sábado, abril 26, 2014

LA CARA DEL DIABLO

Al igual que Daniel Rodríguez con El vientre, Frank Pérez-Garland decide emprender una película “de género”. En buen romance, el uso de una fórmula (de terror, suspenso, romance, comedia) que permita una captación de público masivo. Lo cual no es censurable, ni debe ser mal visto. Existen excelentes filmes “de género”, superiores a muchos “de autor” (de donde procede la experiencia de Pérez-Garland). La única forma de poderse reencontrar con un público masivo es con películas que sean atractivas para la mayor cantidad de espectadores y, seamos sinceros, ello solo se logra con películas “de género”. Y, por añadidura, consolidar una industria nacional de cine solo se consigue produciendo películas de este tipo (sin menoscabo de los filmes más personales que se puedan hacer apoyados casi siempre por el estado).

El argumento de La cara del diablo gira en torno al mito del tunche, suerte de demonio de la selva que anuncia su presencia a la víctima con un silbido muy agudo. Como es de esperarse, un grupo de jóvenes universitarios pasa sus vacaciones en un lugar ignoto y paradisíaco de la selva, desconociendo el peligro que los rodea, muriendo uno a uno a manos del demonio selvático. Como sucede también, tenemos uno de los personajes que es atípico por alguna razón. Es el personaje de Lucero, cuya madre (interpretada por Vanessa Saba) fue poseída por un demonio y sometida a exorcismo por el padre de la muchacha.

Lo que quizás lastra la cinta es la excesiva cantidad de efectos que, sin mucha creatividad, mecánicamente se utilizan para crear la atmósfera de terror y “la eliminación” de los personajes; el poco desarrollo de algunos personajes secundarios que, de haberles otorgado más hondura, serían más interesantes, como el del encargado del hotel que es responsable de haber invocado al demonio; y, en lo técnico-formal, la copia bastante “lavada” que no deja apreciar bien los colores, más tratándose de parajes de la selva, producto de la mala trasferencia en el laboratorio del digital a las copias analógicas. Si bien una película nacional no se puede dar el lujo de los presupuestos de Hollywood, es evidente que para el rodaje y la post producción –incluyendo efectos especiales- faltó presupuesto. Aciertos: el haber convertido al personaje más inocente y frágil como el de Lucero en la poseída por la propia madre y única sobreviviente de la matanza, lo cual puede dar pie para una segunda parte.

En fin, “la moraleja” es que tan complicado y difícil es hacer una película “de género” como una “de autor”; y que el aplicar ciertas fórmulas no es garantía de éxito ni aquí ni allá. Vale el experimento, esperemos que el próximo sea mejor.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

LA CARA DEL DIABLO
Dir: Frank Pérez-Garland
Guión: Vanessa Saba
c/ Vania Accinelli (Lucero), Sergio Gjurinovic (Gabriel), Vanessa Saba (Mamá), Alexa Centurion (Camila), Maria Fernanda Valera (Fabiola), Nicolás Galindo (Mateo), Carla Arriola (Paola), Guillermo Castañeda (Pablo)
Perú/2014/Terror**/Estrenos


jueves, abril 10, 2014

NOÉ


Darren Aronofsky tiene muy buenos títulos como El Luchador, otros francamente fallidos como La fuente de la vida, y unos geniales como Réquiem por un sueño. Pero fue gracias al éxito que le trajo El cisne negro que consigue un presupuesto de superproducción para un proyecto ambicioso y arriesgado: una versión contemporánea de Noé y el diluvio universal; y el resultado está a medio camino, con un sabor que no deja contento a nadie, incluyendo por igual a católicos y musulmanes.

El asunto va por el lado histórico. Tanto por el relato bíblico, como por las películas que Hollywood ha producido sobre el diluvio universal, tenemos una idea pre-concebida de “lo que debió ser” el diluvio, con un Noé medio estrafalario, del cual todos se burlan mientras él pacientemente va levantando su arca. Y entramos al cine con la creencia que nuestra idea es “la verdad histórica”; obviando que el filme es una ficción y por tanto se permite una serie de licencias tanto en el personaje como en el contexto.

Es que contemporizar el relato del diluvio universal supone ponerlo a tono con nuestras preocupaciones actuales; de allí que vemos un Noé con un look más de guardián ecológico que de profeta bíblico (incluyendo el uso de blue jeans, sí, lo leyó bien, jeans). Pero también supone acercar al hombre y dejar el mito, lo que implica un ser contradictorio, con dudas y certezas, como cualquier mortal. Incluso en un momento se presenta la faceta del Noé totalitario e infanticida que, cuchillo en mano, trata de imponer su “verdad revelada” cueste lo que cueste. Y, como todo ser humano, falla en el objetivo final de su misión. Los resultados nunca serán los esperados, el fracaso siempre está a la vuelta de la esquina. Se hizo lo que se pudo, parece decirnos nuestro personaje.

Quizás esa lucha entre lo que es y lo que se espera ser se grafica mucho mejor en el antagonismo entre Tubal-cain y Noé. Uno se sabe que es de barro y viene del barro, es un hombre y no aspira a más; mientras el otro sabiendo que viene del mismo barro, quiere elevarse por encima de el. Esa contradicción la tenemos todos, solo que unos están más cerca del suelo, como los descendiente de la raza de Caín, y otros, los menos, hacen méritos para elevarse, con riesgo a caer en cualquier momento. Tarea difícil y a veces imposible.

Detrás de ello se encuentra impregnada la filosofía que sostiene que el ser humano es malo por naturaleza. La maldad del mundo que vemos en el filme lo demuestra muy bien. La novedad es que el bien busca trasformar esa maldad. De allí que el bien es una tarea ardua, difícil, llena de peligros y caídas, como lo evidencian los graves trances que pasa el personaje bíblico; mientras el mal fluye con naturalidad. Con este nacemos, el otro significa una reeducación permanente del hombre.

