jueves, diciembre 31, 2009

AVATAR


James Cameron es un realizador que trabaja dentro de la industria de Hollywood. Por tanto no pretende hacer “filmes de autor” o con algún “mensaje trascendente”. Solo pretende entretener y obtener por supuesto una rentabilidad por su trabajo, lo cual no es peyorativo ni tiene por qué ser mal visto. Muchos grandes realizadores trabajaron dentro de la industria fílmica y sus obras han pasado a la posteridad con mucha mayor justicia que la de algún pretencioso “autor”. Para muestra un solo nombre: John Ford.

Ello para deslindar cierto prurito o reserva que a veces se tiene contra todo lo que venga de la industria del cine y, contrario sensu, “reventar cohetes” a cualquier adefesio que puede venir de Europa con el marbete de “cine de autor”. No todo lo que brilla es oro como dice el viejo refrán.

Volviendo a Cameron, en sus películas se ha caracterizado por usar los efectos especiales; pero, a diferencia de otras producciones donde la historia se encuentra subordinada a los efectos, en sus películas es al revés: los efectos especiales están al servicio de la historia contada, y, Avatar no es la excepción. No es lo más brillante del realizador, dicho sea de paso. Terminator 1 y 2 lo superan, y hasta Titanic (criticada también en su momento) es superior con creces, película esta última con la que mantiene cierto aire de relación. Esta vez no se trata claro de un hecho histórico, pero la relación amorosa como corazón de la historia, cierta cortina musical muy similar, el trasfondo de una gran acción de sobrevivencia como marco de referencia y otros detalles la emparentan con su filme anterior, opacando un tanto a Avatar.

Como ya se ha anotado, la inspiración en “Un hombre llamado caballo” es evidente a todas luces, lo cual no tiene nada de malo, dado que las historias que se cuentan en un libro o en una película son las mismas desde tiempos inmemoriales, lo que cambian son los medios o la forma de contarla. También se emparenta con “Aliens”, la segunda película de la saga del mortal alienígena, en el sentido que en el universo del futuro el sistema capitalista es el dominante y los marines, la armada de los Estados Unidos, su gran defensor, produciéndose una colonización y explotación de los recursos del universo (incluso hay un CEO corporativo sin escrúpulos como en Aliens); alegoría futurible no muy optimista que digamos, donde el hombre ya comenzó a depredar otros planetas y el inglés, en sentido literal, es la lengua universal (hasta los Na’vi hablan inglés¡). No es casual que Sigourney Weaver participe en el filme, ya no como la valerosa teniente Ripley, pero sí con un rol más tranquilo de científica, acorde con su edad cronológica.

En cuanto al desarrollo de la historia, lo mejor está en el encuentro de ese mundo maravilloso y distinto por parte del protagonista (la historia está contada en primera persona, dándole un tono más intimista, lo que la emparenta de nuevo con Titanic) que se consolidará en el romance con Neytiri, suerte de “encuentro de dos mundos”. La primera hora vale la pena.

En una semana Avatar ha recuperado con creces el dinero invertido, anunciando Cameron con seguridad una continuación y, porque no, hasta una saga “avatariana” (no sería raro que la segunda parte trate de “la revancha” de los terrestres contra los Na’vi, suerte de “el imperio contraataca”), filón inagotable en esta época donde los temas ecologistas y el cuidado del medio ambiente están a la orden del día.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


AVATAR
Dir. y guión:James Cameron
c/ Sam Worthington (Jake Sully), Zoe Saldana (Neytiri), Sigourney Weaver (Dr. Grace Augustine), Stephen Lang (Colonel Miles Quaritch), Michelle Rodriguez (Trudy Chacon), Giovanni Ribisi (Parker Selfridge)
EEUU/2009/CF/Estrenos

miércoles, diciembre 23, 2009

IDENTIDAD SUSTITUTA


El tema del guión es bastante apasionante: la posibilidad que en un futuro no muy lejano el hombre pueda usar “sustitutos” para sus actividades cotidianas, incluyendo las laborales y de diversión, estando él cómodamente instalado en un sofá percibiendo las sensaciones a distancia. Es vivir en la absoluta esfera de la soledad humana, ya sin contacto real, posibilidad a la que nos puede llevar el uso abusivo de los medios virtuales.

Sin embargo, en la pantalla el resultado no es completamente satisfactorio, más allá de los efectos especiales y de la figura de “duro” que aporta Bruce Willis. Deja la sensación que se pudo haber hecho algo mejor con los elementos que se contaba.
Para pasar el rato sin ser muy exigente.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


