viernes, noviembre 28, 2008

JUNO


¿Porqué Juno gustó tanto donde ha sido exhibida? Quizás se deba a la temática, al tratamiento y a la puesta en escena para realizar el abordaje de un tema delicado: la entrega –por distintas causas- de un recién nacido a una familia que está dispuesta a criarlo.

Sin caer en el melodrama, y más bien con un tono ligero y desenfado, nos va contando la historia de esta adolescente que decide tener relaciones sexuales con el chico que le gusta (quien toma la iniciativa es ella) y dar a luz al niño fruto de esas relaciones. Esas peripecias es lo que hacen la delicia del filme, a lo cual se acompaña la interacción con la familia que decide adoptar al futuro recién nacido. Vemos como la aparente solidez de ese matrimonio que parece feliz en la foto, no lo es tanto en la vida real; mientras Juno va “creciendo” emocionalmente y volviéndose más perspicaz (en cierta forma es una Mafalda teenager). Y comenzará a apreciar al amigo que usó solo para tener sexo, valorando sus cualidades. El final –la entrega o no del bebé- es más realista y sin caer en los “happy end” trillados.

Juno es el ejemplo que se puede hacer un cine inteligente y creativo, sin caer en las fórmulas consabidas o los refritos, y sin contar tampoco con un “cast” impresionante.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


JUNO
Dir: Jason Reitman
Guión: Diablo Cody
c/ Ellen Page (Juno), Michael Cera (Bleeker), Jennifer Garner (Vanessa Loring), Jason Bateman (Mark Loring), Allison Janney (Bren)
EEUU/2007/ Comedia dramática***/Estreno

miércoles, noviembre 26, 2008

UN CUERPO DESNUDO


Si la cuenta no nos falla, catorceavo largo de Pancho Lombardi, de lejos nuestro principal cineasta contemporáneo.
Desde su primer largometraje, Muerte al amanecer (1977), la narrativa de Lombardi se centra en la temática urbana y sobretodo en explotar las situaciones límite al interior de un grupo humano, casi siempre encerrado claustrofóbicamente, sometidos a un punto de quiebre en su resistencia. También un leit motiv recurrente es la muerte, “personaje” que de una u otra manera aparece en casi todos sus filmes. Un cuerpo desnudo no podía ser la excepción.

Concentrada la acción en pocas horas, gira en torno a un grupo de amigos que todos los meses juega al póker y bebe pisco en grandes cantidades, “comandados” por el “Capitán Burdeles” (encarnado por Gustavo Bueno, actor cómplice de Lombardi). La rutina usual se verá trastocada por un homicidio accidental, la amante de uno de los amigos, muerta en un hostal. Como sucede en este tipo de películas con un cadáver en el centro de la trama, las acciones y reacciones del grupo es lo que cuenta. Como reaccionan frente al cadáver, las ideas que se les viene a la cabeza, el estar sometidos a la situación límite de la muerte y “la solución” que les impone deshacerse del cuerpo, todo aderezado con toques de humor negro. (Un buen ejemplo de lo que acontece en torno a un cadáver es La soga -1948- de Alfred Hitchcock, verdadera “pequeña joya” de este tipo de filmes).

Es allí donde a veces la historia flaquea, con lugares comunes y socorridos, uso de una jerga y costumbres limeñas más setenteras que contemporáneas (basta ver “la guayabera” del “Capitán Burdeles” para darnos cuenta que estamos ante tipos que viven en cierta forma en un pasado, lo cual se ve reforzado por la casa antigua y las viejas muñecas), y como no podía ser de otro modo, salen a flote las historias amorosas, ora dramáticas, ora cómicas, de los protagonistas. (¿Quién no se ha “enchuchado” con una mujer?).

Película menor en la filmografía de Lombardi (incluso parece que ha sido concebida de esa manera), de bajo presupuesto, aunque no desdeñable. Como siempre, el manejo de actores se impone, bastante cuidadoso, donde aparte de Gustavo Bueno, destaca Gonzalo Torres, el popular “Gonzalete”, ex pataclaun, que debuta como actor dramático. Encaja en el personaje. Por lo demás, de Carla Vallenas podemos decir que “como muerta” hace un buen papel.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


UN CUERPO DESNUDO
Dir.: José F. Lombardi
Guión: Joanna Lombardi y José F. Lombardi
c/ Gustavo Bueno (Capitán Burdeles), Gonzalo Torres (Doctore), José Miguel Arbulú (Coraza), Haysen Percovich (El Negro), Carla Vallenas (La víctima)
Perú/2008/Drama***/Estrenos

viernes, noviembre 21, 2008

LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES


George Romero pensó esta película como una de “serie B” con actores poco conocidos, presupuesto bajo y para circular en lo que vendría a ser “cines de barrio”. No tenía demasiadas pretensiones, ni pertenecía tampoco al “star system” que le permita acceder a presupuestos elevados y estrellas conocidas, así que sin pena ni gloria se estrenó. Lo de “filme de culto” vino después, gracias sobretodo a los cinéfilos que les pareció sugestiva esta historia de zombies. Por cierto, no era la primera vez que el cine trataba el tema de los “muertos vivientes”, pero digamos que con Romero se popularizó e inspiró a otros realizadores a tratar de una u otra manera el tema. Todas las historias de zombies de Romero se centran en la misma estructura: un grupo humano es asediado por los muertos vivientes debiendo sobrevivir a toda costa, ello no quita que dentro del grupo de sobrevivientes existan conflictos que deban ser resueltos en forma crucial. La caracterización de los personajes es esencial para ser creíble la historia, así como los momentos en que “salta” el horror. La película tiene atmósfera, se “siente” el horror y nos deja en vilo de lo que vendrá después.
La noche de los muertos vivientes ha cumplido cuarenta años y si bien es posible que sus zombies parezcan muy lentos a las nuevas generaciones (incluso el ritmo de la película es un poco lento), ello no obsta en que se haya convertido en un referente obligado del cine de terror y de visión obligada para cualquier cinéfilo.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES [Night of the Living Dead]
Dir.: George A. Romero
Guión: John A. Russo y George A. Romero
c/ Duane Jones (Ben), Judith O'Dea (Barbra), Keith Wayne (Tom), Judith Ridley (Judy), Karl Hardman (Harry Cooper)
EEUU/1968/Terror***/Películas del ayer