Se debe agradecer que no se usara la voz en off para que Noé “converse” con El Creador (se le llama así en la película, no Dios o Yavé), como era usual en las viejas películas con Charlton Heston, donde Dios conversaba con su profeta con voz grave e imperiosa. Los sueños premonitorios sirven para revelar lo que sucederá después (esa visión subjetiva de las cosas es un rasgo típico en el estilo de Aronofsky). Igual sucede con la inclusión de Los Guardianes, los ángeles caídos en la tradición bíblica, suerte de Transformers del mundo antiguo y venia al público adolescente.

Como se aprecia, esta versión de Noé ha significado hacer muchas concesiones al relato original, deviniendo casi casi en un Noé heterodoxo. Quizás por ello muchos espectadores que iban por la versión clásica de semana santa se han sentido decepcionados y más de uno abandonó la sala antes de finalizar la función. No se asemeja a las versiones que hemos visto tantas veces en las películas sobre La Biblia.

Y si bien Noé es irregular, al final el saldo es positivo. Es mejor dejarse llevar por el relato, sin prejuzgarlo.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es

NOÉ [Noah] 
Dir: Darren Aronofsky
Guión: Darren Aronofsky, Ari Handel
c/  Russell Crowe (Noah), Jennifer Connelly (Naameh), Ray Winstone (Tubal-cain), Anthony Hopkins (Methuselah), Emma Watson (Ila), Logan Lerman (Ham), Douglas Booth (Shem), Nick Nolte (Samyaza), Leo McHugh Carroll            (Japheth)
EEUU/2014/Épica religiosa***/Estrenos



lunes, abril 07, 2014

MACHETE KILLLS

Hacia el 2007 Robert Rodriguez estrena junto a su “carnal” Quentin Tarantino, Grindhouse, que rendía tributo a las viejas películas de bajo presupuesto y actores desconocidos que en los años 60-70 se estrenaban en lo que nosotros denominamos “cines de barrio”, siendo el costo de la entrada dos por el precio de una, atractivo “gancho” para los cinemeros en una época donde no existían ni remotamente los reproductores de películas caseros.

Eran filmes de acción, con dosis de sexo, pistoletazos y escenas poco creíbles y de poca lógica pero que entretenían, donde por supuesto “el bueno” se salvaba de todas las trampas que “el malo” le ponía, quedándose al final con la chica, suerte de “premio” al ganador. 

En Grindhouse, en el segmento que le correspondía a Robert Rodríguez, se visualiza un “trailer” (lo que era usual en este tipo de películas), del siguiente estreno titulado Machete. Un ex agente mexicano de narcóticos, duro e implacable, pierde a su familia, buscando la venganza contra los autores del crimen. Machete recién se estrenó el 2010 y su continuación, Machete kills, el 2013. Está en veremos si estrena la continuación ya anunciada en el “trailer” (esta entrega es un “puente” para una resolución posterior), en vista que la taquilla le ha sido esquiva.

Y muy probablemente le fue esquiva porque en cuarenta años el espectador ha cambiado. Ya no es tan “inocente” como antes para aceptar tácitamente que lo visto en la pantalla puede ser “verdad”, a pesar de ser totalmente disparatado. No obstante que era parte del código del género este supuesto pre-establecido que al héroe no le entraban balas ni por rasguño o podía respirar sin tanque de oxígeno en pleno espacio exterior. Hemos visto tantas cosas “realistas” en cine y tv en los últimos cuarenta años que eso ya nos parece “ingenuo”.

Y ello lo sabe muy bien Rodríguez, que hace varios “guiños”, como diciendo que no se tomen tan en serio lo que ven, que todo es una broma, como el anuncio de estrellas de primer nivel en la continuación, guiños que también hacen alusión explícita al episodio 5, El imperio contraataca, de La guerra de las galaxias.

Pero, valgan verdades, Machete kills mereció un mejor reconocimiento, nos hizo retrotraer a una época ya sepultada en el pasado.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

MACHETE KILLLS
Dir.: Robert Rodriguez          
Guión: Kyle Ward
c/ Danny Trejo (Machete), Mel Gibson (Voz), Demian Bichir         (Mendez), Amber Heard (Miss San Antonio), Michelle Rodriguez (Luz), Sofía Vergara (Desdemona), Charlie Sheen (Mr. President), Lady Gaga, Cuba Gooding Jr., Antonio Banderas
EEUU/2013/Acción***/Estrenos


viernes, marzo 28, 2014

BALADA DE UN HOMBRE COMÚN

Los hermanos Coen no requieren presentación. Tributarios del gran cine clásico norteamericano, lo característico en ellos es la calidad de sus películas: son buenas o muy buenas; difícilmente encontramos una “regular”, menos una mala, como sucede con otros realizadores. También encontramos siempre el humor en su más extensa variedad y en situaciones que a veces tienen un toque “surrealista”.

En Balada de un hombre común (titulada también como A propósito de Llewyn Davis) nos situamos en Nueva York a comienzos de los años sesenta, en el mítico The Gaslight Café del Greenwich Village, cuando se va gestando toda una corriente contracultural en música, literatura y arte que dará grandes nombres en el firmamento artístico.

Precisamente esta vez toca el tema de los ilustres desconocidos de esa gran corriente (en especial la música folk, suerte de género menor en ese momento), de aquellos que no alcanzaron la fama menos la fortuna. No fueron los Bob Dylan, sino los anónimos, cuya oportunidad no llegó o llegó fuera de tiempo. Son los que vemos transitar de bar en bar, tocando por un par de dólares, sin techo propio, con más problemas que soluciones en su vida diaria y dudando si realmente vale la pena seguir en ese rumbo incierto.

