viernes, febrero 27, 2015

ANNIE

Por: Eduardo Jiménez J.
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Little OrphanAnnie (Anita, la huerfanita) aparece como tira cómica en los años 20 del siglo pasado. Inspirada en la novela picaresca y de ambientes dickensianos, la historieta se mantuvo vigente por décadas y en los 70 inspiró un musical, llevado a la pantalla magistralmente por John Huston en 1982.

Annie, su fiel perro Sandy, Oliver "Daddy" Warbucks, pasaron a la historia del cine como personajes inolvidables. Es por ello que treinta años después del filme de Huston, la valla estaba demasiado alta para arremeter con una versión actualizada.

Los “cambios” son varios: en escenarios, se deja los tétricos tiempos de la gran depresión norteamericana, para ambientarla a la época actual; en lo étnico, los personajes principales son negros (afroamericanos según la jerga de los yanquis). Will Stacks es un magnate de las comunicaciones que aspira a ser alcalde, medio misántropo,  con aversión hasta de dar la mano a sus votantes, no tiene escrúpulos en usar a una niña huérfana a fin de “levantar” su candidatura.

Pero, si bien se han respetado las célebres piezas musicales y el tema central de la trama, la película se percibe sosa, sin gracia, como que le falta “alma”; pese a las buenas actuaciones de los protagónicos, empezando por la pequeña Quvenzhané Wallis (Bestias salvajes del sur), nada menos que la candidata más joven a recibir un Oscar que se tenga memoria.

Donde no habrá memoria será para recordar este desabrido musical, que pasa sin pena ni gloria.

ANNIE
Dir: Will Gluck            Writing Credits 
Guión: WillGluck y AlineBroshMcKenna, basado en los caracteres del comic"Little OrphanAnnie" de Harold Gray y el musical de Thomas Meehan
c/  Jamie Foxx (Will Stacks), Quvenzhané Wallis (Annie), Cameron Diaz (Hannigan)
EEUU/2014/Musical**/Estrenos




viernes, febrero 20, 2015

FOXCATCHER

Por: Eduardo Jiménez J.
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Bennett Miller se hizo conocido con la biopic sobre Truman Capote (2005), con interpretación intensa del desaparecido Philip Seymour Hoffman y donde se apreciaba que Miller exploraba el perfil sicológico de sus personajes sin denotar juicio de valor alguno, lo cual ha potenciado en Foxcatcher.

Estamos a finales de la década de los ochenta y un excéntrico multimillonario, John du Pont, invita al medallista olímpico de lucha libre Mark Schultz a su mansión a fin de conformar, bajo su mecenazgo, un equipo que vaya por la medalla de oro en las Olimpiadas de Seúl 88. Mark trata de convencer a su hermano David a integrar el equipo, quien inicialmente se rehúsa.

La puesta en escena se centra en la relación difícil y tensa entre Du Pont y los hermanos Mark y Dave por un lado; y la relación entre estos dos, donde David, como hermano mayor, asesora y protege a su hermano menor.

John du Pont, con desajustes emocionales, una madre dominante, hijo único criado en un hogar solitario, acostumbrado a que le satisfagan todos sus caprichos, busca trazar su propio rumbo con un “capricho de rico”, donde funge aparentemente de entrenador, pero delegando en los hechos la labor en Mark primero y Dave después. Mientras los hermanos Schultz, criados en la pobreza, buscan mejores oportunidades para su performance deportiva.

Siempre se especuló en las razones del asesinato de David por parte de du Pont. Algunos, amparados en los rumores de acoso sexual contra hombres por el magnate, especularon un crimen pasional; otros sostuvieron que obedeció a una esquizofrenia persecutoria (Du Pont creía que lo querían matar). Lo cierto es que el filme no contribuye a afianzar ninguna hipótesis (salvo muy levemente la atracción de du Pont hacia Mark), sino que narra los hechos secamente. Du Pont moriría en la cárcel y Mark, muerto el hermano mayor, abandona las competencias olímpicas para dedicarse a la consulta y enseñanza de la lucha libre.

Magistrales todas las actuaciones, empezando por la de Steve Carell, quien encarna al excéntrico millonario, dejando los papeles de comedia que tanta fama le dieron (Virgen a los cuarenta), para dar peso propio y hondura a un personaje controvertido.


