayo formal que se sostiene con un mínimo argumento, diálogos intrascendentes y violencia adecuadamente dosificada. Pero si se trata de mantener la línea argumental, esta se sostiene por tres personajes: Vincent Vega, el gángster que viene de Holanda y cuenta sus experiencias liberales con la droga por allá, maneja un carro y viste a la moda de los años sesenta y, por añadidura, no ve televisión. Este papel le valió el regreso por lo alto a John Travolta en su carrera actoral, hasta por entonces un tanto eclipsada. Es memorable su baile de twist con la esposa de su jefe, Marsellus Wallace, “guiño” a su época de bailarín en Fiebre de sábado por la noche. El segundo personaje emblemático es Mia Wallace, la esposa de Marsellus, símbolo del aburrimiento existencial de la post modernidad, que lo cubre con altas dosis de cocaína. Significó el reconocimiento a una desconocida Uma Thurman que, años después, ocuparía el protagónico del díptico Kill Bill. Y el tercero fue el personaje de Butch Coolidge, interpretado por Bruce Willis, en la línea de esos personajes duros que ha caracterizado en la pantalla. Caracterizó a un personaje que pertenece a esa larga lista de boxeadores perdedores, de aquellos que van en busca de la oportunidad dorada y solo encuentran la muerte o el deshonor; solo que esta vez la historia cambia y veremos a un looser que se desquita del destino.

La película no se encuentra en la óptica realista, es una de las primeras de lo que ahora se conoce como post modernidad. Si para los realistas la verosimilitud es un credo, para los post modernos poco importa. Más importante para ellos es la artificialeza y “pasar gato por liebre” sin que el espectador se resista, como hizo el propio Tarantino en una cinta posterior, Bastardos sin gloria, donde cambia nada menos que el final de la Segunda Guerra Mundial.
Tampoco les interesa la estructura argumentativa que desde la época de Aristóteles se aplica escrupulosamente: inicio-nudo-desenlace. Esa estructura es descartada en Pulp Fiction; aunque en cintas posteriores Tarantino ha vuelto al clasicismo argumentativo.

Ese cine post moderno se nutrió de muchos géneros, sin ser seguidor de ninguno. En Pulp Fiction tenemos el cine negro, el de acción, el subgénero de los boxeadores derrotados que, haciendo combinaciones audaces, da como resultado algo distinto. Ese es quizás el gran mérito de Tiempos violentos. Naturalmente para ello se requiere de una gran dosis de cinefilia y de genio narrativo que juegue a alquimista.

Mientras esperamos la anunciada tercera parte de Kill Bill, es propicio regresar a Pulp Fiction y gozar en más de dos horas y media de pura y entretenida pirotecnia. Vale la pena.

PULP FICTION
Dir y Guión: Quentin Tarantino
EEUU/1994/Acción, Thriller****/Dvd/Cine de ayer y hoy
c/ John Travolta (Vincent Vega), Uma Thurman (Mia Wallace), Bruce Willis (Butch Coolidge), Samuel L. Jackson (Jules Winnfield), Ving Rhames (Marsellus Wallace), Quentin Tarantino (Jimmie Dimmick), Harvey Keitel (The Wolf), Tim Roth (Pumpkin / Ringo), Amanda Plummer (Honey Bunny / Yolanda)



martes, junio 17, 2014

EL MUDO

Por: Eduardo Jiménez J.
        ejjlaw@yahoo.es

Con justicia a los hermanos Vega se les ha motejado como “los Coen peruanos” (cariñosamente “los cholens”), dado que ambos intervienen indistintamente tanto en la elaboración del guión como en la dirección. Así también su cine es independiente, no concesivo al facilismo comercial.

Por declaraciones de los propios realizadores, El mudo fue un guión escrito antes de Octubre (su primer largo), solo que no contaban con el presupuesto necesario para la filmación. Gracias a los premios cosechados por Octubre consiguen financiamiento extranjero de distintas fuentes (la productora del realizador mexicano Carlos Reygadas figura entre uno de los socios), lo que les ha permitido cierto respiro financiero, hecho no evidente en su anterior largo.

El juez Constantino Zegarra es un magistrado justo e implacable con el culpable. Sin embargo su actitud ejemplar desentona con el proceder usual de sus colegas jueces del Poder Judicial, por lo que deciden retornarlo a un oscuro juzgado en Mala (en las afueras de Lima). Nadie le da una explicación convincente del brusco cambio, así que entre resignado, confuso y molesto, tiene que ir a su nuevo destino, hasta que una bala perdida se le atraviesa en plena garganta, dejándolo literalmente mudo por haber afectado las cuerdas vocales.