Las escenas con el gato perdido son de lo mejor. De nombre sintomático (Ulises, sinónimo de aventura), el cambio de un gato por otro parecido, el gato que se le cruza en medio del camino, el que deja abandonado en el auto; en fin, es un hilo conductor de las andanzas del protagonista, quizás con siete vidas como el felino. No estoy seguro, pero creo que desde la nostálgica Harry y Tonto (Paul Mazursky, 1974), un felino no tenía tanto protagonismo en el cine, pasando a ser casi casi un personaje más.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

BALADA DE UN HOMBRE COMÚN [Inside Llewyn Davis] 
Dir y Guión: Ethan y Joel Coen
c/ Oscar Isaac            (Llewyn Davis), Carey Mulligan (Jean),  Justin Timberlake (Jim), John Goodman (Roland Turner),  F. Murray Abraham (Bud Grossman)
EEUU/2013/Comedia dramática****/Estrenos


lunes, marzo 24, 2014

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Al parecer la directora Nicole Holofcener más se ha dedicado a la televisión que al cine (tiene en su haber algunos episodios de la popular serie Sexo en la ciudad); no obstante esta comedia romántica (titulada también en español como Sobran las palabras), sin ser nada original, es bastante llevadera sobretodo por las muy buenas actuaciones.

Eva es una mujer en los cuarenta, divorciada, con una hija que pronto partirá al College (la universidad para nosotros). En una reunión conoce a Albert (también en los cuarenta y divorciado), con el cual congenia rápidamente. En esa misma reunión conoce a Marianne, sin tomar conciencia que ha sido la ex de Albert, con la que traba una buena amistad. Tanto Albert como Marianne tienen también una hija que igualmente pronto partirá a realizar sus estudios universitarios.

La situación se complica cuando Eva sale como amiga con Marianne y con Albert como pareja. En un primer momento no conoce del vínculo que existió entre ambos; pero extrayendo deducciones de lo que le confiesan en la intimidad se dará cuenta. Marianne, perfeccionista en extremo, tiene una opinión bastante negativa de su ex, casi responsabilizándolo de la separación; mientras Albert es más informal y no achaca culpas.

Como se ve el filme tiende a la comedia de enredos, hasta que “el ovillo” se desenreda. No es lo más novedoso ni creativo. Más interesante es el enfoque. Las relaciones no son de jóvenes o de adultos jóvenes, sino de personas en la base cuatro con una vida ya hecha, y en un momento especial: sus hijos parten a estudiar a un lugar lejano y posiblemente, por las oportunidades laborales, ya no regresen al hogar terminados sus estudios, por lo que estos cuarentones con sus vidas ya hechas tienen un enorme tiempo para dedicarlo a ellos mismos, a darse, como dice el título en español, una segunda oportunidad.

Más allá de las buenas performances, la película tiene un plus especial: ver en pantalla grande –y con algunos kilos de más- a James Gandolfini en el último papel que interpretó. Memorable.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD [Enough Said]   
Dir y Guión: Nicole Holofcener
c/ Julia Louis-Dreyfus            (Eva), James Gandolfini (Albert), Catherine Keener (Marianne)
EEUU/2013/Comedia romántica***/Estrenos


miércoles, marzo 19, 2014

300: EL NACIMIENTO DE UN IMPERIO

Siete años después llega la contrapartida de la resistencia ateniense contra los persas en el contexto de la segunda guerra médica.

Los hechos narrados coinciden cronológicamente con los acaecidos en el paso de las Termópilas con el rey Leónidas como el general a cargo; solo que en el presente filme se enfocan desde el ángulo ateniense con Temístocles como el Arconte que condujo al triunfo a los griegos en la Batalla naval de Salamina que dio fin a la segunda guerra médica. Por cierto, los soberbios persas perdieron las tres guerras médicas, lo que dio lugar a verse forzados a firmar un tratado de paz. Cuentan los historiadores del mundo antiguo que los griegos lucharon con gran tenacidad y valentía porque estaba en juego su libertad como ciudadanos, cosa que no sucedía con las tropas persas, reclutadas de los reinos conquistados.

Por supuesto es solo el marco histórico, debido a que el argumento del filme –al igual que en 300- se toma amplias libertades (por ejemplo, el personaje de Artemisa o Artemisia jamás existió; los trajes militares con “los pechos al aire” tampoco, ya que producían gran vulnerabilidad ante un ataque, más bien se encontraban cubiertos con fuertes corazas). Se mantiene el estilo visual estilizado, “hiperrealista” y sombrío, propio de Zack Snyder, esta vez en la producción y la adaptación, amen de la “abundancia de sangre”.

También ha sido limitado el rol andrógino de Jerjes para ceder ante “mujeres fuertes” como Artemisa y la reina Gorgo, viuda de Leónidas (esta última sí existió y tuvo un gran poder en Esparta).

¿Por qué lo subtitularon “el nacimiento (o ascenso) de un imperio”?

Porque debido a la victoria ateniense en Salamina, Atenas consolida su poder político, económico y cultural dentro de las ciudades-estado de la antigua Grecia, dando luego nacimiento al  llamado “siglo de Pericles” y al experimento más atrevido por inusual en el mundo antiguo donde primaban por todas partes los estados despóticos y donde el concepto de ciudadano no existía ni menos la valoración de la vida humana, sino la decisión del soberano. Ese experimento sui generis de sistema político los griegos lo llamaron democracia y daría mucho que hablar algunos siglos después.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

300: EL NACIMIENTO DE UN IMPERIO [300: Rise of an Empire]
Dir: Noam Murro         
Guión: Zack Snyder, Kurt Johnstad, basado en la novela gráfica "Xerxes" de Frank Miller
c/ Sullivan Stapleton (Themistocles), Eva Green (Artemisia), Lena Headey (Queen Gorgo),
Rodrigo Santoro (Xerxes)
EEUU/2014/Acción***/Estrenos

martes, marzo 18, 2014

EL CLUB DE LOS DESAHAUCIADOS

El canadiense Jean-Marc Vallée no es muy conocido, salvo su convencional biopic sobre la joven reina Victoria. Nada hacía presagiar que tocase notablemente el tema del SIDA en sus comienzos.