FOXCATCHER
Dir: Bennett Miller
Guión: E. Max Frye, Dan Futterman, basado en el libro de Mark Schultz
c/ Steve Carell (John du Pont), Channing Tatum (Mark Schultz), Mark Ruffalo (David Schultz), Sienna Miller (Nancy Schultz), Vanessa Redgrave (Jean du Pont)
EEUU/2014/Drama sicológico*****/Estrenos


lunes, febrero 16, 2015

BIRDMAN

Por: Eduardo Jiménez J.
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Parecía que Amores perros, su sorprende opera prima, iba a ser lo único interesante en la obra cinematográfica de Alejandro González Iñárritu. Tropiezo tras tropiezo, hizo que muchos lo considerasen un realizador terminado, como sucede con muchos jóvenes con un primer largo genial y luego devenir en lo intrascendente. Pues bien, Birdman ha significado un renacer de este director de origen mexicano, pero que trabaja en Hollywood desde hace mucho.

Estamos dentro de esas películas que narran los entretelones, sea de un rodaje si es una película (el cine dentro del cine), o ensayos de tratarse de una obra teatral.

Riggan es un actor que conoció mejores tiempos cuando interpretó a un superhéroe en la pantalla grande (Birdman), pero que en la actualidad ha caído en el olvido (es evidente la relación con la trayectoria de Michael Keaton, la que se eclipsó luego de haber interpretado a Batman en los dos filmes de Tim Burton). Riggan desea demostrar que como actor puede dar más de lo que el público y la crítica piensan, los que lo han encasillado en el rol del superhéroe emplumado. Para ello invierte todo su dinero en una puesta en escena dramática y que lo puede llevar a la fama de nuevo o a la total ruina.

En el ínterin tenemos otros personajes interesantes como el interpretado por Edward Norton, un actor muy bueno pero que es rechazado por las grandes estudios por su fama de conflictivo (un tanto en la fama que también en la vida real se ha granjeado Norton) y Sam, la hija de Riggan, que requiere mucha comprensión y cariño de un padre ausente en su niñez.

Lo interesante es el tratamiento de lo que sucede en los entretelones de los ensayos y en las relaciones conflictivas entre los personajes. Con un tratamiento entre real y fantástico (que describe un tanto la conciencia de Riggan) se va desarrollando la trama. Los temores que no funcione la puesta en escena, los problemas que se deben superar, las críticas de los “entendidos”, la “guerra de egos” que se produce en ese reducido mundillo, son cuestiones que quitan el sueño al personaje; y a su alter ego, Birdman, que se le presenta ora para guiarlo, ora para reprenderlo.

La escena final surrealista con la que se cierra la película, es sencillamente magistral.


BIRDMAN 
Dir: Alejandro González Iñárritu       
Guión:  Alejandro G. Iñárritu y otros
c/ Michael Keaton (Riggan), Emma Stone (Sam), Zach Galifianakis (Jake), Naomi Watts (Lesley), Edward Norton (Mike)
EEUU/2014/Comedia negra****/Estrenos


viernes, febrero 13, 2015

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

Por: Eduardo Jiménez J.
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Gracias al Globo de Oro que obtuvo en el rubro mejor comedia, regresa esta hilarante ironía sobre un mundo que se fue definitivamente con la segunda guerra mundial.

M. Gustav es un conocidísimo maitre de un hotel de lujo en la Europa central. Bon vivant, amante de las adineradas contertulias, se ve en la necesidad de huir por la imputación de un crimen que no cometió.

Ello nos permite, a modo de la picaresca, pasear por los distintos estratos sociales de la época, con un toque entre jocoso, surreal y crítico, pero también nostálgico de un mundo que terminó con la segunda gran guerra y que Stefan Zweig –en cuyos escritos se basa el guión- lo conoció y retrató muy bien.


Hotel Budapest se sostiene no solo en la magnífica actuación de Ralph Fiennes, sino de actores que comparten breves momentos pero saben darle el toque especial a sus personajes como Jeff Goldblum, Harvey Keitel, Bill Murray, Edward Norton o Tilda Swinton.