IDENTIDAD SUSTITUTA [Surrogates]
Dir.: Jonathan Mostow
Guión: Michael Ferris y John D. Brancato, basado en la novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele
c/ Bruce Willis (Tom Greer), Radha Mitchell (Peters), Rosamund Pike (Maggie), Boris Kodjoe (Stone)
EEUU/2009/Thriller futurista**/Estrenos


martes, diciembre 15, 2009

SIEMPRE HAY TIEMPO PARA REIR


Tratar en una comedia el tema de la muerte no es fácil, se impone siempre lo solemne, lo tétrico, sobretodo en Occidente; sin embargo en Funny people (su título original), Judd Apatow se da maña para pasarlo en tono ligero, haciendo que la vida del comediante George Simmons sea también una gran comedia o un gran juego que no debe tomarse muy en serio. Para ello hecha mano abundante al recurso de los chistes sexuales y escatológicos, a lo cual ayuda mucho la dupla Sandler y Rogen que logran conformar un buen dúo. Naturalmente que mucho de la vida del cómico millonario Simmons y el entorno donde vive ha sido directamente calcado de la realidad del “star system” de Hollywood, actores que se sienten dioses que creen merecer todo lo que se les plazca, sean personas o cosas, en contraposición al modesto, cohibido y hasta tímido y con modales “antiguos” Ira (excelente la performance de Seth Rogen). La escena final de los dos ahora amigos conversando de igual a igual dice mucho de la “humanización” de la estrella de cine al borde de la muerte y también de la superación de la timidez del joven cómico.

Como defectos tenemos el uso reiterado y abusivo de los chistes sexuales y escatológicos y también el largo final con la ex novia que no aporta gran cosa a lo que estamos viendo, existiendo un estiramiento innecesario, y la cura repentina gracias a una droga poderosa del personaje principal justo a mitad de película, cuando faltaba mucho por desarrollar.

Pero a pesar de los defectos anotados, Funny people se deja ver, es mucho mejor que varias comedias chabacanas.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


SIEMPRE HAY TIEMPO PARA REIR [Funny People]
Dir y guión: Judd Apatow
c/ Adam Sandler (George Simmons), Seth Rogen (Ira Wright), Leslie Mann (Laura), Eric Bana (Clarke)
EEUU/2009/Comedia***/Estrenos

martes, diciembre 08, 2009

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ CUMPLE 70 AÑOS


El 15 de Diciembre de 1939 fue estrenada en Atlanta, Georgia, la película que haría estremecer a generaciones enteras. Considerada como un clásico de la cinematografía mundial, es una de esas películas que fascinan solo por el placer de verlas. Como otras cintas inspiradas en novelas “históricas”, la historia se sitúa en una época importante, trascendente, y los hechos históricos con mayúsculas afectarán las vidas privadas de los personajes. Como en el Doctor Zhivago fue la revolución rusa, en Lo que el viento se llevó es la guerra civil norteamericana la que marcará los pequeños dramas personales que se irán suscitando. Otra característica de estas superproducciones es el arco temporal que abarca, generalmente varios años, por lo que se les denomina “películas-río”, por la vastedad de acontecimientos y de personajes principales y secundarios.
En cuanto a la forma, pasa desapercibido hoy que se usó un procedimiento novedoso y caro para la época: el technicolor, cuando lo usual eran las películas en blanco y negro. Incluso para resaltar el recurso empleado, subrayan en los créditos el empleo de la para entonces “revolucionaria” técnica del “technicolor”.
Llama también la atención el tratamiento de la visión del sur (ángulo desde el cual se desarrolla la trama). Son caballeros con sólidos valores tradicionales, mientras que los del norte son vistos como tipos sin escrúpulos, ambiciosos, “chusma” como lo entendían nuestros abuelos. Ese mundo idílico se verá roto a raíz de la guerra y sólo los sin escrúpulos como el capitán Rhett Butler o la voluntariosa Scarlett O'Hara no solo sobrevirán sino que se enriquecerán con las nuevas reglas de juego que impone el norte luego de salir victorioso (el filme es escrupuloso en la reconstrucción histórica, como que efectivamente los capitalistas del norte compraron a precio regalado las propiedades de los antiguos aristócratas o fueron confiscadas por el pago de impuestos).

La película tiene cuatro partes claramente marcadas:
La primera describe el mundo bucólico y señorial del viejo sur, con caballeros soñadores, paternalistas y bien intencionados, siendo en propiedad el mundo de “lo que el viento se llevó”. Se desarrolla durante la fiesta en la plantación de Twelve Oaks y servirá también para conocer a los personajes de la historia. Quizás es la mejor parte.
La segunda describe propiamente la guerra civil, con el punto culminante del incendio de Atlanta. Es el fin de ese mundo.
La tercera es la reconstrucción del sur con “los nuevos ricos” y los empobrecidos aristócratas sureños. Solo los que se adaptan a las nuevas reglas impuestas por el vencedor, como Scarlett o Rhett Butler, sobrevivirán.
La cuarta y parte final describe a Scarlett y Rhett Butler en sus cómodas vidas y la posterior crisis matrimonial que ello acarrea. Es la parte más sobrecargada en tintes melodramáticos y la menos interesante.

Si bien fue un “filme de productor” dado que David O. Selznick estuvo detrás de todos los detalles, desde los más grandes hasta los más pequeños, de todas maneras se nota un desequilibrio en el conjunto en vista que la película tuvo varios directores. Solo Victor Fleming figura en los créditos, pero estuvieron tras las cámaras el extraordinario George Cukor, gran director de féminas, y Sam Wood, menos conocido que el anterior, lo que ocasiona esa percepción de falta de armonía entre las distintas partes (algunos sostienen que los directores llegaron a ser nada menos que cinco¡¡¡).
También era una época donde el director no era una pieza importante del engranaje de la producción fílmica, sino un asalariado más, frente al protagonismo rutilante de los actores, verdaderas “piezas clave” en el “star system” de ese entonces.