Estamos a mediados de los años ochenta y es poco lo que se conoce sobre el SIDA. Ron es un vaquero tejano. Mujeriego, homofóbico,  pleitista, apostador, que abruptamente se da con la sorpresa de portar el VIH. El médico le da solo treinta días de vida y le sugiere ordenar sus asuntos terrenales, a lo que Ron se subleva, buscando medios alternativos para prolongar su vida. En el camino encuentra de socio a Rayon, un transexual dedicado a la prostitución, también contagiado del SIDA y una doctora (Eve) que lo va a ayudar.

Lo interesante es el planteamiento del filme. Sin caer en el melodrama, plantea dicotomías en la lucha por la sobrevivencia de Ron: por un lado la búsqueda de medios alternativos de lucha contra el SIDA frente al único medicamento permitido por la FDA –la agencia norteamericana que aprueba las drogas a ser usadas-, el AZT, y que por estudios independientes se ha descubierto que no cura el SIDA sino, peor aún, agrava los síntomas.

Es la parte “social” de la lucha de Ron. Frente a los intereses de las trasnacionales farmacéuticas coludidas con las agencias gubernamentales y los hospitales a fin de copar el mercado de fármacos contra el VIH. Ron (por un interés de sobrevivencia pero también crematístico) busca medios alternativas, fundando los “Club de compradores” (de allí el título original), suerte de asociaciones civiles que adquieren vitaminas, minerales y medicinas que les permitan una mejor calidad de vida.  Esa lucha que puede terminar en los juzgados, con mucho interés económico de por medio, es quizás la parte más interesante.

El otro nivel es el “humano” y se desarrolla en la relación difícil, compleja entre Ron y Rayon. Gracias a esa relación Ron pasará de homofóbico a una mejor comprensión del otro, a una tolerancia mayor. Es el lado sensible que le  permite crecer como persona.

Pero nada de ello hubiese sido posible sin las notables actuaciones tanto de Matthew McConaughey como de Jared Leto. Ambos se encuentran en un nivel que les permite realizar personajes totalmente creíbles.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

EL CLUB DE LOS DESAHAUCIADOS [Dallas Buyers Club]
Dir: Jean-Marc Vallée
Guión: Craig Borten, Melisa Wallack
c/ Matthew McConaughey (Ron Woodroof), Jennifer Garner (Eve), Jared Leto (Rayon)
EEUU/2013/Drama****/Estrenos


viernes, marzo 14, 2014

ELLA

Spike Jonze se caracteriza por crear universos surrealistas tratados como si fuese lo usual. Una suerte de “realismo mágico” dentro del cine. Desde ese punto de vista, Ella es quizás su película más “realista” en el sentido que aborda un hecho que puede suceder en un futuro muy pero muy cercano: el interactuar inteligente y sensitivo con un sistema operativo, hasta llegar a “enamorarse” de él o de ella. Veamos.

Theodore es un escritor de cartas a través de la PC, escribiendo textos muy emotivos con ocasión de aniversarios, cumpleaños, eventos especiales, etc. Su vida personal es solitaria y melancólica: acaba de pasar por una separación traumática y un eminente divorcio de la chica que amó por años. Su mejor amiga es Amy, con quien departe de vez en cuando.

Theodore se encuentra en esas andanzas cuando en una feria informática adquiere un sistema operativo que no solo es inteligente, sino que posee sentimientos y es capaz de crecer como si de un humano se tratase. A partir de allí la vida de Theodore da un vuelco, encontrando la “felicidad” en la relación virtual con Samantha, el sistema operativo, hasta que esta lo “traiciona” como si se tratase de  un humano y el pobre Theodore es abandonado de nuevo.

Estamos ante una fábula de lo que ya es el interactuar actual de los seres humanos. Más apegados a las relaciones virtuales que reales, pudiendo llegar al extremo –nada improbable- de “enamorarse” de su sistema operativo. La predilección por el mundo virtual al real se abre en varias facetas que vemos en el filme: sexo virtual, amistades vía chat, contacto por correo electrónico, entre otros. Quizás, como lo plantea el filme, los seres humanos somos muy complejos y nos es difícil tratar con otros seres, llegando a exasperarnos y perder el control como le sucede a Samantha, cuando ha desarrollado ampliamente sus habilidades “humanas”, increpándole a Theodore que no entiende lo que quiere, que es demasiado “complicado”.

Fábula social sobrecogedora –aunque con una esperanza al final en la redención de lo humano-, con una notable actuación de Joaquin Phoenix y quizás el filme más logrado de Spike Jonze.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

ELLA [Her]
Dir y Guión: Spike Jonze
c/ Joaquin Phoenix (Theodore), Rooney Mara (Catherine), Scarlett Johansson (Voz de Samantha), Amy Adams (Amy)
EEUU/2013/Comedia dramática****/Estrenos


viernes, marzo 07, 2014

12 AÑOS DE ESCLAVITUD

Steve McQueen (homónimo del gran actor) se hizo conocido acá por Shame (Deseos culpables), intenso drama sicológico sobre la imposibilidad de un hombre de vivir sin sexo.