Como trasfondo tenemos la relación familiar del juez Constantino, un matrimonio aburrido que se cae a pedazos, una hija única que no desea estudiar derecho, una relación furtiva con su secretaria de juzgado, un padre juez jubilado que conoce muy bien los engranajes de la administración de justicia y la adoración del juez Constantino a la madre muerta –también jueza- en circunstancias trágicas hace veinte años.

La obsesión del juez -y el hecho que mueve la acción- es conocer quién quiso matarlo (si realmente se trató de un intento de asesinato). Al final nunca descubrirá al autor del atentado.

Esta vez los hermanos Vega han logrado redondear una historia un tanto difícil y absurda (la deuda con Kaurismaki sigue siendo evidente) gracias a la notable participación de Fernando Bacilio como el juez Constantino y a los demás secundarios que dan la talla. La verdad que merecidos los premios que ha recibido Bacilio: su angustia, sin decir palabra, se trasluce por su registro corporal y mímico.

Igualmente notable la ambientación de cómo funciona la justicia en nuestro país. En pocos trazos o frases han dicho más que mil imágenes o mil palabras: juzgados atiborrados de expedientes, jueces venales e intereses de arriba y abajo por “torcer” la justicia. Igualmente precisa la descripción del mundo de la policía y “los incentivos” necesarios para que cumplan con su función.

Quizás sin querer los Vega han elaborado el mejor retrato de lo mal que anda la justicia en nuestro país. La imagen final del baile -donde todos pertenecen en uno u otro sentido a la administración de justicia- dice mucho de ese espíritu de cuerpo para lavar las culpas; mientras Constantino baila solo –en su imaginación- al lado de su madre, su emblema de una “justicia justa” pero que por desgracia se encuentra muerta. Sencillamente magistral.


EL MUDO 
Dir: Daniel y Diego Vega
Guión: Manuel Arias, Daniel y Diego Vega
c/ Fernando Bacilio, Norka Ramírez, Lidia Rodríguez, Ernesto Ráez, Augusto Varillas, Juan Luis Maldonado, José Luis Gómez
Perú/2014/Comedia dramática****/Estrenos


jueves, junio 12, 2014

VIAJE A TOMBUCTÚ

Como otros noveles realizadores, Rossana Diaz Costa tuvo que remontar mil escollos y acogerse a cuanto premio e incentivo estatal existe, para ver terminada su película.

Ana y Lucho son dos jóvenes que se conocen desde niños. El barrio de clase media La Punta será testigo de sus andanzas infantiles y el posterior nacimiento del amor. Pero, les toca vivir la difícil década de los ochenta, donde se juntó al mismo tiempo el terrorismo, la hiperinflación y el desgobierno. Fueron los años terribles del primer gobierno de Alan García, donde daba la impresión que el país no era viable y dio lugar a las grandes oleadas migratorias –que se refleja muy bien en la película con los amigos que se van-. Se calcula en un millón la cifra de peruanos que se marchó del país en aquellos años.

Curiosamente otra película nacional estrenada pocos años atrás, Las malas intenciones,  igualmente una ópera prima, tenía como telón de fondo también los años ochenta, aunque desde una óptica más bien intimista y lúdica. Viaje a Tombuctú pretende ser más un recuento generacional, específicamente de una clase media capitalina que pudo sobrellevar más o menos los estragos del terrorismo y hacer una vida digamos “normal” (enamorarse, estudiar en la universidad, viajar).

Evidentemente la película tiene elementos autobiográficos. En cierta forma el personaje de Ana es el alter ego de la directora, lo cual no es censurable, siempre y cuando se sepa aprovechar para la puesta en escena. A veces esta adolece de cierta repetición o cierto mecanicismo inexpresivo, que se verbaliza pero no se traduce en imágenes o interpretaciones. En fin, son cosas superables en un segundo largo. La dramatización llega al cenit cuando es detenido el bus en la carretera en plena oscuridad y se llevan a Lucho por no portar documentos. Excelente la tensión dramática que dará lugar al desenlace final. Quien recuerde los años del terror sabe muy bien como se llevaban a sospechosos de ser terroristas por el color de piel (preferentemente andinos o mestizos) o por no portar el documento de identidad.

Si bien por momentos el filme “desfallece”, compensa en cierta medida con la banda sonora. Realmente el soundtrack de la época es otro personaje más; y sin ser una película “notable”, Viaje a Tombuctú vale la pena ver.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

VIAJE A TOMBUCTÚ
Dir y Guión: Rossana Diaz Costa
c/ Matilda Martini, Flavio Espinosa, Andrea Patriau, Jair García, Julio Palomino, Mónica Rossi, Élide Brero, Enrique Victoria
Perú/2014/Drama***/Estrenos


martes, junio 03, 2014

GODZILLA

Godzilla es quizás el monstruo más querido y popular –junto a King Kong- desde el ya lejano 1954 que lo dio a conocer (se dice que era una metáfora sobre los horrores nucleares en Hiroshima y Nagasaki, bastante frescos en aquel entonces). Se sucedieron varias secuelas que dieron cuenta de su amplia aceptación y una versión norteamericana de 1998 que no fue muy buena.