EL GRAN HOTEL BUDAPEST [The Grand Budapest Hotel]
Dir y Guión: Wes Anderson, basado en los escritos de Stefan Zweig
c/ Ralph Fiennes (M. Gustave), F. Murray Abraham (Mr. Zero Moustafa), Mathieu Amalric (Serge X), Adrien Brody (Dmitri), Willem Dafoe (Jopling), Saoirse Ronan     (Agatha), Tom Wilkinson (Author), Jude Law (Young Writer)
UK,Ale,USA/2014/Comedia*****/Películas del ayer


sábado, febrero 07, 2015

EL CÓDIGO ENIGMA

Por: Eduardo Jiménez J.
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Alan Turing es considerado como uno de los padres de la computación. Precoz genio matemático, su aporte para descifrar Enigma, la máquina que usaban los alemanes para mandar mensajes cifrados, fue fundamental para el triunfo de los aliados en la II Guerra Mundial. Su carácter inestable y su comportamiento nervioso y arrogante que ocultaba su homosexualidad, lo llevó al suicidio a temprana edad, al hacerse pública su condición gay. A inicios del presente siglo fue reivindicado y muchas instituciones llevan su nombre.

El planteamiento temporal abarca un presente (los últimos años de vida del protagonista) y un retroceso a su época escolar, donde era objeto de burlas y castigos por sus compañeros de clase a raíz de su “rareza” y el amor platónico hacia su compañero Christopher Morcom; y el medular de su contribución a la creación de lo que podríamos llamar el primer computador –llamado precisamente Christopher- en la base secreta inglesa de Bletchley Park. (Justamente el título original del filme alude a la “imitación de un  cerebro” a fin de descifrar los mensajes alemanes, base de lo que sería luego la inteligencia artificial).

Allí presenciamos el interactuar agresivo de Turing con sus superiores y sus colegas, hasta la llegada de Joan Clarke, la única persona en la que confiará realmente. Ese entorno áspero, se ve ensombrecido también por las especulaciones de contraespionaje a favor de la Unión Soviética, viviéndose una pequeña paranoia de macarthismo.

La película se mantiene gracias a la extraordinaria actuación de Benedict Cumberbatch, quien logra adentrarse en la sique del genial matemático; aunque al realizador le faltó mayor audacia en proponer otros temas y decide más bien ir por el lado convencional del relato.


No obstante ello, se disfruta de la película y las buenas actuaciones, a lo que los ingleses son bastante afectos.

EL CÓDIGO ENIGMA  [The Imitation Game]   
Dir.: Morten Tyldum
Guión: Graham Moore, basado en el libro de Andrew Hodges
c/ Benedict Cumberbatch (Alan Turing), Keira Knightley (Joan Clarke), Matthew Goode            (Hugh Alexander), Rory Kinnear (Detective Robert Nock). Charles Dance (Commander Denniston)
UK/2014/Biopic***/Estrenos

miércoles, febrero 04, 2015

INVENCIBLE

Por: Eduardo Jiménez J.
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Tenemos entendido que es el segundo largometraje como directora de Angelina Jolie, quien inicia una faceta creativa detrás de cámaras.

Para Unbroken ha contado con un presupuesto holgado y la colaboración en el guión nada menos que de los Hermanos Coen; pero el resultado cojea en varios aspectos.

Estamos ante el género biográfico, en la variante de la hagiografía, es decir la exaltación máxima de las virtudes del protagonista, un corredor olímpico que al hacer su servicio en la Segunda Guerra Mundial cae prisionero de los japoneses y de un despiadado y sádico jefe del campo de concentración. De allí que vemos a Zamperini resistir heroica y tenazmente todos los castigos que le inflige, sin doblegarse. Estamos ante una suerte de “santo laico”; y al recaer la mayor duración del filme (más de dos horas) en todos los pormenores de los castigos infligidos al héroe, llega a saturar por exceso.

Es que tener una puesta de escena donde se privilegia a los prisioneros de guerra tiene una valla muy grande desde El puente sobre el río Kwai (1957), donde el tratamiento de la dignidad de los prisioneros está mucho mejor planteada, con personajes con hondura y contradicción, y no el unidimensional Zamperini y su némesis Watanabe.


Es meritorio que Angelina Jolie se dedique a auscultar el lado humano de las personas en situaciones límites, pasta de realizadora tiene. Esperemos que su anunciado siguiente filme mejore el tratamiento de la trama y los personajes.