Esta vez nos trae un drama histórico sobre un hecho real acaecido en la primera mitad del siglo XIX en Norteamérica: como un hombre negro libre es vendido como esclavo a negreros de los estados del sur, pasando doce años en condición de esclavo.

El filme toca la dignidad de las personas, lo cual se materializa por un contraste: las escenas donde el cuerpo es sometido a torturas y vejaciones por la condición de ser esclavo, aparte del sexo obligado de las esclavas con los dueños de las plantaciones.

Como ya se anotó la similitud con Shame se encuentra en el uso del cuerpo estigmatizado, lo cual produce repulsa y solidaridad en el espectador. Otro elemento está en el uso del sexo: en ambos filmes se vive no en forma satisfactoria, sino como culpa (aunque más evidente es en Shame). Asimismo está el paisaje como telón de fondo, ya no de la gran urbe neoyorquina como en su anterior filme, sino de la naturaleza como elemento consustancial a la acción: quizás –parece decirnos el realizador- ese clima de salvajismo  y bestialismo del hombre contra el hombre solo podía darse en sociedades cerradas, aisladas por la naturaleza, donde las jerarquías y roles se encontraban claramente establecidos.

En el discurso de McQueen parece subyacer la relación de dependencia amo-esclavo: uno vive en relación al otro. Lo cual es evidente en la relación contradictoria de Solomon con el dueño de la plantación Edwin Epps, y de este con Patsy, en una relación sádico-masoquista que se evidencia en la despiadada flagelación que le inflige por ausentarse sin su permiso de la plantación.

En ese discurso hay más que el simple sadismo o abuso de un hombre contra otro, o de reducirlo solo a un modo de producción económico (que existió), sino parece decirnos el realizador que esas relaciones amo-esclavo que se desarrollaron por siglos en el sur profundo norteamericano fueron más complejas y sutiles de lo que parecían (y quizás por ello continuaron cien años más luego de terminada la guerra civil).

Pero ello no hubiese sido posible sin las notables actuaciones de Chiwetel Ejiofor como Solomon Northup, el hombre que parece estar viviendo una pesadilla (su rostro es más que evidente) y Michael Fassbender como el despiadado amo de plantación, que no es feliz con el rol que le cupo por el destino, por lo que se desfoga en el alcohol y el sexo en esa vida estéril. Ambas memorables actuaciones.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

12 AÑOS DE ESCLAVITUD [12 Years a Slave]
Dir: Steve McQueen
Guión: John Ridley, basado en el libro de Solomon Northup Twelve Years a Slave"
c/ Chiwetel Ejiofor (Solomon Northup), Michael Fassbender (Edwin Epps), Lupita Nyong'o (Patsey), Brad Pitt (Bass)
EEUU/2013/Drama histórico****/Estrenos


lunes, marzo 03, 2014

EL VIENTRE

Daniel Rodríguez Risco (Lima, 1959) es un caso sui generis en el cine peruano: formado en economía, a su regreso se dedica al negocio educativo, llegando nada menos a ser rector de una universidad nacional. Hacia fines de los noventa obtiene una maestría para estudiar cine en los Estados Unidos y “el bichito” de la realización prende en él, abandonando posteriormente sus negocios habituales y volcándose de lleno al cine y a la escritura. Su primer largo, El acuarelista (2008), se estrena cuando ya el realizador bordeaba los cincuenta años de edad. A la sazón cuenta con cinco cortos y dos largometrajes; aparte de una novela corta y un libro de cuentos.

Y si bien es un hombre que comienza tardíamente en la realización, ello tiene una ventaja: posee una experiencia vital y libresca de la cual carecen los jóvenes realizadores y que se evidencia desde el primer largometraje (firmado como Daniel Ro), una peculiar e interesante comedia del absurdo, sobre la imposibilidad de pintar el protagonista una acuarela. Se notaba en algunos trazos y en las atmósferas creadas por los espacios cerrados, la presencia de Roman Polanski y su cinta El inquilino.

Esta vez Daniel Rodríguez decide hacer una película “de género”, en especial un thriller sicológico que tiene, salvando las distancias, a Alfred Hitchcock como modelo mayor (es evidente la influencia en los caracteres de los personajes y la atmósfera que los rodea –no en la historia- el filme Rebeca del maestro inglés).

Una mujer en sus cuarenta (Silvia) vive aislada en una casona en un pueblo remoto, buscando una empleada que atienda los asuntos de la casa (Mercedes). Junto a Silvia vive temporalmente un mochilero (Jaime) que hace trabajos de reparación en su casa.

Estamos ante la historia de la mujer desquiciada pero muy inteligente, que manipula a las personas a favor suyo, hasta que estos se dan cuenta de sus intenciones. En el caso de Silvia –ante la imposibilidad de procrear- tener un hijo usando a  Mercedes y Jaime para sus propósitos, a una como “vientre”, al otro como “semental”.

Haciendo comparaciones, en el estilo de Rodríguez existen elementos que se repiten con respecto a su anterior filme: la imposibilidad del protagonista y que es motivo de la acción (en T de hacer su acuarela, en Silvia tener un hijo), lo cual los lleva inexorablemente a la destrucción; el buen uso de los espacios cerrados, claustrofóbicos, lo que se evidencia con mayor nitidez en El vientre; y los escenarios internos: en ambos filmes son intemporales, conocieron mejores tiempos vividos y ahora padecen una lenta decadencia que refleja a los personajes.

Si bien no podemos decir que la película sea un dechado de ingenio creador o nos haga saltar de la butaca (es una historia contada miles de veces), se debe reconocer que Rodríguez tiene mejor manejo de sus recursos narrativos, llevando con buen pulso la historia hasta su desenlace.