martes, noviembre 18, 2008

CRIMEN OCULTO


Continuación del ciclo del realizador sobre el mundo adolescente y la muerte, suerte de parábola sobre la Norteamérica actual, muy lejos del “american dream”, cuya obra más lograda es Elephant. Esta vez aborda el mundo de los jóvenes que practican el skateboard, suerte de cofradía con rasgos comunes: adolescentes varones que hacen amistades de complicidades mutuas, siendo el deporte que practican una forma de desfogue de los problemas familiares. Lo más notable es esa fotografía morosa, que se soloza en los cuerpos adolescentes deslizándose en el monopatín, suerte de útero materno donde no hay tiempo ni problemas, mundo en el cual los adultos no pintan, o en todo caso son presentados en forma distante.
La cámara se regodea con esos cuerpos flexibles, plásticos, en una visión hedonista, totalmente desprejuiciada y atrevida. La anécdota (la muerte de un vigilante nocturno) es el pretexto para mostrarnos esos cuerpos púberes y flexibles al son del skate. Recordemos que Van Sant es homosexual confeso, por lo que en sus películas exhibe mucho los cuerpos masculinos, relegando a la mujer a roles secundarios como satisfadora sexual del hombre (el caso de Jennifer) o de amiga confidente (el caso de Macy), mientras que los hombres practican una amistad, digamos, “griega”. Con una estructura concéntrica, volvemos del pasado al presente, explicando cosas que se mantenían ocultas. Solo apta para cinéfilos.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


CRIMEN OCULTO [Paranoid Park]
Dir. y guión:Gus Van Sant, basado en la novela de Blake Nelson
c/ Gabe Nevins (Alex), Daniel Liu (Detective Richard Lu), Taylor Momsen (Jennifer),
Jake Miller (Jared), Lauren McKinney (Macy)
EEUU/2007/Drama***/Estrenos

jueves, noviembre 13, 2008

BARRY LYNDON


Stanley Kubrick (1928-1999) fue uno de los pocos realizadores que impuso un sello especial a sus filmes y que navegó, con bastante fluidez, en distintos géneros: la ciencia ficción (“2001”), el erótico-pasional (“Lolita”, “Ojos bien cerrados”), el bélico (“La patrulla infernal”, “Nacido para matar”), el histórico (“Espartaco”), el terror (“El resplandor”), la violencia futurista (“La naranja mecánica”), la parodia bélica (“Dr. Insólito”), o el drama histórico (“Barry Lyndon”). A cada uno le puso ese toque especial que tenía: distanciamiento con lo que narra, antihéroes que no llegan a alcanzar lo que tanto anhelan, encontrando la muerte o la destrucción personal al querer alcanzar sus deseos, y, como buen ajedrecista, la disposición “geométrica” de los cuadros escénicos, haciendo también uso bastante frecuente con la cámara de “travellings” (fue uno de los pioneros con la “steadycam”); así como un cada vez más cuidadoso diseño de la producción (él mismo era el productor de sus filmes) que lo llevaba a demorar en sus últimos proyectos años antes de plasmarse en la pantalla; prácticamente era el “hombre orquesta” detrás de la cámara. Era muy minucioso, muy cuidadoso en sus filmes, repetía la toma de una escena decenas de veces, nunca quedaba satisfecho con el trabajo final y sus rodajes duraban muchos meses (“Barry Lyndon” duró, sólo el rodaje, nueve meses). Tampoco era un tipo al cual le gustase la publicidad, de allí que no era mucho de declarar ante los periodistas, como hacen otros directores, y vivía apartado en su mansión de Inglaterra, donde radicó desde los años 60 (Estados Unidos, su país de origen, no le gustaba mucho). Murió en pleno proceso de edición de su obra póstuma “Ojos bien cerrados” cuando no había llegado todavía a los 72 años.

“Barry Lyndon” (1975), es una obra hermosa, quizás la que tenga la más acabada fotografía de sus filmes (Stanley Kubrick venía del mundo de la fotografía, de allí que cuidase mucho ese aspecto), basada en la novela homónima de William Makepeace Thackeray (autor poco conocido en la actualidad, pero que –me parece- es mejor que Dickens, de quien fue coetáneo), narra el ascenso y caída de un oportunista en la Europa del siglo XVIII. Narrada a modo de la novela picaresca, vemos al personaje recorrer distintos escenarios, países, conocer diversidad de gentes de todos los estratos sociales, viendo a través de los ojos de Redmond Barry su irresistible ascenso, conforme le van sucediendo las aventuras. Veremos en esa Europa donde era un desafío el ascenso a otra clase social (la movilidad social prácticamente no existía) como éste individuo osado y con un olfato para coger “al vuelo” las oportunidades que la vida le presenta ascender hasta la nobleza británica y posteriormente caer en la desgracia, víctima de su ambición.
Es cierto que vista treinta años después, a “Barry Lyndon” se le nota un academicismo (de allí que haya sido la única película de Kubrick que la Academia de Hollywood premió generosamente, aunque nunca sin conseguir el Oscar a la mejor película o el mejor director) y un acartonamiento relativo en su escenificación, con un manierismo fotográfico excesivo que resiente el conjunto de la obra; pero no se puede negar que sigue maravillando esa hermosa fotografía que fue la delicia en su época (Kubrick quiso utilizar sólo luz de velas para las escenas de interiores, pero era imposible desde el punto de vista técnico, así que se le tuvo que agregar bujías a las velas a fin de conseguir esa iluminación cálida) y una reflexión filosófica subyacente, que se torna evidente en el cartel del epílogo: al final la muerte es la gran niveladora de las personas, ricos o pobres, feos o bonitos, mujeres u hombres, a todos nos iguala y lo que hagamos o dejemos de hacer (y lo que acumulemos en éste mundo) al final queda acá, nada nos llevamos. Ese escepticismo del realizador –que se puede apreciar en otras de sus películas- es más evidente en “Barry Lyndon”: al final nos afanamos por conseguir dinero, fama, fortuna o poder y la muerte nos lo arrebata de un zarpazo.
“Barry Lyndon” merece verse y rendirle ese tributo a un cineasta que fue un gran profesional en su oficio y que comprendió y supo usar como pocos ese lenguaje totalmente distinto al escrito como es el lenguaje cinematográfico.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