El conjunto del filme es recorrido de principio a fin por el amor no correspondido de Scarlett hacia el melancólico Ashley, quien se casará con su prima Melanie, y que va a servir de “disparador” no solo de la historia central de la protagonista, sino de varias historias secundarias. Ese amor imposible es lo que también permite no decaiga la atención en la trama, manteniendo en vilo al espectador por cerca de las cuatro horas de duración de la cinta.

Lo que el viento se llevó tuvo un reparto impresionante para la época y Vivien Leigh fue muy criticada por el papel protagónico (encarnar a una dama del antiguo sur norteamericano), dado que era inglesa por procedencia y educación, pero quedó demostrado que caracterizó tan bien a Scarlet que es impensable disociar su imagen del personaje. Su promesa ante Dios de no pasar hambre que cierra la primera parte del filme muestra “el punto de quiebre” del cambio de la protagonista, de la niña caprichosa y voluntariosa a la mujer práctica y resuelta. También la bella Scarlett se adelantó a su época, una época en que la mujer tenía un rol pasivo de madre y esposa (el rol que encarna Melanie), ella decide cambiar su destino y se convierte en la base de su familia, a la cual, utilizando todos los medios disponibles libra de la miseria, a fin que no terminen en el triste final de tantas familias del aristocrático sur caídas en la ruina luego de la guerra.

Por cierto, una imagen magistral es cuando Scarlet busca al médico en vista del inminente nacimiento del hijo de Melanie y la cámara va abriendo la toma para mostrarnos en toda su desolación la innumerable cantidad de heridos regados en la línea del tren, a la intemperie, rematando con una toma final de la bandera del sur deshecha, símbolo de ese sur confederado que saldrá derrotado de la conflagración y claro mensaje que toda guerra trae desgracias para los hombres. Bella y dolorosa imagen.
Ahora que cumple los 70 años de su estreno merece verse de nuevo este clásico que ha conmovido a distintas generaciones. Además en el dvd se ha recuperado la banda sonora original, no solo el tema ya legendario, sino la inclusión de las “cortinas musicales” al inicio, en el intermedio y al final, como en los viejos filmes.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ [Gone with the Wind]
Dir.: Victor Fleming, George Cukor, Sam Wood (uncredited)
Productor: David O. Selznick
Guión: Sidney Howard, basado en la novela de Margaret Mitchell
c/ Vivien Leigh (Scarlett O'Hara), Clark Gable (Rhett Butler), Leslie Howard (Ashley Wilkes), Olivia de Havilland (Melanie Hamilton)
EEUU/1939/Drama***/Dvd/Clásicos de ayer y hoy

martes, diciembre 01, 2009

EL MATRIMONIO DE LORNA


Los hermanos Dardenne nos traen esta vez el tema de la migración de los europeos “pobres” hacia la Europa próspera y cómo las mafias están detrás de este negocio. Con su habitual estilo documental, seco, directo, con privilegio de tomas al aire libre, casi sin música y actores poco conocidos, nos cuenta la historia de Lorna, migrante albanesa que ha sido “casada” con un drogadicto para contraer la nacionalidad y las vicisitudes que debe pasar. Poco a poco le irá tomando aprecio a su pareja, en un proceso interno que va de la indiferencia inicial al cariño o lástima hacia un drogadicto que quiere salir del infierno y no puede. Ya con la nacionalidad, ahora ella deberá casarse con un mafioso ruso, sin embargo se da cuenta que su vida peligra por lo que deberá huir, planteándosele un incierto futuro.
Magnífica película. Todo se encuentra contenido y a veces hasta sugerido.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine
@yahoo.es


EL MATRIMONIO DE LORNA [Le silence de Lorna]
Dir y guión:Jean-Pierre y Luc Dardenne
c/ Arta Dobroshi (Lorna), Jérémie Renier (Claudy), Fabrizio Rongione (Fabio),
Alban Ukaj (Sokol)
Fra/2008/Drama****/Estrenos

miércoles, noviembre 25, 2009

HAIRSPRAY


Aceptable musical. Lo interesante desde el punto social es el trasfondo del racismo que todavía se vivía en el año 1962, año de los sucesos. Lo malo es que llega a saturar sin una historia que atrape al espectador, más allá de las escenas musicales. Lo arrebatador, apreciar a la “gordita” Nikki Blonsky bailando totalmente desenfadada. Se “roba” la película. Lo bizarro, ver a John Travolta vestido de mujer obesa, parodiando su viejo papel de treinta años atrás en Fiebre de sábado por la noche, pero hay que reconocer que le sale muy natural.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