Mención aparte merece la actuación de Vanessa Saba en un personaje complejo y que cronológicamente coincide con la edad de la actriz (Rodríguez declaró que el papel lo tenía pensado para ella). Sencillamente magistral.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es


EL VIENTRE 
Dir.: Daniel Rodríguez
Guión: Daniel y Jaime Rodríguez
c/ Vanessa Saba (Silvia), Mayela Lloclla (Mercedes), Manuel Gold (Jaime), Gianfranco Brero (Tío Miguel)
Perú/2013/Thriller sicológico***/Estrenos


jueves, febrero 27, 2014

PHILOMENA

Stephen Frears es un realizador británico que se caracteriza por contar pequeñas historias pero con un trasfondo humano y cargadas, más de un vez, de cierto lirismo y de un aire de dignidad de los personajes, más allá de sus apariencias y por más que se encuentren en situaciones difíciles. En el presente siglo películas interesantes de Frears fueron: Alta fidelidad, Mrs. Henderson presenta y La reina.

Esta vez Frears toca un tema espinoso y delicado: las adopciones forzosas que la Iglesia Católica establecía para los niños producto de relaciones extramatrimoniales, generalmente de muchachas menores de edad.

Estamos en los años 50 y tener un hijo extramatrimonial era un estigma social (era considerado como “hijo del pecado” o la concupiscencia), por lo que los orfanatorios administrados por la Iglesia Católica buscaban colocarlos en familias que no podían tener hijos. Existía un estipendio económico (una “donación”) que se realizaba a favor de la Iglesia una vez concretada la adopción (es uno de los hechos más criticables en el filme, al existir un lucro de por medio en las adopciones que realizaban los orfanatorios católicos).

Philomena es una joven que tiene un embarazo no deseado, siendo adoptado su hijo por una familia norteamericana. Ya al final de su vida quiere saber qué fue de ese hijo dado en adopción a la fuerza cincuenta años atrás. Circunstancialmente se contacta con Martin Sixsmith, un periodista de la BBC que cae en desgracia bajo el gobierno laborista de Blair, por lo que entre resignado y en vista que no existe a la vista un mejor trabajo, decide tomar el reportaje de Philomena e iniciar el largo camino para encontrar al hijo perdido.

Estamos ante esas películas de búsqueda, donde más importante que lo hallado es el interactuar de los personajes, casi siempre opuestos en todo: Philomena, a pesar de lo sufrido, sigue siendo una católica devota, Martin es un descreído. Una ve “la mano de Dios” en todo, para el otro los hechos son producto del azar. Y en ese interactuar ambos irán descubriendo cualidades en el otro y un respeto a su forma de ser y pensar; mientras la película va intercalando espacios temporales del pasado de la joven Philomena por medio de flash backs, dándonos un contexto mejor de la historia y el personaje.

Por lo delicado del tema, gracias al tratamiento, el filme no cae en recargar las tintas (y devenir en melodrama) sino que se permite unas cuotas de humor o de relajamiento que lo hacen más llevadero, convirtiéndolo en una pequeña joya.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

PHILOMENA
Dir: Stephen Frears
Guión: Steve Coogan y Jeff Pope (screenplay), basado en el libro de Martin Sixsmith The Lost Child of Philomena Lee
c/ Judi Dench (Philomena), Steve Coogan (Martin Sixsmith), Sophie Kennedy Clark (Young Philomena), Barbara Jefford            (Sister Hildegarde)
UK/2013/Drama****/Estrenos



jueves, febrero 20, 2014

EL MAYORDOMO DE LA CASA BLANCA

La película está basada en la vida de Eugene Allen, que sirvió en la Casa Blanca por 34 años, comenzando de lavaplatos y terminando nada menos que de mayordomo y que tuvo el privilegio de conocer y servir a ocho presidentes; aunque por el servicio personal, no podía divulgar las intimidades o lo que veía y oía dentro de la residencia presidencial. Incluso, por la larga vida que tuvo, pudo presenciar la juramentación como presidente de Barack Obama, siendo invitado de honor a la ceremonia, lo que le valió el ser conocido mundialmente y de allí a realizar Hollywood una película sobre su vida, solo habría un paso (lo que Allen ya no vio, al fallecer en el año 2010).

Pero, estamos ante una película “políticamente correcta”, donde se reafirma la dignidad de las personas más allá del color de piel. El tono de lo narrado es en primera persona, como del testigo anónimo de hechos importantes; lo lamentable es que quizás ese material daba para más, en un tono lírico o intimista; pero el discurso narrativo es bastante plano. Lo interesante son las cortas apariciones de conocidos actores del ala izquierda de Hollywood en pequeños roles, fungiendo de presidentes o primeras damas. De allí que el filme sea solo pinceladas de ciertos momentos en la agitada vida política de los Estados Unidos, siendo lo más interesante, claro está, el movimiento contracultural de los años 60, el surgimiento de los Panteras Negras y la asimilación a la vida política activa de los minorías discriminadas, reflejado en la visión y acción de dos generaciones diferentes: el padre más servil y con una resistencia pasiva, tratando de cuidar del bienestar de su familia dentro de los valores tradicionales; mientras el hijo decide tomar las armas para cambiar la situación de injusticia. Al final ambos confluirán en la vida política, uno como votante a favor de Barack Obama, el otro como representante al Congreso.

Un plus adicional merece la actuación de Forest Whitaker como el mayordomo. Sus performances, como siempre, son subyugantes.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

EL MAYORDOMO DE LA CASA BLANCA [The Butler]  
Dir: Lee Daniels
Guión: Danny Strong, basado en un artículo de Wil Haygood
c/ Forest Whitaker (Cecil Gaines), Vanessa Redgrave (Annabeth Westfall), Oprah Winfrey (Gloria Gaines)
EEUU/2013/Drama***/Estrenos


lunes, febrero 17, 2014

ESCÁNDALO AMERICANO

David O. Russell se hizo conocido con una agridulce comedia El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook, conocido entre nosotros como Juegos del destino), donde también actuaban Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y el propio Robert de Niro en inolvidable papel secundario. Christian Bale trabajo en un largo anterior, El peleador. A diferencia de otros directores, a Russell le gusta trabajar con actores que ya conoce y con los que se siente cómodo.