Esta vez ha recobrado su esencia “japonesa” a fin de regresar a sus orígenes. Tratada como una película de búsqueda y destrucción, el atractivo –ayudado por el digital- son las luchas entre Godzilla versus los otros monstruos, donde al final obviamente gana Godzilla.

Sin buscar ninguna pretensión de originalidad, a tal punto ha sido vista en distintos países –y asegurado de paso lo invertido- que se anuncia una segunda parte. La esperaremos.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

GODZILLA 
Dir: Gareth Edwards
Guión: Max Borenstein
c/ Aaron Taylor-Johnson (Ford Brody), Ken Watanabe (Dr. Ishiro Serizawa), Juliette Binoche (Sandra Brody), David Strathairn (Admiral William Stenz)
EEUU/2014/Acción, fantástico***/Estrenos


lunes, junio 02, 2014

LAS VUELTAS DEL DESTINO

En una familia del medio oeste norteamericano, el padre se ha quitado la vida, dejando a una viuda inestable emocionalmente, que depende de los calmantes, convocando a su vez a las hijas –que ya son independientes-, a los esposos de estas y demás parentela, originando una suerte de “caja de Pandora” y tensiones y secretos inconfesables entre los protagonistas.

Estamos ante un drama familiar que se convierte hasta en infierno, con un catalizador encarnado en el personaje de Violet, la viuda que conflictúa a sus propias hijas hasta hacerlas huir de su presencia. En el interior, las otras tensiones que se van generando por cada historia particular: la de Barbara y la separación con su esposo, la de Ivy y su amor por su primo hermano (que al final se revelará, en un tinte melodramático bastante cargado y a la usanza de las novelas decimonónicas, que son medios hermanos), y la de Karen, buscando la felicidad en una nueva y esporádica pareja.

Lo que vemos es que todas esas historias cargan una frustración que las hace naufragar o el naufragio ya es inminente. Si bien se nota la fuerte carga teatral que conlleva la adaptación del guión, no por ello deja de ser interesante, sin ser original. Película de fuertes actuaciones, donde Meryl Streep se lleva la palma (a veces sobreactuando); pero la sorpresa fue Julia Roberts, en un rol diferente en sus cuarenta bien llevados, mostrando un registro más rico que aquel ya lejano de Mujer bonita.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

LAS VUELTAS DEL DESTINO  [August: Osage County]
Dir: John Wells
Guión: Tracy Letts, basado en su obra de teatro
c/ Meryl Streep (Violet Weston), Julia Roberts (Barbara Weston), Chris Cooper  (Charlie Aiken), Ewan McGregor (Bill Fordham), Margo Martindale     (Mattie Fae Aiken), Sam Shepard (Beverly Weston), Julianne Nicholson (Ivy Weston), Juliette Lewis (Karen Weston), Benedict Cumberbatch   (Little Charles Aiken)
EEUU/2013/Drama***/Estrenos


viernes, mayo 23, 2014

OLDBOY: DÍAS DE VENGANZA


Salvo para los cinéfilos, Spike Lee es un realizador poco conocido en nuestro medio. A caballo entre el cine y la televisión, su obra más conocida es la biopic de 1992 sobre Malcolm X. Esta vez nos trae el remake del filme de culto del mismo nombre de Chan-wook Park, por lo que la valla era bastante alta.

Siguiendo las líneas argumentales del original, la historia se traslada a Estados Unidos, donde Joe Doucett es misteriosamente secuestrado y pasa recluido veinte años, hasta que misteriosamente también es liberado, para cumplir su ritual de venganza.

La cinta tiene tres partes claramente marcadas: el inicio, donde se nos presenta a Joe, un tipo de pocos valores y muchos enemigos, adicto a la bebida y a las mujeres. La segunda parte es el cautiverio y como Joe se va trasformando tanto física como espiritualmente. La tercera es la venganza. A ello se puede añadir un corto desenlace.

La parte más interesante es la de la venganza y las coreografías de las secuencias de acción, con un estilo seco y cortante. No revelamos el final, pero es digno del desenlace.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es

OLDBOY: DÍAS DE VENGANZA [Oldboy]   
Dir: Spike Lee
Guión: Mark Protosevich, basado en el manga de Garon Tsuchiya y Nobuaki Minegishi
c/ Josh Brolin  (Joe Doucett), Elizabeth Olsen (Marie Sebastián), Sharlto Copley (Adrian/
The Stranger), Samuel L. Jackson (Chaney), Michael Imperioli (Chucky)
EEUU/2013/Acción, thriller***/Estrenos