HAIRSPRAY
Dir: Adam Shankman
Guión: Leslie Dixon; basado en el guión de John Waters para su película "Hairspray" (1988) y en el musical de 2002 con libreto de Mark O'Donnell y Thomas Meehan.
c/ John Travolta (Edna Turnblad), Michelle Pfeiffer (Velma von Tussle), Christopher Walken (Wilbur Turnblad), Queen Latifah (Motormouth Maybelle), Nikki Blonsky (Tracy Turnblad)
EEUU/2007/Comedia musical***/Dvd/Películas del ayer

martes, noviembre 17, 2009

BRÜNO


Esta vez Sacha Baron Cohen arremete contra el mundo frívolo de la moda y cómo se busca la fama a cualquier precio, sea “adoptando” un niño africano o consagrándose a alguna obra “benéfica” que conceda notoriedad. Estamos en los tiempos de la imagen y lo que importa es lo que se ve. El método usado es el mismo que en Borat: un falso reportaje a fin de satiririzar ciertas costumbres, modos de vida o ideas de la sociedad norteamericana. De allí que el personaje, un guy activo, busca “convertirse” en heterosexual asistiendo a iglesias conservadoras, frecuentando intercambios de pareja o enrolándose en el propio ejército, a fin de “hacerse famoso” a cualquier precio. Paradójicamente la fama le vendrá cuando decida ser natural, él mismo.

Si bien Brüno se encuentra mejor hecha que Borat (se nota que existió un mayor presupuesto), sin embargo no tiene la frescura y espontaneidad del primero, hay un sabor a “deja vu” que le resta méritos, pese a la irreverente propuesta.
Eduardo Jiménez J.


BRÜNO
Dir:Larry Charles
Guión: Sacha Baron Cohen y Anthony Hines
c/ Sacha Baron Cohen (Brüno), Gustaf Hammarsten (Lutz), Clifford Bañagale. (Diesel)
EEUU/2009/Comedia***/Estrenos

martes, noviembre 10, 2009

ARRÁSTRAME AL INFIERNO


Pocos recuerdan que en sus inicios y antes de imbuirse en las superproducciones del Hombre Araña, Sam Raimi se dedicó a las películas de terror y cuenta en su haber una que es filme de culto, Evil dead (1981), Muerte diabólica. Combinación de terror, cine gore, humor negro y algo de pastiche, daba como resultado un universo sui generis, como que no hay que tomarse tan en serio lo que se ve en pantalla. El director parece decirnos que todo es un gran juego o una tomadura de pelo. Esos elementos, ahora refinados y gracias a los efectos digitales, hacen de Arrástrame al infierno una deliciosa pieza del cine de terror con mensaje incluido.

Efectivamente, todo comienza por una decisión de la joven ejecutiva de un banco, Christine, que entre la compasión hacia una vieja que perderá su casa y la competencia y ambición por ocupar la vicepresidencia del banco donde trabaja, opta por lo último, con la consecuente “maldición” de la vieja gitana. De allí en adelante se desatará una serie de calamidades que sufrirá la joven, incluyendo el papelón en la casa de su novio hasta la resolución de la trama, que no revelaremos, pero es todo un guiño al viejo Hitchcock y digna de la mejor antología del humor negro.

Arrástrame al infierno no defrauda a los seguidores del género.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


ARRÁSTRAME AL INFIERNO [Drag Me to Hell]
Dir :Sam Raimi
Guión: Sam Raimi e Ivan Raimi
c/ Alison Lohman (Christine Brown), Justin Long (Clay Dalton), Lorna Raver (Mrs. Ganush), Adriana Barraza (Shaun San Dena)
EEUU/2009/Terror***/Estrenos

martes, noviembre 03, 2009

CU4TRO


El antecedente inmediato que tenemos de cortos reunidos en un filme es Cuentos Inmorales (1978). Hemos tenido que esperar treinta años para volver a disfrutar de un racimo de “pequeñas historias”.

Los cortos deben tener una unidad que puede ser temática o de estilo. En Cuentos Inmorales era la temática urbana lo que unía a las cuatro historias. Naturalmente que el contexto y la época fueron totalmente distintos a los actuales. En el caso de Cu4tro la unidad temática trata el tema de la soledad y la pérdida –por alguna razón u otra- de un ser querido, sea el abandono como en el caso de Cecilia, cuyo trabajo de Vanesa Saba sobre el personaje es extraordinario, refleja esa pesadez y melancolía doliente que sufre el personaje. El corto de Frank Pérez-Garland es, de lejos, el mejor, con diálogos estrictamente necesarios –casi podemos decir que se trata de un “corto mudo”-.

Le sigue en interés el último, de Sergio Barrio, sobre la inminencia de la muerte de un homosexual que quiere regresar al seno de su casa a fin de pasar sus últimos días. En el corto también se impone el excelente trabajo lacónico de Paul Vega, cuyo deterioro físico y moral del personaje hace creíble que se acerca sus últimas horas, acompañado de un eficiente Renzo Schuller, como su pareja en los tramos difíciles del acercamiento de la muerte. Otro gran mérito del corto es que, si no me equivoco, primera vez apreciamos en el cine nacional el beso de dos homosexuales, rompiendo con un tabú temático que hasta la fecha se mantenía en nuestro cine: el amor de dos hombres, con todo lo complejo que resulta como cualquier relación amorosa.