Pero a diferencia de El lado bueno de las cosas o El peleador, ya no estamos ante náufragos que desesperadamente buscan salir de la situación en que se encuentran; sino ante dos hábiles estafadores (Irving y Sydney) que birlan a sus incautos clientes que van en busca de un préstamo que les permita saldar sus deudas hasta que son descubiertos y obligados a trabajar por Richie, un policía con métodos poco ortodoxos, a fin de prender políticos corruptos y capos mafiosos. En el medio la esposa de Irving, Rosalyn, insegura y neurótica que manipula a su esposo para que no se separe de ella, y un alcalde populista, Carmine, que busca mejorar el empleo en su comunidad reactivando los casinos de juego. La acción trascurre en 1978, algunos años después del fin de la guerra en Vietnam y el escándalo de Watergate, y ad portas de la contrarreforma moral de los grupos conservadores aupados bajo la administración de Ronald Reagan.

Estamos ante la trama del “cazador-cazado”, o como salen Irving y Sydney de la trampa que les puso Richie, y de paso lo entrampan a él para que no siga molestándolos.

Para ello, la estructura del relato va en quiebre. Comienza en un tiempo presente, retrocede al pasado que ilustra el hoy y regresa de nuevo al presente. Asimismo comparte voces y puntos de vista de ambos protagonistas centrales, por lo que es más compleja y más ambiciosa que sus anteriores películas; y si bien se sostiene gracias a la puesta en escena y a las excelentes actuaciones, no podemos decir que sea superior a Juegos del destino, más sencilla y lineal, pero más convincente.

Película con final feliz (como Juegos del destino), merece verse por las excelentes actuaciones de sus protagónicos. Tanto Bale como Lawrence son dignos representantes de la nueva generación de actores norteamericanos.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

ESCÁNDALO AMERICANO [American Hustle]
Dir: David O. Russell
Guión: Eric Warren Singer, David O. Russell
c/ Christian Bale (Irving Rosenfeld), Bradley Cooper (Richie DiMaso), Amy Adams (Sydney Prosser), Jeremy Renner (Mayor Carmine Polito), Jennifer Lawrence (Rosalyn Rosenfeld), Robert de Niro (Victor Tellegio)
EEUU/2013/Thriller***/Estrenos


jueves, febrero 13, 2014

BLUE JASMINE

Woody Allen no requiere presentaciones. Más o menos conocido por quien se considere cinéfilo, sus películas han sido vistas con cierta regularidad, sea en cine o dvd; incluso cada cierto tiempo, aquí y allá, se hacen retrospectivas de su obra. Otra característica es ser un cineasta que realiza una película al año. Incluso debió migrar a Europa para conseguir financiamiento y no detener los proyectos. Hasta donde sabemos, Blue Jasmine es su primera obra de retorno o ambientada de nuevo en los Estados Unidos, compartiendo escenarios entre el Nueva York de sus fobias y obsesiones, y la ciudad de San Francisco.

El argumento es como sigue: Jasmine, mujer de la alta sociedad neoyorquina, ha quedado en la absoluta pobreza, luego que el FBI –gracias a una delación de la propia Jasmine- arrestara a su esposo Hal por fraude y evasión de impuestos, siendo confiscados todos sus bienes. Su esposo opta por el suicidio en la cárcel, su hijastro decide cambiar de identidad frente a la vergüenza familiar y Jasmine –que ya ha sufrido tratamiento siquiátrico por la depresión y shock que le causó el escándalo y pasar vertiginosamente de rica a pobre- no tiene otra opción que aceptar la hospitalidad de su hermana por adopción e irse a vivir con ella a San Francisco. El desarrollo temporal de la cinta alterna el tiempo presente, con los avatares, estrecheces y sinsabores de la protagonista, y un pasado glamoroso y libre de preocupaciones financieras.

Estamos ante la historia de sobrevivencia de la protagonista que constantemente recuerda mejores tiempos y debe aceptar por necesidad refugiarse en la hospitalidad precaria de la hermana -a quien prefería no tratar cuando se encontraba en mejor posición económica-, alternar con los amigos y novio de esta, pertenecientes a la clase obrera, y sufrir el acoso del dentista donde trabaja. La situación va a cambiar cuando conozca a un joven político ambicioso (Dwight) que ve en ella la esposa ideal para su carrera, pasaporte de Jasmine hacia el regreso a su anterior vida.

Pero el destino, como siempre, se encarga de hacer malas jugadas, y los hechos cambian cuando su pretendiente descubra su pasado –ocultado por ella sigilosamente-, incluyendo la defraudación financiera de su difunto esposo. De allí Jasmine recorrerá un camino a la locura o a negar la realidad existente.

Esta comedia dramática tiene un lado desencantado de la condición humana: nos usamos unos a otros de acuerdo a nuestros intereses. No solo de Jasmine y su novio; también la hermana, Ginger, decide abandonar a su novio, Chili el mecánico, cuando cree encontrar un mejor prospecto en un ingeniero de sonido. No existe amor o lealtad hacia las personas, sino un valor de uso de acuerdo a nuestros intereses y necesidades. De allí que “el juego” termina o negando la realidad como en el caso de Jasmine, encerrándose en la locura; o volviendo resignada a su situación anterior como en el caso de Ginger. Pero nada de ello sería creíble sino fuese por la extraordinaria actuación de Cate Blanchett (así como los secundarios) quien da vida a la protagonista principal, descendiente directa de Blanche, el mítico personaje de Un tranvía llamado deseo, cuyo argumento tiene puntos de contacto con el presente filme.