INVENCIBLE [Unbroken] 
Dir: Angelina Jolie     
Guión: Joel Coen, Ethan Coen y otros, basado en el libro de Laura Hillenbrand.
c/ Jack O'Connell (Louis Zamperini), Takamasa Ishihara (Watanabe)
EEUU/2014/Biopic***/Estrenos


lunes, febrero 02, 2015

CORAZONES DE HIERRO

Por: Eduardo Jiménez J.
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Existe un renacer del género bélico, en la variante de la Segunda Guerra Mundial (2°GM), muy popular en el pasado y que luego fue olvidada. Quizás este revival obedece a la necesidad en Estados Unidos de afirmar un patriotismo justificatorio luego de los terribles sucesos del 11 de Setiembre. Quien conozca un poco la psique del norteamericano medio, podrá constatar que el hecho no le es indiferente. A lo cual se debe añadir que la 2°GM fue la última donde Estados Unidos tuvo una participación no solo gloriosa, sino legitimada de su intervención, al luchar al lado de las democracias occidentales contra el autoritarismo fascista de Alemania y Japón. Como alguien dijo una vez, la historia la escriben los vencedores y, en ese acontecimiento, Estados Unidos tiene un lugar privilegiado y meritorio de su intervención militar, cosa que no se puede decir de sus incursiones posteriores en Corea, Vietnam o Iraq (en esta última el petróleo fue el motivo y los negocios de la “reconstrucción de Iraq” para los amigos del gobierno de Bush hijo, todo obviamente justificado con un patriotismo post 11-S y que describe muy bien el filme American sniper de Clint Eastwood).

Pero más allá de las especulaciones de este renacer de las películas ambientadas en la segunda gran guerra, está el producto, es decir si lo visionado nos convence o no. Y en este nivel tiene limitaciones el filme Corazones de hierro.

Según los entendidos el personaje de Brad Pitt está basado en un personaje real, tanquista que cruzó media Europa hasta llegar a Alemania con su unidad. Otro hecho evidente -que también alegan los entendidos en el tema- es la inferioridad de los tanques norteamericanos frente a los alemanes, inferioridad atribuida a que para “ahorrar costos” el blindaje de los norteamericanos no era muy resistente a proyectiles de gran envergadura. Parece que los fabricantes querían meterse unos “dólares más al bolsillo” a costa de la vida de muchos soldados que perdieron su vida en tanques así construidos. Como se ve el uso del patriotismo y la guerra, ayer como hoy, sirve para todo fin, hasta los más prosaicos y deleznables.

Estamos al final de la contienda, los aliados han ingresado a territorio alemán y las fuerzas de Hitler luchan desesperadamente por impedir que lleguen a la capital alemana. En el derrotero vemos la travesía del tanque Fury comandado por el sargento que interpreta Brad Pitt (muy en el tono al papel que desempeñó en Bastardos sin gloria), presenciamos ejecuciones extrajudiciales de alemanes (lo cual está documentado, no todo fue debido proceso por parte de las fuerzas aliadas), siendo la más fuerte de estas ejecuciones a la que es obligado el soldado Norman, atravesar pueblos y llegar al desenlace, en el enfrentamiento final de los soldados del tanque contra todo un regimiento enemigo, matando a la mitad de nazis unos cuantos valientes, muy en el tono de esas películas bélicas de antaño.

La película no sobresale de la calidad media, si bien tiene escenas marcadamente naturalistas, pero hay dos que vale la pena resaltar. La primera es cuando el soldado Norman toca el piano y la chica alemana, entre asustada y cautelosa, se le acerca y comienza a cantar la canción. Moraleja si quieren: la música, y el arte por extensión, unen a las personas y los pueblos, muy al margen de sus nacionalidades, idioma o diferencias.

La otra es la larga escena final, donde el héroe sabiendo que va a morir se enfrenta al enemigo. Esa escena tiene un aliento (no diré “tufo” por respeto al gran Ernest) hemingwayano. Es el héroe que ante la derrota se crece y prefiere morir con dignidad. Memorable.

Para terminar, hace poco vi otra película, curiosamente también ambientada en la 2°GM y de tanques para más detalles, El tigre blanco. Es superior a Fury. Fury se limita a la acción y narra en seco hechos, la otra, pese a sus fallos, va a una reflexión metafísica sobre la guerra y el mal. Trasciende lo narrado.