BARRY LYNDON
Adaptada para el cine y dirigida: Stanley Kubrick
c/ Ryan O’Neal (Barry Lyndon), Marisa Berenson (Lady Lyndon)
UK/1975/Drama histórico***/Dvd/Películas del ayer

martes, noviembre 11, 2008

DIOSES


Son pocas las realizaciones nacionales que se atreven a enfocar el mundo de los de arriba. Uno de los problemas es la falta de experiencias personales de los jóvenes realizadores al pertenecer más bien a los sectores medios. El destino no tiene favoritos fue una excepción, pero en tono de farsa. Dioses es la mirada desencantada y hedonista de ese mundo visto desde arriba.

La trama enfoca las relaciones entre Elisa, una joven arribista, y Agustín, un próspero empresario cincuentón que decide traerla a la casa familiar la que pudo ser solamente una amante. Pero, también está la relación incestuosa de Diego hacia su hermana Andrea, el embarazo no deseado de esta, y los personajes comparsa de ese mundillo de chismes, frivolidades y cosas con las que pasar el tiempo (dibujados bastante esquemáticamente y donde el tono farsesco se nota más). En contraposición, está el mundo de las empleadas domésticas, que brindan afecto a Diego y que son el sostén de la casa. Hasta allí todo bien. Todos son bellos, todos son “darlings” (lograda escena en la cual Elisa posa junto a la empleada mirando una casa a lo lejos, por los rasgos étnicos parecen madre e hija) y como dicen las empleadas en su lengua materna, refiriéndose a sus patrones, “solo chupan, bailan y duermen”, que son las escenas en que los vemos recurrentemente.

Sin embargo, eso que funciona muy bien por separado, se nota como algo muy aséptico, muy limpio, una trama que avanza sin que se note una naturalidad en el discurrir de lo narrado. Todo es como un mecanismo de relojería, perfecto, con un guión muy trabajado, pero impostado, artifical. A las perlas les faltó el collar que las una. La decadencia de ese mundo está allí, de eso no cabe duda, pero más allá de lo visto no suscita mayores emociones, le falta algo de “suciedad”, que solo se refleja cuando Diego camina por las calles de El Agustino, y que “lo sacudirá” para decidirse qué hacer con su vida (por lo visto será “un caviar”, con ONG propia terminados sus estudios de sociales); o cuando Elisa (el personaje mejor elaborado) visita a los suyos, orgullosa de haberse insertado en ese mundo, regresando triunfante a las raíces, ya convertida en una “diosa”, anunciando el inminente matrimonio con Agustín. En esas pocas escenas se nota “más vida” que en el mundo climatizado y limpio de los dioses (por cierto, la trayectoria de Elisa abre la película con la fiesta de “la presentación en sociedad” hasta su consolidación dentro de ese mundo en la escena del bautizo, convertida ya “en señora” de Agustín).

Dioses ha superado las fallas de su primer largo, pero a costa de un relato frío, sin vida y que a veces parece impostado. Por lo demás, Josué Méndez destaca como un buen realizador, con universo y estilo propio, buen manejo de actores y cuya continuidad merece seguirse.
En cuanto a actuaciones, excelentes las de Maricielo Effio y Edgar Saba, y en cuanto a los secundarios cabe destacar el breve rol de Pilar Brescia, ya “tía”, y actriz bastante desaprovechada últimamente en las producciones nacionales.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


DIOSES
Dir. y guión: Josue Mendez
c/ Maricielo Effio (Elisa), Anahí de Cárdenas (Andrea), Sergio Gjurinovic (Diego), Edgar Saba (Agustin), Pilar Brescia (Pilar)
Perú/2008/Drama***/Estrenos

sábado, noviembre 08, 2008

LOS ÚLTIMOS DÍAS


Basada libremente en los últimos días de la vida del vocalista de “Nirvana”, Kurt Cobain, Gust Van Sant así como en “Elephant” propone un retrato de atmósferas más que de acción propiamente, de sentimientos muy arraigados internamente y a nivel sociológico un retrato de la juventud norteamericana sin horizonte y a la deriva (igual que en “Elephant” los protagonistas son marginales, “outsiders”, perdedores que el sistema ha desechado). Con “Last days”, Gus Van Sant filmó el tercer largo donde aborda la muerte y el mundo adolescente, y que comenzó con “Gerry” (2002), le siguió “Elephant” (2003), “Last days” (2005), y ha cerrado con “Paranoid Park” (2007), de reciente estreno entre nosotros.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LOS ÚLTIMOS DÍAS [Last days]
Dir.: Gus Van Sant
c/ Michael Pitt (Blake)
EEUU/2005/Drama***/Las que nunca se estrenaron

jueves, noviembre 06, 2008

EL SECRETO DE LOS INCAS


Una de las viejas películas en que se inspiró el personaje de Indiana Jones fue El secreto de los incas. Al igual que el célebre arqueólogo, el aventurero Harry Steele (interpretado por un joven Charlton Heston) busca los tesoros escondidos de los incas en un imaginario Cuzco. Arrogante, autosuficiente, hábil con los puños y las mujeres e inteligencia despierta, el personaje de Heston tiene la indumentaria que haría famoso al Dr. Jones: la casaca, el clásico sombrero, solo faltó el látigo.
La película es entretenida, está llena de aventuras, pero no es apta para quienes busquen la “fidelidad histórica” de nuestro país, aunque es divertida en esa ingenuidad con que nos dibuja.
A propósito, aparece en rol secundario una también joven Yma Sumac, luciendo con sus cánticos que la hicieron famosa en el hemisferio norte. Oportunidad para apreciarla en todo su esplendor.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