Filme amargo y pesimista, y quizás una de las mejores películas de Woody Allen desde Match Point.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

BLUE JASMINE
Dir y guión: Woody Allen
c/  Cate Blanchett (Jasmine),  Alec Baldwin            (Hal),  Sally Hawkins            (Ginger), Andrew Dice Clay (Augie), Bobby Cannavale (Chili), Peter Sarsgaard (Dwight)
EEUU/2013/Comedia dramática****/Estrenos


viernes, enero 31, 2014

EL LOBO DE WALL STREET

No es que sus anteriores cintas más recientes fueran olvidables, pero hacía mucho tiempo que no se le apreciaba esa fuerza que tienen las mejores películas de Martin Scorsese, esta vez para retratar el decadente mundo de las especulaciones financieras, crítica explícita a el capitalismo especulativo que ha causado tantos problemas a la economía norteamericana y mundial.

Para ello se sirve de las memorias de uno de los partícipes más conocidos, un especulador sin escrúpulos que termina delatando a sus amigos y compañeros a cambio de una pena benigna por las autoridades federales.

En las tres horas vemos el ascenso y caída del personaje, tres horas que se pasan sin sentirlas gracias al ritmo vertiginoso que le impone la edición, visionando sucesos muchas veces hiperrealistas (sobretodo cuando Belfort se encuentra con sobredosis de drogas), a veces lindantes con lo humorístico,  contados con la mayor naturalidad.

Dedicación aparte merece la notable actuación de Leonardo DiCaprio encarnando a un personaje que vivió al límite, de exceso en exceso: drogas, alcohol y sexo, que hacía fortunas en pocas horas y las dilapidaba en no menos tiempo. La muy buena actuación de DiCaprio corrobora la buena asociación que ha hecho con Scorsese, ya no solo su actor favorito (como lo fue De Niro en los primeros años), sino el productor de sus películas, confirmando su madurez artística “post Titanic”.

El lobo de Nueva York merece verse más de una vez, y demuestra un regreso en forma del gran Marty Scorsese, aquel de las películas notables como Buenos muchachos (con la que guarda muchos puntos de contacto) o El toro salvaje. Filme imperdible.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

EL LOBO DE WALL STREET [The Wolf of Wall Street] 
Dir.: Martin Scorsese
Guión: Terence Winter, basado en el libro de Jordan Belfort
c/ Leonardo DiCaprio (Jordan Belfort), Jonah Hill (Donnie Azoff), Margot Robbie            (Naomi Lapaglia), Matthew McConaughey (Mark Hanna), Kyle Chandler (Agent Patrick Denham), Rob Reiner (Max Belfort),Jean Dujardin (Jean Jacques Laurel), Joanna Lumley       (Aunt Emma), Cristin Milioti   (Teresa Petrillo)
EEUU/2013/Thriller****/Estrenos


miércoles, enero 29, 2014

EL HOMBRE DE HIELO

Medio desapercibido pasó entre nosotros este interesante thriller criminal. Hurga en la conducta del asesino, el cual no nos produce repulsión, sino hasta una leve simpatía. Es que Richard Kuklinski tiene un “código de ética” en el mundo del crimen: no asesina ni mujeres ni niños; aparte de ello es un ejemplar padre de familia, familia que desconoce absolutamente sus actividades como sicario de la Mafia.

Es un mundo de neurosis persecutorias, de delaciones y traiciones, donde el sentido de amistad no existe, sino solo los negocios.

Estructurada como un largo flash back, el protagonista nos va contando su historia, desde los inicios hasta la captura. Es una suerte de inicio, auge y final trazado en un arco temporal bastante prolongado. De allí que nos recuerda mucho a Buenos muchachos de Scorsese (no solo por Ray Liotta que quedó “encasillado” en papeles de la Mafia), sino también al primer Scorsese de Calles peligrosas.

Película fría, “cerebral” como su protagonista, aunque no exenta de esas explosiones emocionales que estallan a modo de un volcán, arrasando con todo lo que se ponga delante suyo.
Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

EL HOMBRE DE HIELO [The iceman] 
Dir: Ariel Vromen        
Guión: Morgan Land y Ariel Vromen, basado en el libro de Anthony Bruno y el documental de Jim Thebaut   
c/ Michael Shannon (Richard Kuklinski),  Winona Ryder (Deborah Pellicotti), Chris Evans (Mr. Freezy), Ray Liotta (Roy Demeo)
EEUU/2012/Thrilller criminal***+/Estrenos


lunes, enero 06, 2014

EL HOBBIT: LA DESOLACIÓN DE SMAUG

Peter Jackson ha heredado lo mejor de la tradición del gran cine épico norteamericano: aquel que contaba historias que mantenían en vilo al espectador. Películas de gran presupuesto, con un sólido guión detrás; esta vez el proyecto cuenta con el asesoramiento directo de Guillermo del Toro, experto en filmes fantásticos y de acción. Y, como en James Cameron (otro de los grandes herederos del Hollywood clásico), los efectos especiales se encuentran al servicio de la historia y no al revés. Interesante y entretenida esta segunda parte de la trilogía del Hobbit y hace que esperemos con impaciencia el desenlace final.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es

EL HOBBIT: LA DESOLACIÓN DE SMAUG [The Desolation of Smaug]  
Dir: Peter Jackson    
Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson, Guillermo del Toro, basado en la novela J.R.R. Tolkien
c/ Ian McKellen (Gandalf), Martin Freeman (Bilbo), Richard Armitage (Thorin)
EEUU, N Zelanda/2013/Fantasía, acción***/Estrenos