CORAZONES DE HIERRO [Fury]  
Dir y Guión: David Ayer
c/ Brad Pitt (Don 'Wardaddy' Collier), Shia LaBeouf           (Boyd 'Bible' Swan), Logan Lerman (Norman Ellison), Michael Peña (Trini 'Gordo' Garcia), Jon Bernthal (Grady 'Coon-Ass' Travis)
EEUU/2014/Bélica***/Estrenos


jueves, enero 29, 2015

EL FRANCOTIRADOR

Por: Eduardo Jiménez J.
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En los Estados Unidos la película ha recibido críticas del sector liberal (lo que acá vendrían a ser los caviares), por considerarla patriotera y belicista. Pero, una buena película como El francotirador (y, por extensión, cualquier obra de arte de calidad) puede contener más de una interpretación.

Si uno observa atentamente el filme se dará cuenta que cabe tanto la interpretación belicista; pero, por oposición, también la antibélica, la que se acentúa por acumulación: son tantos los asesinatos selectivos que infligió Chris Kyle (se estiman en más de doscientos), sean hombres, mujeres o niños, como el trauma de postguerra sufrido por el protagonista, que vamos a tener una sensación que el director más bien ha querido realizar una película de contenido pacifista.

En efecto, la interpretación belicista opera a nivel epidérmico: los fríos asesinatos a la distancia apretando un gatillo, el sentido patriota del pueblo norteamericano y del propio personaje luego de los sucesos del 11 de Setiembre, el tratamiento de “salvajes” de los iraquíes vs el afán “civilizatorio” que traen las fuerzas norteamericanas (pacificación, democratización del país, libertad del “pueblo oprimido”, etc.).

Dicho sea de paso, la justificación civilizatoria siempre ha sido el argumento central de toda guerra e invasión de un pueblo a otro, desde los romanos, pasando por los españoles, hasta los ingleses y norteamericanos. El pueblo invasor trata de “salvaje” al pueblo invadido y, por tanto, lo que busca es “civilizarlo”.

Y la “cereza de la torta” es la evidencia no cuestionada de las ideas conservadoras del propio Eastwood y su simpatía por el Partido Republicano, partido político que hoy más que nunca se encuentra muy cerca de las ideas fundamentalistas de derecha, de esa noción de patria muy enraizada en los sectores conservadores de la sociedad yanqui y de los grupos económicos de poder en Estados Unidos.

Desde ese ángulo sería incuestionable la postura pro bélica de la película; pero insisto que puede dársele otra interpretación “por debajo de la piel”, en el sentido que son tantas las atrocidades presentadas, que la reacción por oposición es distinta a lo visto, produciéndose por rechazo un sentimiento “no bélico” en el espectador, así como de toda la parafernalia patriotera que exhibe las escenas finales del filme, donde se muestra las exequias como héroe nacional de Chris Kyle.

Por lo demás, la construcción del personaje es una ficción. Muy aparte que se halla basado en sus memorias el guión del filme, la construcción de un personaje en base a un modelo “real” tendrá los acentos que el guionista y luego el realizador quieran darle; muy aparte que al tratarse de memorias, quien escribe tiende a “mentir” sobre si mismo o a justificar o atenuar algunos hechos de su accionar. De allí que se acentúa la arista del tipo convencido de lo que hace para defender a su país y a los más débiles luego del 11-S, que el lado oscuro de su personalidad, la que tiene facetas poco amables al personaje real, según testimonios de quienes lo conocieron.

Una obra de arte que trasciende tiene interpretaciones que van más allá de lo que su autor quiso decir o hacer. Ejemplos abundan en clásicos de la literatura, la pintura o el cine. Por ello interpretaciones en uno y otro sentido van a coexistir, lo que no quita que estemos ante una de las mejores películas de Clint Eastwood, que prueba el buen estado del realizador en su octava década de vida.



EL FRANCOTIRADOR [American Sniper] 
Dir: Clint Eastwood   
Guión: Jason Hall, basado en el libro de Chris Kyle
c/ Bradley Cooper (Chris Kyle), Keir O'Donnell (Jeff Kyle), Sienna Miller (Taya)
EEUU/2014/Drama****/Estrenos




lunes, enero 26, 2015

EXODUS: DIOSES Y REYES

Por: Eduardo Jiménez J.
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Muchas veces nuestra imagen de un personaje o hecho histórico se encuentra relacionada con la que proporciona la ficción, especialmente el cine y la literatura.