EL SECRETO DE LOS INCAS [Secret of the Incas]
Dir.: Jerry Hopper
Guión: Ranald MacDougall y Sydney Boehm
c/ Charlton Heston (Harry Steele), Robert Young (Stanley Moorehead), Nicole Maurey (Elena Antonescu), Thomas Mitchell (Ed Morgan), Michael Pate (Pachacutec), Yma Sumac (Kori-Tica)
EEUU/1954/Aventuras***/Dvd/Películas del ayer

martes, noviembre 04, 2008

UNA GUERRA DE PELÍCULA


Las parodias son un sub género dentro de la comedia norteamericana que tiene logros notables como “Doctor Stangelove” (1964) de Stanley Kubrick que parodiaba las provocaciones belicistas en plena guerra fría. Precisamente, Ben Stiller incursionó detrás de las cámaras con Zoolander, una comedia que parodiaba el mundo de la moda y a los modelos. El balance fue bueno, aunque en ocasiones había excesos. Esta vez arremete contra las estrellas de Hollywood y el mundillo del glamour y los mitos de las “super stars”, parodiando un género yanqui por excelencia: el bélico. Los “guiños” a filmes de guerra ya clásicos como Apocalipsis ahora o Pelotón son evidentes, amén de contar con “un duro” del género en el reparto como el ya veterano Nick Nolte. Asimismo, como en Zoolander, Stiller le impone un toque de humor negro a la comedia, aunque esta vez lo trata de “estirar” lo más que puede con la explosión por una mina que mata al director de la película. Humor negro y cruel.

Un actor que se compenetra con su personaje a tal punto de obsesión que se aplica pigmentación bajo la piel a fin de parecer negro; otro que solo es “cara bonita” y cuya estrella va en descenso, un tercero que es drogadicto dependiente y no puede vivir sin la cocaína, y para remate un héroe falso en cuyas memorias se inspira el filme que se está rodando y que nunca luchó en Vietnam. Nos pinta un mundillo nada bonito, destrozando los mitos de las estrellas, así como quién manda realmente dentro de una película. No es el director como se supone, sino el productor, el que maneja los hilos, el quen tiene “la sartén por el mango”, amo de vidas y destinos, encarnado en un irreconocible Tom Cruise como el productor prepotente, arrogante y arbitrario, que se zurra en todo.

Si bien no es una gran película (a Stiller todavía lo domina el gag fácil, la vulgaridad y hasta lo chocante, amén de un narcisismo evidente al ser el protagónico), pero está mejor equilibrada que su primer largo, y se pasa un rato agradable.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


UNA GUERRA DE PELÍCULA [Tropic Thunder]
Dir.: Ben Stiller
Guión: Ben Stiller y Justin Theroux
c/ Ben Stiller (Tugg Speedman), Robert Downey Jr. (Kirk Lazarus), Jack Black (Jeff Portnoy), Nick Nolte (Four Leaf Tayback), Tom Cruise (Les Grossman), Matthew McConaughey (Rick Peck)
EEUU/2008/Comedia***/Estrenos

viernes, octubre 31, 2008

A MI MADRE LE GUSTAN LAS MUJERES


Refrescante comedia que sin inhibiciones toca el tema de las relaciones lésbicas entre una respetable ama de casa que hacia los cincuenta descubre el amor a través de una joven concertista de piano y las reacciones de su familia. Pero, la película toca también el tema de la afirmación en si misma de Elvira (excelente Leonor Watling), una de las hijas, que de nerviosa e insegura pasará, por obra de las circunstancias, a tener aplomo y seguridad para resolver los problemas; y, de sus hermanas Jimena (que vive un matrimonio tradicional y monótono con un “facho” –tipo ultraconservador en la jerga española-) y Sol, la menor de todas y la más desprejuiciada.

Usando los códigos de la comedia romántica clásica las realizadoras (que por la información que tenemos a la mano es su primer largo) tocan un tema difícil de tratar en el cine o en la literatura (las relaciones homosexuales), donde muchas veces se cae en el acartonamiento, en la solemnidad, en la truculencia, el humor grueso, las vanas explicaciones o el puritanismo excesivo; salvando los escollos y llevando la narración con solvencia, tratando las relaciones de pareja homosexual como algo natural y con la ligereza que impone la comedia, a lo cual ayuda el personaje de Sol, la única hermana que no ve mal la relación de la madre, y el contrapeso en los caracteres de las otras dos hermanas.

Quizás las realizadoras debieron tocar más las relaciones entre la madre y su joven pareja, que las reacciones de las hijas (eso y algunas escenas que no ayudan al desarrollo de la película, con algunos “alargamientos” hacia el final), pero en general el balance es bueno.

Película hecha por mujeres y actuada por mujeres, personalmente me quedo con dos escenas: la escena final donde todos los personajes danzan juntos, más allá de las barreras del idioma, los prejuicios o las creencias; en un verdadero canto de tolerancia y de aceptación del otro, incluyendo la aceptación de la opción sexual.

La otra escena es el concierto de rock, donde Sol –la hermana desprejuiciada- sin malicia y sin doble moral canta el tema que sirve de título a la película “A mi madre le gustan las mujeres”, en un verdadero éxtasis y regocijo, encarnación de la España pos franquista, completamente liberal y laica. Verla con la mamá al lado.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


A MI MADRE LE GUSTAN LAS MUJERES
Dir.: Inés París y Daniela Fejerman
España/2001/Comedia***/Las que nunca se estrenaron

martes, octubre 28, 2008

LUCES AL ATARDECER


En las películas del finlandés Aki Kaurismaki sus personajes se comportan como autómatas en un mundo de prosperidad material como el de los países escandinavos, pero frío en calor humano. Individuos cosificados en su rutina, alienados en su quehacer diario, con una carga de soledad que se refleja en las calles desiertas. También existe un estoicismo implícito en soportar las pruebas que se les presentan que uno no sabe si linda con la estupidez, la locura o la heroicidad a prueba de balas.
Ese mundo frío se siente aún más en Luces al atardecer, donde los demás actúan como un coro condenatorio o segregacionista contra quien no se les parece a ellos (vislumbrado en las miradas condenatorias hacia Koistinen), contra el marginal, el “raro”. La sociedad actúa como una tribu con “espíritu de manada” contra quien es distinto a ellos.