El corto de Christian Buckley le sigue en interés, en un tono entre dramático y cómico sobre la compra de un ataúd, ofrece un contrapunto agresivo entre Bruno Ascenzo y la vendedora Katia Condos que trata de lucrar con el dolor de los deudos. La catarsis se desata cuando Alex cede en su agresividad (mecanismo defensivo) para dar rienda suelta a las lágrimas y el dolor. De menor interés es el corto de Bruno Ascenzo sobre joven que intenta suicidarse y cómo el tío trata de sacarla de ese mundo de culpas (se echa la culpa por el suicidio de la madre) teniendo sexo con su sobrina, una forma de romper ese muro de hielo y dolor que ha construido la muchacha. Tiene escenas logradas como el caño que gotea en la tina que refleja ese tono crispado que se vive en el departamento. Como descargo se puede decir que el tratamiento cinematográfico, por lo escabroso del tema, es bastante complicado y un novel muchas veces no consigue un resultado idóneo.

El gran mérito de Cu4tro es que ha apostado por historias intimistas sin necesidad de recurrir al expediente concesivo de algunas últimas producciones peruanas. Por ese solo mérito (aunque tiene más) vale la penar verlo.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


CU4TRO
Directores: Frank Pérez-Garland, Sergio Barrio, Christian Buckley y Bruno Ascenzo
c/ Vanessa Saba (Cecilia), Katia Condos (Vendedora), Bruno Ascenzo (Alex), Natalia Parodi (Chiara), Miguel Iza (Tío), Gisela Ponce de León (Gabriela), Gonzalo Torres (Papá), Renzo Schuller (Peter), Paul Vega (Raúl)
Perú/2009/Drama***/Estrenos


martes, octubre 27, 2009

SECTOR 9


Alegoría en clave de ciencia ficción sobre el apartheid

Sector 9 está concebido como un falso documental acerca del desalojo de un ghetto donde viven hacinados unos seres venidos de otro mundo y que por criterios diferenciadores los terrícolas no los toleran. En este caso los papeles se encuentran invertidos: los extraterrestres no son la presencia amenazante de otro mundo, sino los propios habitantes de la tierra, sin distinción de raza o clase social, quienes incluso buscan explotar de una u otra forma a los alienígenas.

No es casual que la acción trascurra en Sudáfrica, país que por muchos años representó la esencia de la discriminación racial, disfrazada de mil formas legales que en la película son recreadas a fin de justificar la segregación.

Narrada con una cámara inquieta al hombro, como si se tratase de un verdadero documental, así como con falsas entrevistas, nos va penetrando en la historia con todos los matices necesarios para comprender “al otro”, ponerse bajo su propio pellejo, como literalmente le sucede a Wikus Van De Merwe, quien de arribista de una empresa trasnacional trasmuta en conejillo de indias de sus propios patronos. Ironías de la vida.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


SECTOR 9 [District 9]
Dir :Neill Blomkamp
Guión:Neill Blomkamp yTerri Tatchell
c/ Sharlto Copley (Wikus Van De Merwe), Jason Cope (Grey Bradnam), Nathalie Boltt (Sarah Livingstone)
EEUU, Nueva Zelanda/2009/CF***/Estrenos


martes, octubre 20, 2009

EL DELFÍN: LA HISTORIA DE UN SOÑADOR


El delfín es una parábola. Trata sobre ser auténticos, seguir los dictados de nuestra intuición para convertirnos en individuos y no un número más de la masa. Para ello, naturalmente, se deben correr riesgos. No existe el camino seguro. Sin embargo, al momento de trasladar la idea a la imagen El delfín tiene serios yerros. El primero, la literalidad. Una cosa es el lenguaje escrito, donde una idea puede funcionar bien, y otra muy distinta el lenguaje cinematográfico. Verdad de Perogrullo pero que a veces se olvida. El delfín adolece de una machaconería de lo que quiere ser el personaje, reforzado por una voz en off que nos reitera lo que estamos viendo. Quizás la idea puede funcionar para niños menores a cuatro años o personas adultas con severa discapacidad mental. Otro yerro está en lo poco convincentes que son los personajes, parecen más bien acartonados, como que cumplen una función decorativa en la historia, amén de la simpleza en los diálogos. Y otro yerro más es lo mecánica y plana que es la historia: todo va a desembocar en que Daniel, el delfín, logrará su sueño y “liberará” por arte de magia a sus congéneres, enseñándoles que deben arriesgar y salir de la rutina. Será el ejemplo a seguir.

Si bien la animación digital ha mejorado mucho desde la ahora remotísima Piratas en el Callao (se nota que hay más dinero para las innovaciones tecnológicas), todavía le falta surcar un largo trecho a la animación en el Perú. Faltan buenos guionistas y talentos que permitan contar una historia y parecernos tan real como una puesta de sol en el mar.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

EL DELFÍN: LA HISTORIA DE UN SOÑADOR
Dir: Eduardo Schuldt
Guión: Michael Wogh y Eduardo Schuldt, basado en el libro de Sergio Bambarén
Perú,Ale/2009/Animación digital**/Estrenos

martes, octubre 13, 2009

BASTARDOS SIN GLORIA


El universo de Quentin Tarantino se caracteriza por no querer “imitar” a la realidad, es decir no pretende que el espectador crea que lo apreciado tiene un aire de verosimilitud, sino todo lo contrario, busca que el espectador crea que es una ficción sin nexo causal con lo real y nosotros, en ese pacto tácito, debemos entrar al juego bajo la premisa de ingresar a un mundo lúdico compuesto de miles de miles de películas, cuyas huellas están desperdigadas por aquí y por allá. Es un cine hecho por un cinéfilo que rinde culto a las películas y personajes que admiró y quiso.