Es lo que sucede con la figura de Moisés, muy relacionada con la que plasmó Charlton Heston en Los diez mandamientos (1956): un Moisés iluminado, profético, un “santo varón” que “habla con Dios”, muy al ambiente de los todavía puritanos años 50.

El Moisés de Ridley Scott más bien es un tipo escéptico, guerrero a la usanza de su formación como príncipe de Egipto (como todo príncipe debió ser adiestrado en las llamadas “artes de la guerra”), pero justo; que descubre circunstancialmente su origen y la “palabra revelada”; y que a pesar de ello, sigue manteniendo sus dudas y preocupaciones existenciales. (Es un hombre que va a dudar hasta cuando se abre el Mar Rojo). Un hombre que se encuentra desgarrado entre dos culturas y dos afectos: la de su origen y la adoptada. En otras palabras es un Moisés que refleja más al hombre contemporáneo que al personaje bíblico de granito exhibido en la recordada película de Cecil B de Mille.

Sucede lo mismo que con el Noé de Darren Aronofsky, más con look de guardián ecológico que de profeta bíblico (curiosamente Aronofsky había pensado también en Christian Bale para el protagónico, quizás por esa ambigüedad que siempre refleja ante cámaras). 

A ello se suma que el Moisés interpretado por Christian Bale no aporta demasiado registro de los cambios que sufre el personaje. No se ve una carga dramática que apele a un “antes” y un “después” del encuentro con el Creador, como los numerosos seguidores de la historia bíblica deseaban apreciar (Charlton Heston hasta “brillaba” una vez que Dios se le reveló).

Igual sucede con el antagónico, el faraón Ramses, mostrado pusilánime, rencoroso, bastante limitado en sus cualidades, pero que no aporta más para llevar al clímax la trama. (Muy distinto al que interpretó Yul Brynner que hasta superaba en calidad interpretativa a Heston, más “actor de pose” que de registro actoral). Y, algunos, incluso extrañaron la lucha fratricida entre ambos –marcadamente visible en la obra de De Mille- que hasta se permitía, osadía de la época, la licencia de la rivalidad por el amor nada menos que de la reina de Egipto, recurso melodramático sumamente efectivo que el legendario De Mille manejaba con extraordinaria habilidad. (En Scott solo se aprecia una envidia de uno hacia el otro, pero no explota ese lado folletinesco).

Un acierto es el uso de un niño como “mensajero de Dios” (o Dios mismo, si se quiere), al que solo “ve” Moisés. Es un recurso dramático más adecuado que la voz grandilocuente que hablaba (o mejor dicho ordenaba) en Los diez mandamientos. Asimismo, ese Dios vengativo, furioso por el sometimiento a esclavitud de su “pueblo elegido”, se condice más con el Yavé del Antiguo Testamento, que con el Dios de amor descrito en los Evangelios, en el cual se inspiró la obra milleniana. (Revisen el Antiguo Testamento, es un Dios que ordena “pasar a cuchillo” a quienes no creen en él).

Para colmo de los detractores, la escena central de la trasmisión divina de los diez mandamientos es apenas marginal en Éxodo. Vemos un Moisés que los va cincelando en las tablas con la benevolencia del Creador, pero sin que implique trasmisión literal de las leyes. Más es un Moisés creador de leyes para su pueblo –digamos un Moisés legislador- que un intérprete de la voluntad divina. (Pero hay que tener en cuenta que la película se titula Éxodo, por lo que se centra más en la gesta de la huída del pueblo judío fuera de Egipto que en la dación de los mandamientos).

Marx dijo que en el capitalismo sería imposible escribir La Iliada. Tenía razón. Aludía a que cada época desarrolla el arte conforme a los insumos que esta le proporciona. Incluso de esa regla no se escapan los personajes históricos. Se les insufla características que más dicen del momento presente que de lo sucedido en el pasado, o de la ideología o política imperante en la actualidad. Y, así como sería imposible hoy hacer un filme similar a Los diez mandamientos (parecería ingenuo y hasta ridículo), el Moisés de ahora refleja las dudas y angustias del hombre occidental que ha perdido la fe en lo sobrenatural, pero que se sigue haciendo las mismas preguntas que se formuló desde que comenzó a pensar. De dónde vengo, adónde voy, cuál es mi papel en este mundo. De repente al final no hay nada, pero las eternas preguntas siguen moviendo al ser humano.