En Luces… un vigilante nocturno solitario, de poco hablar como los personajes de Kaurismaki, se ve “asaltado” por una joven muy atractiva que busca sacarle información a fin de cometer un robo en una joyería del centro comercial donde labora. De allí en adelante Koistinen sufrirá una interminable serie de pruebas, cada una peor que la otra, aunque esta vez se percibe una ligera esperanza de solidaridad o hasta de amor en el estrechamiento de manos con su amiga fiel que lo acompaña en las buenas y en las malas, con fondo musical del tango “El día que me quieras” interpretado por el gran Carlitos. Merece verse y si bien su estreno fue fugaz en nuestra cartelera, el cinéfilo puede encontrarla en dvd. No se arrepentirá.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LUCES AL ATARDECER [Laitakaupungin valot]
Dir. y guión:Aki Kaurismäki
c/ Janne Hyytiäinen (Koistinen), Maria Järvenhelmi (Mirja), Maria Heiskanen (Aila), Ilkka Koivula (Lindholm)
Finlandia/2006/Comedia dramática****/Estrenos

viernes, octubre 24, 2008

MAMMA MIA!


Si bien no es un musical extraordinario ni nada parecido, tiene la novedad de incorporar canciones del conocido grupo de los años setenta Abba, por lo que la puesta en escena tiene sabor a nostalgia, a tiempo ido, reforzado con las apariciones de los actores-cantantes con los atuendos de la época. Una hippie ya entrada en la madurez, practicante del amor libre y consecuente con su forma de ser y pensar, tiene una hija próxima a casarse que a su vez indaga quién es su padre (no en vano la chica se llama Sofía), para lo cual manda tres cartas a los hombres que en la fecha de su concepción tuvieron relaciones con su madre. El argumento daba para más, pero la realizadora se limitó a ponerlo en el écran, sin explotarlo debidamente; aunque hay un hecho evidente que resalta el filme y es cierto: se comienza a vivir y se goza mejor (incluyendo el sexo) a partir de los cuarenta. Como que vas tomando la vida más calmadamente y por tanto la saboreas mejor. Eso es indudable. Estamos más allá del bien y del mal, y nos importa un comino lo que digan o piensen de nosotros, y no nos importa hacer el ridículo como vestir cuando teníamos veinte años, como lucen los personajes en la escena final.
Por lo demás, Meryl Streep y Pierce Brosnan (ex James Bond) demuestran que como cantantes son buenos actores.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


MAMMA MIA!
Dir.: Phyllida Lloyd
Guión: Catherine Johnson, basado en el musical de Catherine Johnson
c/ Meryl Streep (Donna Sheridan), Amanda Seyfried (Sophie Sheridan), Stellan Skarsgård (Bill Anderson), Pierce Brosnan (Sam Carmichael), Colin Firth (Harry Bright), Julie Walters (Rosie), Christine Baranski (Tanya)
UK, EEUU/2008/Musical**/Estrenos

martes, octubre 21, 2008

RELACIONES PELIGROSAS


Sidney Lumet es un viejo artesano de la izquierda liberal de Hollywood. Tiene títulos que denunciaron las fallas del sistema como Sérpico sobre la corrupción policial, Tarde de perros sobre dos “losers” que perpetran un robo, Network aerca del poder de los medios audiovisuales y en especial la tv, o El veredicto en torno a la corrupción en la justicia. No es casual que regrese con este logrado thriller de ambición en la época del capitalismo especulativo, donde las fortunas se hacen y deshacen a la velocidad de un clic.

Efectivamente, Andy y Hank son dos hermanos que andan en apuros económicos por el modo de vida que llevan y se les ocurre asaltar la joyería de sus propios padres a fin de agenciarse dinero fácil que les permita librarse de sus acreedores o del desfalco que Andy ha hecho en la empresa donde trabaja (coincidentemente una empresa de bienes raíces). El asunto se torna complejo cuando Hank (el brazo ejecutor del atraco) decide contratar un socio que lleve a cabo el asalto, muriendo este y la madre del protagonista. Si bien la trama es sencilla, la estructura es bastante compleja. Nos va contando la historia desde cada punto de vista de los protagonistas, jugando con los tiempos, llendo y volviendo del presente al pasado, con los enredos familiares, amorosos y económicos de los personajes.

Si bien la película es del 2007, un año antes del estallido de “la burbuja hipotecaria”, vista a la luz de los acontecimientos recientes, tiene un sabor a fábula de lo que pasa en la sociedad norteamericana: de esa ambición desmesurada de dinero fácil a la vuelta de la esquina para llevar un tren de vida suntuoso, no teniendo escrúpulos ni para asaltar a sus propios padres. La película no tiene una carga moral explícita, se limita a contar los hechos, pero de una simple lectura se desprende esta trágica fábula, corroborado con la escena final en que el viejo Charles Hanson (encarnando al viejo capitalismo fruto del trabajo) estrangula a su propio hijo Andy en la cama (el capitalismo especulativo). Amarga escena final con que se cierra este extraordinario thriller de un realizador que pese a sus 84 años (o gracias a ellos) se mantiene activo y en mejor forma que muchos realizadores jóvenes.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es



RELACIONES PELIGROSAS [Before the Devil Knows you’re Dead]
Dir.: Sidney Lumet
Guión: Kelly Masterson
c/ Philip Seymour Hoffman (Andy Hanson), Ethan Hawke (Hank Hanson), Albert Finney (Charles Hanson), Marisa Tomei (Gina Hanson), Amy Ryan (Martha Hanson)
EEUU, UK/2007/Thriller***/Estrenos

sábado, octubre 18, 2008

BERLIN EXPRESS


Viendo casualmente una película del pasado uno se encuentra con gratas sorpresas y también con la confirmación que no existe nada nuevo bajo el sol. Creo que muchas películas de espías están inspiradas directa o indirectamente por esta pequeña joya.