Por ello, quien vea Bastardos sin gloria no pretenda encontrar una recreación histórica fidedigna. Más bien es un juego con los datos y personajes que brinda la “historia real” a fin de crear ese mundo de duelos, pistoletazos y drama tributario tanto de las películas bélicas como del “spaghetti western”. Ese ritmo lento, moroso, con fondo musical que marca la pauta de lo que se está viendo, le debe mucho a ese cine que volvió “más sucia” las historias del oeste.

En Bastardos… tenemos de nuevo al mejor Tarantino, el que usa la sangre como impacto estético visual, de acción trepidante y antihéroes de galería; aunque esta vez va más hacia un relato lineal, sin “saltar” en el tiempo para contar su historia (apenas unos breves flashbacks) como sucede en otras películas suyas, pero el final del incendio del cine tiene parentesco con el primer volumen de Kill Bill (como sucede también con el móvil de la venganza), así como con las heroínas de blonda cabellera.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


BASTARDOS SIN GLORIA [Inglourious Basterds]
Dir. y guión: Quentin Tarantino
c/ Brad Pitt (Lt. Aldo Raine), Mélanie Laurent (Shosanna Dreyfus), Christoph Waltz (Col. Hans Landa), Diane Kruger (Bridget von Hammersmark), Sylvester Groth (Joseph Goebbels)
EEUU, Ale/2009/Acción***/Estrenos

miércoles, octubre 07, 2009

MUERTE EN UN FUNERAL


Comedia de humor negro y hasta escatológico, llevada con buena mano por Frank Oz, ex colaborador de Jim Henson en la serie Los Muppets (aunque Oz es más conocido por prestarle voz y movimientos a Yoda en la saga de La guerra de las galaxias).

Centrada en el entierro del patriarca de una tradicional familia inglesa, la concurrencia de los familiares nos va acercando a los secretos mejor guardados, así como a sus diferencias. Apoyado en la solvencia actoral de sus protagónicos y secundarios cumple con el cometido, a veces bordeando lo más chocante para algunos espectadores, pero sin excederse.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


MUERTE EN UN FUNERAL [Death at a Funeral]
Dir.: Frank Oz
Guión: Dean Craig
c/ Matthew Macfadyen (Daniel), Keeley Hawes (Jane), Andy Nyman (Howard), Ewen Bremner (Justin), Peter Dinklage (Peter), Peter Vaughan (Uncle Alfie),
Thomas Wheatley (The Reverend)
EEUU, UK/2007/Comedia***/Estrenos

martes, septiembre 29, 2009

TARATA

El segundo largo de Fabrizio Aguilar tiene cierto emparentamiento temático con su ópera prima (Paloma de papel), solo que esta vez la mirada no está puesta en el mundo rural azolado por las huestes de Guzmán, sino en el efecto del terrorismo en la ciudad, en el hecho que “sacudió” a los capitalinos y que marcó el inicio del fin de Sendero Luminoso: Tarata.

Como en su anterior filme, Fabrizio Aguilar tiene un cuidado especial en el manejo actoral, apoyándose en el desempeño de actores “experimentados” con actores “noveles”. La primera parte del filme, hasta el estallido del coche bomba en Tarata, es lo más interesante: el ambiente de miedo y zozobra que se vive en la ciudad a raíz de los atentados terroristas y los apagones, que eran cosa de todos los días, “las pintas” subversivas en San Marcos, recrea muy bien el clima que se vivió en aquellos años. Es interesante el intento de develamiento de la clave de las pintas por parte de Daniel, en una suerte de criptograma de barroco recargado pero con un mensaje a ser descifrado. Precisamente, Daniel será devorado por su propia curiosidad y descubierto su cuadernillo con las pintas trascritas será confundido con un terrorista. La alegoría es clara: el ciudadano común y corriente fue “engullido” por los acontecimientos de aquellos años y no se salvaron ni los del pueblo como Rosita (la empleada de Claudia y Daniel) que pierde un hijo, ni tampoco los seguros ciudadanos de un barrio de clase media.
La segunda parte “post Tarata” es quizás la menos interesante desde el punto de vista dramático: las consecuencias que sufre esa familia de clase media es lo de menos interés, de repente por el giro del punto de vista, de pasar a recrear una época difícil para el Perú a lo que sufrió una familia como tantas otras, como que lo que vemos más parece un melodrama.
Por cierto, Miguel Iza está muy en caja como el burócrata que sobrevive con su sueldo de empleado público, mientras que, valgan verdades, Gisela Valcárcel está muy bien en su debut actoral, aunque quienes conocen su carácter competitivo y esa fuerza para no amedrentarse ante la adversidad y sacar adelante a los suyos, saben que es parte de su carácter.
Tarata posee méritos propios, el hecho de haber recreado una parte dolorosa de la historia del Perú es más que suficiente.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