Si bien Éxodo no se encuentra entre las mejores películas de Ridley Scott (gusta mucho de las ambientaciones históricas y de las obras futuristas), no por ello la podemos minusvalorar. Dentro de sus limitaciones, tiene sus méritos.

EXODUS: DIOSES Y REYES [Exodus: Gods and Kings]  
Di: Ridley Scott         
Guión: Adam Cooper, Bill Collage y otros
c/  Christian Bale (Moses), Joel Edgerton (Ramses), John Turturro (Seti), Aaron Paul (Joshua), Ben Mendelsohn (Viceroy Hegep), María Valverde (Zipporah), Sigourney Weaver (Tuya), Ben Kingsley (Nun), Andrew Tarbet            (Aaron)
EEUU,UK/2014/Épica***/Estrenos


miércoles, enero 21, 2015

PRIMICIA MORTAL

Por: Eduardo Jiménez J.
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Dan Gilroy es más conocido como guionista, teniendo en su haber el guión de El legado de Bourne. Primicia mortal es su primer largo y lo muestra con enorme satisfacción.

Louis Bloom es un ladrón de poca monta que, por casualidad, se entera de las filmaciones que los freelances realizan de asaltos, robos y accidentes que luego venden a los canales de televisión para los noticieros de la mañana. Negocio lucrativo que permite la exclusiva de quien llega primero a la escena del crimen.

Estamos ante la prensa sensacionalista, y en especial la difundida por la televisión (y, por extensión, lo que se conoce como tv basura), que para subir el rating busca el morbo de imágenes crudas de accidentes, asaltos, robos. Mientras más sangre, mejor.

Gilroy dirige su planteamiento hacia la no existencia de límites éticos y afán de lucro, tanto de quien filma, como del canal de televisión que compra y difunde lo filmado; manipulando la escena de los hechos o provocando enfrentamientos deliberados entre la policía y los ladrones de una casa, a fin de grabarlo y tener la exclusiva. Hasta la explotación del asistente, que Louis lo inmola en una toma a fin de tener imágenes crudas de su muerte, es parte de un engranaje mayor. Vale todo.

Como ya se anotó, quizás desde Poder que mata (Network, 1976) de Sidney Lumet, no se realizaba una crítica tan despiadada a los medios. El privilegio de los ambientes nocturnos, de un Los Ángeles “sucio” y decadente, pasando por el sólido guión, y la soberbia actuación de Jake Gyllenhaal, entre paranoico, obsesivo y sin escrúpulos que, de hecho, merecería un premio aparte.


PRIMICIA MORTAL [Nightcrawler] 
Dir y Guión: Dan Gilroy
c/ Jake Gyllenhaal (Louis Bloom), Bill Paxton (Joe Loder), Rene Russo (Nina Romina)
EEUU/2014/Thriller***+/Estrenos


lunes, enero 19, 2015

LA ENTREVISTA

Por: Eduardo Jiménez J.
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La entrevista ha ganado fama mundial gracias al veto de hackers simpatizantes de Corea del Norte que amenazaron a la productora si la estrenaba en cines, por lo que esta decidió –hasta ahora- no hacerlo.

Sin ser gran cosa, estamos ante la comedia satírica, tirando para chabacana, que parte de un supuesto: una entrevista que dará en vivo el dictador de Corea del Norte al periodista Dave Skylark, a quien admira, por lo que este decide ir hasta el país asiático. En el medio estará la CIA y los disidentes que buscan destronar al presidente Kim.

Usando sobre todo gags, la comedia va avanzando, quizás con un metraje excesivo para lo que contaba.

Ojalá que la amenaza contra el filme posibilite su estreno en salas comerciales, no tanto por la calidad de la película (aunque ya tiene taquilla asegurada por esta publicidad extracinematográfica), sino porque no se debe tener temor a ninguna censura o veto, venga de admiradores de dictaduras o de fanáticos religiosos.



LA ENTREVISTA  [The Interview] 
Dirs: Evan Goldberg, Seth Rogen
Guión: Dan Sterling
c/ James Franco (Dave Skylark), Seth Rogen (Aaron Rapaport), Lizzy Caplan (Agent Lacey), Randall Park            (President Kim)
EEUU/2014/Comedia***/Las que nunca se estrenaron