Es sabido que Jacques Tourneur fue un realizador que aprovechó los escasos recursos con que contaba en las llamadas “películas B” (de bajo presupuesto, con actores desconocidos y estrenadas en circuitos comerciales de menor importancia que los llamados “grandes estrenos”) para realizar obras mínimas pero que concentraban todo el vigor y energía en el escaso metraje, haciendo de la necesidad una fuente de creación.
Precisamente Berlin Express está filmada en locaciones externas. En las desvastadas ciudades de Berlin y Frankfurt a los pocos años de finalizada la segunda guerra mundial, todavía con los ejércitos de ocupación en suelo alemán, se produce un movimiento pacifista y unificador en una sola Alemania, que busca ser coartado por un grupo terrorista (aunque en el filme no está muy claro, parece ser el resabio de un grupo nazi de la guerra). Casi toda la acción se concentra en un tren que da título al filme, tratando de aniquilar al Dr. Bernhardt, líder de este movimiento pacifista. La duplicidad de los agentes de ambos bandos es un giro de sorpresa que nos mantiene en vilo en la poco menos de hora y media de proyección. Tanto del lado de los aliados como del lado alemán, los agentes secretos practican la duplicidad, el camuflaje, el engaño: no son lo que pretenden ser. Los “buenos” no son tan “buenos”, ni los malos tampoco (la idea también está implícita en una película de reciente visionado “La lista negra”).

Berlin Express es también un filme pacifista que teniendo como telón de fondo la Alemania en ruinas luego de la guerra, nos manda el mensaje que es mejor vivir en paz todas las naciones y que actuando por una causa justa es posible unir a personas de distinta índole e ideología. Al ser recientes los horrores del nazismo, la película se muestra un tanto “machacona” en enfatizar su mensaje con una voz en “off” que va narrando los hechos, así como la desgarradora imagen final, donde un inválido de la guerra transita sobre las ruinas de un edificio.

Pero más allá del énfasis en el mensaje, importa aprender que la escasez de recursos no es óbice para realizar una buena película, pretexto bastante común entre algunos realizadores cuando las cosas no les salen muy bien. La necesidad aguza el ingenio. Jacques Tourneur fue un ejemplo de ese precepto.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


BERLIN EXPRESS
Dir: Jacques Tourneur
Guión: Harold Medford sobre una historia de Curt Siodmak
c/ Robert Ryan (Robert Lindley), Charles Korvin (Perrot), Paul Lukas (Dr. Bernhardt), Robert Coote (Sterling)
EEUU/1948/Thriller***/Dvd/Películas del ayer

martes, octubre 14, 2008

BUSCANDO UN AMOR


El gran tema de Wong Kar Wai es siempre el amor. Pero no a la manera edulcorada o melodramática, sino en un nivel expresionista y bastante subjetivo, que sin ser un calco de la vida cotidiana, se acerca más a la realidad. El amor difícil de dos hombres en Happy Together, el amor imposible o mejor dicho prohibido por la ética de los protagonistas en Deseando amar, o la memoria del amor en 2046, son variaciones de un mismo tema. Buscando un amor (esta vez acertaron con el título en español) trata sobre la búsqueda incesante de un amor que se muestra elusivo o dramático las más de las veces. Es una búsqueda que no encuentra respuestas definitivas ni “finales felices”, cada etapa que se llega es transitoria, no sabemos lo que pasará después (como sucede con el amor), así que mejor es vivirla bien y tener un buen recuerdo de ese momento. Es lo que nos dice el filme, donde el viaje de Elizabeth es un viaje de maduración, dando cuenta de lo vivido mediante sus cartas a Jeremy, quien representa la certeza de lo que existe y que está allí esperando. Dentro de esa gran historia de aprendizaje, existen sub-historias, siendo la mejor la del policía abandonado por su mujer. Puro amor destructivo cargado de un drama interno muy bien llevado por los actores Rachel Weisz como la “femme fatale” que abandona al esposo y David Strathairn como el policía desolado y que tras el abandono solo busca la muerte. De menor interés es la historia de Leslie, encarnado en una Natalie Portman como jugadora profesional que mantiene una relación de amor-odio con su padre (que es otra variante del amor), enfrentándose al drama ineludible de la muerte.

Buscando un amor es una buena película del maestro Wong Kar Wai, superior al nivel promedio que se estrena, pero que no está a la altura de sus mejores filmes, que por el momento son Happy together y Deseando amar. Vale la pena verla.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


BUSCANDO UN AMOR [My Blueberry Nights]
Dir.: Wong Kar Wai
Guión: Wong Kar Wai y Lawrence Block
c/ Jude Law (Jeremy), Norah Jones (Elizabeth), David Strathairn (Ofcr. Arnie Copeland), Rachel Weisz (Sue Lynne Copeland), Natalie Portman (Leslie)
Hong Kong, China, France/2007/Drama***/Estrenos

viernes, octubre 10, 2008

ZOOLANDER


Buena parodia del mundo de la moda y los modelos, con cierto tono surrealista y a veces cayendo en el exceso, pero se deja ver y se disfruta. Tiene su toque de humor negro cuando explota la gasolinera. Una de las primeras películas del cómico Ben Stiller como realizador.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


ZOOLANDER
Dir y guión: Ben Stiller
c/ Ben Stiller (Derek Zoolander), Owen Wilson (Hansel), Christine Taylor (Matilda Jeffries), Will Ferrell (Mugatu), Milla Jovovich (Katinka), Jerry Stiller (Maury Ballstein)
EEUU/2001/Comedia***/Tv/Películas del ayer

martes, octubre 07, 2008

VIDAS PARALELAS


Las películas peruanas que tocan el tema del terrorismo son pocas todavía. Quizás el hecho traumático que significó la violencia terrorista y la relativa cercanía de los acontecimientos, amén que muchos actores del drama siguen vivos, no ha permitido procesar con serenidad lo ocurrido en esos terribles años y por ende ficcionalizarlos. Solitariamente, La boca del lobo (1988) y Días de Santiago (2004), cada una con enfoques y estilo totalmente distintos, siguen siendo las mejores representaciones en el cine de la temática terrorista.