TARATA

Dir.: Fabrizio Aguilar
Guión: Sol Pérez y Fabrizio Aguilar
c/ Miguel Iza (Daniel), Gisela Valcárcel (Claudia), Silvana Cañote (Sofi), Ricardo Ota (Elías)
Perú/2009/Drama***/Estrenos



martes, septiembre 22, 2009

LA SOMBRA DEL PODER

La sombra del poder evoca a los thrillers políticos de los años 70 que marcaron un hito en la renovación del cine norteamericano: Los tres días del cóndor, Poder que mata o Todos los hombres del presidente. Aquellos filmes que denunciaban las anomalías, corrupción o inmoralidades dentro del sistema político norteamericano. Como lo ha declarado el propio realizador, La sombra del poder pretende ser un homenaje a la ya clásica Todos los hombres del presidente; es más, parte de las locaciones fueron filmadas en las rotativas del Washington Post, así como los actores compartieron con periodistas de esa casa editorial. Y, quizás el clima enrarecido de la era Bush en la primera década del presente siglo se asemeje en algo al clima de contubernio y denuncias que existió en los 70 de Nixon, marcados por la guerra de Vietnam.
El thriller mantiene en alerta al espectador no solo por la trama y la información que va surgiendo de manos del periodista Cal hasta el sorpresivo final, sino también por la dicotomía que presentan ambos personajes: Cal es el periodista de investigación que trabaja en un diario liberal y que busca escarbar en las sombras del poder, mientras que Stephen, su amigo de Universidad, es el político liberal que ha hecho carrera en el Congreso denunciando a las trasnacionales y que supuestamente es víctima de una de ellas. En esa dicotomía, y con el apoyo en secundarios de la extraordinaria Helen Mirren, se va desarrollando el argumento. Si bien el giro final puede parecer un tanto rocambolesco, no por eso quita interés a un filme sólidamente construido y con un trabajo actoral de primer nivel.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

LA SOMBRA DEL PODER [State of Play]

Dir.: Kevin Macdonald
Guión: Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy y Billy Ray, basado en la miniserie escrita por Paul Abbott
c/ Russell Crowe (Cal McAffrey), Ben Affleck (Rep. Stephen Collins), Rachel McAdams (Della Frye), Helen Mirren (Cameron Lynne), Robin Wright Penn (Anne Collins)
EEUU,UK/2009/Thriller***/Estrenos



martes, septiembre 15, 2009

MÁNCORA

Máncora trata el tema del viaje que más exterior es interior, de descubrimiento de uno mismo, sobretodo estando al borde del abismo, con pérdida de seres queridos incluido. En ese sentido, el personaje de Santiago es el mejor diseñado y la actuación de Day está a la altura, es convincente del papel que representa como un ser frustrado, con una rabia que la exterioriza en violencia hacia los otros y un escape fácil a los problemas en el sexo y las drogas. Más bien en los secundarios como que no aportan mucho, salvo el de Ximena, como un personaje maternal y protector. A veces hay tropiezos en la narración o tenemos el problema de los personajes secundarios, pero se deja ver.
Se ha comentado que la película no tiene un rumbo definido, siendo una sucesión de secuencias. Precisamente, desde el punto de vista sociológico Máncora es un fiel retrato de parte de la juventud actual que vive el momento, inmersa en el escape que significan las drogas o el sexo, sin tener un rumbo exacto en sus vidas, de una búsqueda de algo que no se sabe qué es, optando por una liviandad antes que una profundidad interior. En ese sentido, Máncora refleja muy bien a toda una generación.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

MÁNCORA
Dir. Ricardo de Montreuil
Guión: Angel Ibarguren y Juan Luis Nugent
c/ Jason Day (Santiago Pautrat), Elsa Pataky (Ximena Saavedra), Enrique Murciano (Iñigo), Phellipe Haagensen (Batú), Liz Gallardo (La mexicana)
España,Perú/2008/Drama***/Estrenos

jueves, septiembre 10, 2009

QUÉ PASÓ AYER. PERDIDOS EN LAS VEGAS

Divertida comedia sobre el tema de la despedida de soltero con juerga incluida. Como sucede en este tipo de comedias, la riqueza se encuentra no solo en los “gags”, sino en la tipología de los personajes desde el “más raro” hasta el “más normal” y, en el medio, matices de todo tipo. La gracia de Qué pasó ayer se encuentra en la laguna de lo que ocurrió en la juerga, que ha sido bien brava, con perdida de personas y matrimonio al paso. Los personajes no saben lo que ocurrió en esas horas de diversión y frenesí y el espectador tampoco. Se irá despejando la duda poco a poco, con seguimiento de pistas, mismo policial, lo que permite que el interés no decaiga.
Por el éxito obtenido por The hangover (el título original) se anuncia una segunda parte.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