Vidas paralelas es lo que podríamos llamar una película apologética y, por tanto, con un punto de vista y una carga ideológica declarada, no oculta. No creo que sea casual que la haya producido una universidad donde los militares todavía tienen presencia y que haya sido estrenada coincidiendo con el quinto aniversario del informe final de la Comisión de la Verdad – CVR. Podríamos decir que Vidas paralelas es el “anti-informe fílmico” a la CVR.

Pero, que una película tenga una carga ideológica y un mensaje declarados abiertamente no quita las bondades estilísticas que pueda tener. Dependerá del punto de vista del espectador o del crítico de cine valorar la propuesta de “reaccionaria” o no, de “encubridora de crímenes de guerra” o de “denuncia reveladora de hechos del pasado”, lo cual es ajeno a la calidad intrínseca de la película. Hay filmes que ideológicamente son “reaccionarios” (por ponerlo en esos términos), pero estilísticamente son muy buenos. Eso sucede cuando el realizador ha sabido “ocultar” su mensaje en la ficción, por lo que el mensaje subyacente no entorpece el discurso narrativo de esta; cuando pasa lo contrario (que el mensaje se sobrepone a la ficción), estamos solo ante el panfleto o la propaganda descarada.

Veamos que bondades y flaquezas se aprecian en Vidas paralelas.

La película tiene un buen comienzo, que cautiva al espectador. Con escenas rápidas y concisas, acompañado de buen pulso en las escenas de acción, nos adentra rápidamente en el tema. En un pueblito de Ayacucho incursionan los terroristas, matan a varios pobladores, secuestrando a otros, entre ellos un niño (Sixto) que con los años se convertirá en el brazo derecho del “camarada Teodoro” (un apenas camuflado Abimael Guzmán), mientras el otro niño (Felipe) será adoptado por el oficial del ejército encargado de la incursión militar, iniciándose así “las vidas paralelas” a que alude el título del filme, abarcando un arco temporal de veinte años aproximadamente.

El uso de la pantalla partida en que nos va narrando el discurrir de la vida de estos dos jóvenes (uno adoctrinado por Teodoro, el otro siguiendo los pasos de su padre adoptivo) gana en agilidad al relato, con una –baches más, baches menos- lograda primera parte. Sin embargo, en la segunda parte, flaquea, hasta desbarrancar en el epílogo conclusivo. Cuando se cambia la perspectiva de “las vidas paralelas”, con el protagonismo de la “camarada Bertha” (Jimena Lindo, como siempre muy buena) y su relación con Felipe, como que lo contado hasta ese momento ya no convence, como que la relación sentimental se nota forzada, impostada, fuera de lugar (incluso tenemos un “bache narrativo”: de la escena del encuentro casual de Felipe y Bertha, cuando se tropiezan en la calle, pasamos sin mayor resolución de continuidad al diálogo entre ambos posterior al primer combate amoroso de la pareja: una elipsis más rápida que un cuy eléctrico). Pero, donde ya desbarranca totalmente es en el juicio a Felipe, ubicado en la época actual (“post CVR”) y restaurada la democracia. Todo es demasiado esquemático, panfletario y burdo.

Incluso, y debido a este esquematismo, subliminalmente parece decirnos que en la época de la autocracia fujimorista todo estaba mejor o por lo menos se combatía más eficientemente al terrorismo, no como ahora que se le deja hacer de las suyas. Porque algo que no oculta la película es precisamente “la eficacia” con que se pudo actuar contra el terrorismo en los años noventa y que esta “guerra interna” no ha terminado, lo cual se grafica en la escena final donde apreciamos a Sixto dirigiendo un grupo terrorista dedicado al narcotráfico. Por tanto –es lo que dice implícitamente la película- se debe dejar actuar libremente a los militares a fin que terminen con el problema y no entrabar su accionar con juicios parcializados, mediáticos, engorrosos e injustos, que solo le hacen el juego al terror, suerte de “tontos útiles”.

Como decíamos líneas arriba, cuando el mensaje se sobrepone a la ficción, esta pierde su sentido y pasa a ser un filme panfletario o propagandístico, consiguiendo un efecto opuesto al deseado: que el receptor del mensaje (el espectador) no se lo crea. Es lo que le sucedió a Vidas paralelas.
Es muy respetable que los militares quieran “lavar su imagen” de los hechos acaecidos en la época del terrorismo. Tienen todo el derecho de plantear su punto de vista y cómo se sienten; pero, si se quiere hacer apología a favor de un grupo determinado, existen medios más eficaces, aprovechando mejor los recursos disponibles (que suponemos provienen de los ingresos de dicha universidad, al ser la productora del filme).

Para terminar, hay una cosa en que sí acierta la propuesta narrativa de la película: que la violencia terrorista no se debió a las condiciones de pobreza de la zona como machacona y simplistamente se ha sostenido, sino a la fanatización ideológica de un grupo altamente politizado. Quienes hayan conocido un senderista de verdad, sabrán que citaban los textos de Mao o del “camarada Gonzalo” como si fuesen citas de la Biblia, similar a esos grupos religiosos que en siglos pasados mataban “en nombre de Dios”. Eso pasa cuando la ideología la elevamos a dogma de fe, y es lo que le pasó a SL, generando la ola de violencia que desangró al Perú por más de doce años. Lástima que no haya podido ser tratado de forma más inteligente, los resultados hubiesen sido distintos.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


VIDAS PARALELAS
Dir.: Rocío Lladó
Guión: Carlos Freyre
c/ Oscar López Arias (Felipe), Jimena Lindo (Bertha), Renzo Schuller (Sixto), Fernando Vásquez (Teodoro), Edgar Núñez (Alcalde), Rocío Lladó (La fiscal)
Perú/2008/Drama**/Estrenos

viernes, octubre 03, 2008

EL PADRINO CONSIDERADA COMO LA MEJOR PELÍCULA DE TODOS LOS TIEMPOS


En una encuesta realizada por la revista británica Empire entre lectores, internautas, críticos y directores para elegir las 500 películas mas grandes en la historia del cine, figura en primer lugar El padrino de Francis Ford Coppola, seguida de Los cazadores del arca perdida, El imperio contraataca, Tiburón, Buenos muchachos, Apocalipsis ahora (del propio FFC) y Tiempos violentos (Pulp fiction). Lo curioso es que las elegidas en los diez primeros lugares son mayormente películas de los últimos treinta y cinco años, y pertenecientes a la cultura popular. Incluso en la lista figura la película Sueños de fuga (Shawshank Redemption), un filme que fue recibido con frialdad en su estreno en 1994 y que poco a poco, y gracias a los cinéfilos, se está convirtiendo en filme de culto, coadyuvado por la historia de coraje, perseverancia y decisión que contiene, no exento de final feliz.

Quizás la elección dice mucho más de la edad de los encuestados y de sus gustos personales. Por ejemplo, llama la atención que no estén en el “top ten” filmes clásicos como El ciudadano Kane o El acorazado Potemkin, para muchos críticos, esta última, la mejor película de todos los tiempos. Solo se salva un musical de los cincuenta: Cantando bajo la lluvia.

La elección más refleja los cambios en el gusto de una época que otra cosa. Gustos que van cambiando, se van modificando con el influjo de los acontecimientos sociales y culturales que se vive en cada época. Para un “purista en el cine” (que no es mi caso) se le escarapelaría la piel de solo ver que se encuentra en la lista el primer filme de la saga de Indiana Jones; o El imperio contraataca, que si bien es la mejor de las seis películas de La guerra de las galaxias, no es para considerarla una película de todos los tiempos. Ya no mencionemos Tiburón, considerado el primer “blockbuster” en la historia del cine.

Pero también la lista sirve para reflexionar sobre la eterna pregunta ¿existe o no objetividad al momento de valorar una película? Los resultados se inclinan a lo segundo y aunque la “crítica especializada” (que en nuestro medio de especializada tiene muy poco) se diga objetiva, cuenta mucho las fobias y preferencias personales, recubiertas con un aparente lenguaje “objetivo” que no haga traslucir esa subjetividad implícita; porque, en la elección de preferencias en el cine sucede lo mismo que con la elección de pareja: más entran en juego nuestros deseos y pulsiones internas que una supuesta racionalidad.

Así que ha no tomarse muy en serio la relación de películas y los que no estén de acuerdo con la lista, hagan la suya. Total, no pierden nada.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LAS DIEZ PRIMERAS DE LA LISTA DE EMPIRE
1- The Godfather (El padrino)
2- Raiders of the Lost Ark (Los cazadores del arca perdida)
3- The Empire Strikes Back (El imperio contraataca)
4- Shawshank Redemption (Sueños de fuga)
5- Jaws (Tiburón)
6- Goodfellas (Buenos muchachos)
7- Apocalypse Now (Apocalipsis ahora)
8- Singin´ in the Rain (Cantando bajo la lluvia)
9- Pulp Fiction (Tiempos violentos)
10- The Fight Club (El club de la pelea)

martes, septiembre 30, 2008

TRAICIÓN Y LUJURIA


Ubicado en el Hong Kong de la ocupación japonesa, un grupo de estudiantes deciden unirse a la resistencia, asesinando a los principales personajes del gobierno colaboracionista chino, por lo que deciden infiltrar a una chica que se haga pasar por amante del mismísimo jefe encargado de eliminar las celulas de resistencia.
Hasta allí todo parece ir bien, lo que no está previsto en los planes de los insurgentes es la compenetración entre Yee y Wong Chia Chi, a tal punto que los juegos eróticos abren una compuerta de intimidad y complicidades insospechadas, rompiendo cualquier barrera de convencionalismo que separe a la pareja.
Ese es el atractivo del thriller, sustentado en dos muy buenas actuaciones de los protagónicos. Tony Leung Chiu Wai, actor habitual del maestro Kar Wai Wong, como el frío funcionario que se ve rebalsado por una pasión incontrolable, y la joven actriz Wei Tang, como la muchacha idealista que se verá también arrebatada por una pasión que traicionará sus propios ideales, con tres escenas de erotismo que están en lo mejor del filme, todo narrado en un ritmo moroso (de allí el metraje), como de un tiempo que no pasa para los amantes.
Logrado thriller de época de Ang Lee, quien retorna a sus orígenes con esta notable pieza de suspenso y erotismo.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


TRAICIÓN Y LUJURIA [Se, jie]
Dir.: Ang Lee
Guión: James Schamus y Hui-Ling Wang, basado en un cuento de Eileen Chang
c/ Tony Leung Chiu Wai (Mr. Yee), Wei Tang (Wong Chia Chi / Mak Tai Tai), Joan Chen (Yee Tai Tai), Lee-Hom Wang (Kuang Yu Min)
EEUU,China,Taiwan,Hong Kong/2007/Thriller***/Estrenos

viernes, septiembre 26, 2008

JACQUOU LE CROQUANT


Película representativa de la revolución y la contrarrevolución francesa, encarnado en personajes símbolo de una clase social, así Jacquou representa al “nuevo hombre del mañana” justiciero pero no vengativo, mientras el conde encarna a la clase retrógada anclada en el pasado. A veces cae en el esquematismo y la manipulación, pero es interesante y como aventura está bien contada, salvo cuando el realizador pretende elevarla a nivel de metáfora, donde tiene algunos reparos (hasta la fecha de la insurrección de los campesinos es evidente -14 de Julio-). Un detalle: la lluvia siempre precede a un acontecimiento importante, símbolo de la “limpieza” del viejo orden por uno nuevo. Difícil que llegue a estrenarse en nuestro medio, se encuentra disponible en dvd.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


JACQUOU LE CROQUANT
Dir: Laurent Boutonnat
c/ Gaspard Ulliel, Marie-Josée Croze, Albert Dupontel, Jocelyn Quivrin
Fra/2005/Drama histórico***/Dvd/Las que nunca se estrenaron