QUÉ PASÓ AYER. PERDIDOS EN LAS VEGAS [The Hangover]
Dir.: Todd Phillips
Guión: Jon Lucas y Scott Moore
c/ Bradley Cooper (Phil), Ed Helms (Stu), Zach Galifianakis (Alan), Justin Bartha (Doug), Heather Graham (Jade)
EEUU/2009/Comedia***/Estrenos

miércoles, septiembre 02, 2009

EL LECTOR

Por la larga espera, parecía que El lector (título original del impropio Una pasión secreta) no se iba a estrenar por estas tierras, pese al merecido Óscar otorgado a Kate Winslet. Como dice el viejo adagio “más vale tarde que nunca”.
Detrás de un drama que gira en torno a una historia de amor, abarcando un arco temporal de más de 30 años, se plantea el dilema de la responsabilidad no solo legal, sino ética, de quienes actuaron como subordinados durante el genocidio judío, recibiendo órdenes para el exterminio. La primera parte del filme –de lejos, lo mejor de la película- gira en torno a la relación de Michael con Hanna, mujer que lo duplica en edad y lo hace conocer los arcanos del amor en toda su extensión y profundidad. Parecería que estamos solo ante una “educación sentimental”, relación que marcará de por vida al joven Michael. Pero, en la segunda parte se produce un giro radical de lo que venía acaeciendo y algunos años después entramos indirectamente al tema de la colaboración de los civiles con los nazis, a través de un juicio adonde acude el estudiante de derecho Michael Berg y ve allí, en el banquillo de los acusados, a la mujer de la cual quedó prendado en su adolescencia y quizás el amor de toda su vida, quien es procesada por delitos contra la humanidad. El conflicto que siente entre el amor hacia Hanna y el proceso que se le sigue, se resuelve en la comprensión hacia la persona y el cuidado que pondrá en su vida en los largos años que purga condena, inculcándole, desde la distancia, el amor por las letras (de allí el título original): el discípulo se convierte en maestro en un proceso de retroalimentación mutua y de crecimiento interior. Sin ser una gran película, no cae en el cliché condenativo visto en tantos filmes de corte similar (el juicio solo sirve como pretexto para intensificar la carga dramática), y si a veces el director usa en demasía la música estridente para resaltar ciertas escenas y se aprecia un manierismo un tanto afectado (propensión de Daldry que también sucedió en Las horas), se compensa con la extraordinaria actuación de Kate Winslet. Solo por ella vale la pena ver El lector.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


EL LECTOR [The Reader]
Dir.: Stephen Daldry
Guión::David Hare, basado en el libro de Bernhard Schlink
c/ Ralph Fiennes (Michael Berg), Kate Winslet (Hanna Schmitz)
EEUU, Ale/2008/Drama***/Estrenos

miércoles, agosto 26, 2009

IGOR


Parodia de los filmes de “terror gótico” que acaecían en castillos desolados donde al lado del “científico loco” siempre existía un sirviente que responde al nombre de Igor y que por lo general solo dice “Sí, amo”. Tiene momentos logrados como la escena de humor negro en que solo queda la mano del amo de Igor tras un fallido experimento, o personajes con un toque sarcástico y ácido como Scamper, que pese a detestar la existencia es inmortal.
Es un filme llevadero, con final feliz como en los cuentos de hadas, aunque me parece más lo van a disfrutar los adultos.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


IGOR
Dir.: Anthony Leondis
Guión: Chris McKenna
Voces originales: John Cusack (Igor), Steve Buscemi (Scamper), Sean Hayes (Brain), Eddie Izzard (Dr. Schadenfreude), Jennifer Coolidge (Jaclyn / Heidi), Jay Leno (King Malbert), Molly Shannon (Eva)
EEUU, Fra/2008/Animación***/Estrenos

viernes, agosto 21, 2009

ENEMIGOS PÚBLICOS


Michael Mann se caracteriza por buenas películas de acción, que mantienen en suspenso al espectador (aunque a veces tiene tropiezos), Enemigos Públicos no es la excepción. Basada en los últimos años del legendario John Dillinger, el “enemigo público número uno”, tiene como contrapunto a su implacable perseguidor, el agente FBI Melvin Purvis. La caracterización de Johnny Depp permite evocar a un Dillinger más humano, ganándose así la simpatía del auditorio, mientras que la caracterización de Christian Bale tiende al lado meláncolico y taciturno del personaje, en la línea de los que le han concedido más logros al actor. De telón de fondo un ambicioso J. Edgar Hoover que busca de cualquier forma crear la agencia federal de investigaciones y una Marion Cotillard, como la compañera del pistolero, un tanto desperdiciada por cierto luego de apreciarla en toda su extensión en La vida en rosa.
Si bien Enemigos públicos no es lo mejor de Michael Mann, merece verse. Narrada en ese estilo clásico de los viejos artesanos, nos cuenta una buena historia.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


ENEMIGOS PÚBLICOS [Public Enemies]
Dir.: Michael Mann
Guión: Ronan Bennett, Michael Mann y Ann Biderman, basado en el libro de Bryan Burrough
c/ Johnny Depp (John Dillinger), Christian Bale (Melvin Purvis), Marion Cotillard (Billie Frechette), Billy Crudup (J. Edgar Hoover)
EEUU/2009/Thriller, acción***/Estrenos