miércoles, abril 08, 2009

LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO


Fue una de las mejores películas de Martin Scorsese y que causó bastante polémica entre la jerarquía católica que en ciertos países “prohibió” el filme a los feligreses y se organizó boicots en los cines donde se exhibía. Como siempre sucede en este tipo de censuras, le hizo un favor a la película por la curiosidad natural de las personas de ver algo “prohibido”.

El atractivo gira en torno a la visión que sobre Cristo hace el filme (motivado por la novela de Nikos Kazantzakis). Es un Cristo que duda, no está seguro de ser el Mesías o el salvador de la humanidad, y esa duda permite que sea tentado por el demonio estando en la cruz (de allí el título). Y si después de todo me equivoqué de camino, parece preguntarse este Cristo humanizado, no será mejor vivir una vida sencilla y sin complicaciones antes de aceptar la enorme carga que supone ser el hijo de Dios.

Las dudas (y tentaciones) de Cristo son tan legítimas como la de cualquier hombre que asume una enorme responsabilidad. No fue casual que para este filme se unieran los talentos de Scorsese y Paul Schrader, dos hombres que nutrieron su juventud de inquietudes religiosas y de dudas ligadas a la fe, uno desde el lado católico, el otro desde la perspectiva puritano protestante.

Una buena alternativa para semana santa, distinta a los usuales filmes que se proyectan en estos días.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO [The Last Temptation of Christ]
Dir.: Martin Scorsese
Guión: Paul Schrader, basado en la novela de Nikos Kazantzakis
c/ Willem Dafoe (Jesus), Harvey Keitel (Judas), Verna Bloom (Mary, Mother of Jesus), Barbara Hershey (Mary Magdalene)
EEUU/1988/Drama***/Dvd/Películas del ayer

jueves, abril 02, 2009

EL PLANETA DEL TERROR


Es comprensible que la sensibilidad juvenil actual haya acogido con frialdad el proyecto de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino de “revivir” las viejas películas de hace 35 años atrás, herederas del cine B clásico, con actores desconocidos, bajo presupuesto, mucha sangre, sexo y acción a raudales que satisfaga a la platea. Para colmo le han dado el toque de película vieja recobrada, con rayas verticales de desgaste, fundido como sucedía en los cines de antaño y rollos faltantes.

Ese gozo está reservado para los cinéfilos, sobretodo para los que disfrutaron de las películas de “cines de barrio”, y creo que la dupla Rodríguez-Tarantino no ha tenido más idea que rendir tributo a los filmes que nutrieron su juventud: el estilo, los personajes clichés, la puesta en escena, revelan un mimetismo aplicado concienzudamente.

El planeta del terror retoma el tema de los “zombies” con un grupo humano sobreviviente tratando de llegar a un lugar seguro (en vez del peligro nuclear están las armas bacteriológicas, y en vez del “peligro comunista” está Osama Bin Laden). Existen las contradicciones dentro del grupo humano, el héroe salvador y el villano, con dosis de acción hiperrealista (genial la chica con la metralleta como pierna) y una cuota de humor, como diciéndonos no se tomen tan en serio lo que ven al final se trata solo de ficción y nada más.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


EL PLANETA DEL TERROR [Planet Terror]
Dir. y guión:Robert Rodriguez
c/ Rose McGowan (Cherry Darling), Freddy Rodríguez (Wray), Josh Brolin (Dr. William Block), Marley Shelton (Dr. Dakota Block), Bruce Willis (Lt. Muldoon)
EEUU/2007/Terror***/Estrenos

martes, marzo 31, 2009

MILK


Milk no es solo una biopic (biografía fílmica), sino que aspira a ser una crónica del movimiento gay en los años 70 por la reivindicación de sus derechos civiles. De allí las escenas iniciales en la presentación, dan cuenta de lo que se verá en las próximas dos horas: un testimonio de parte de la lucha por los derechos de una minoría sexual.

Gus Van Sant (conocido activista gay) tiene como eje de su historia los últimos años de vida del primer funcionario público norteamericano, autodeclarado homosexual militante y elegido por votación popular. Milk, con talento para la organización de grupos humanos, aspira a llegar al cargo de supervisor a fin de legalizar los derechos de la comunidad homosexual de San Francisco. (Por eso la importancia que tiene para Van Sant el personaje). Si bien el tratamiento hacia el mismo es simpático, afectuoso, no por eso lo coloca a un nivel icónico, sino solo como a un ser humano que en un momento existencial de su vida decidirá entregarla a la causa gay y combatir a las fuerzas conservadoras de la “nueva moral” que ya asomaban en aquellos años e iban contra todo lo que escapase a la “normalidad” heterosexual.

El otro gran mérito del filme es demostrar que la conquista de los derechos por las minorías no se consigue por una ley de algún legislador bien intencionado, ni menos por la gracia de Dios como pensaban los teólogos, ni tampoco por ser inherente al ser humano como proclamaban los jus naturalistas, sino que son producto de la lucha constante, organizada, con reveses en muchas ocasiones, de aquellos que reclaman sus derechos, hasta que el Estado los reconoce incorporándolos al sistema jurídico. Milk es un claro ejemplo de ello.

Por cierto, magnífica la actuación de Sean Penn (un liberal de izquierda de Hollywood que patrocina causas pro derechos humanos) y merecido el Oscar a mejor actuación.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


MILK
Dir.: Gus Van Sant
Guión: Dustin Lance Black
c/ Sean Penn (Harvey Milk), Emile Hirsch (Cleve Jones), Josh Brolin (Dan White),
Diego Luna (Jack Lira), James Franco (Scott Smith), Alison Pill (Anne Kronenberg),
Victor Garber (Mayor George Moscone)
EEUU/2008/Biopic***/Estrenos

jueves, marzo 26, 2009

GRAN TORINO


Un hombre anciano y enfermo vive rodeado de migrantes en su antiguo barrio, otrora exclusivo de blancos, “americanos puros”. Digamos que el barrio “ha bajado de categoría”, ahora pululan las pandillas de chinos, mexicanos y negros; pero, el hombre anciano resiste a mudarse como lo han hecho los residentes originales, enarbolando la bandera norteamericana que encarna sus antiguos valores (al Gran Torino de la Ford lo reemplazan en las pistas las camionetas Toyota, a su médico norteamericano lo sustituye una médico de origen chino, los valores tradicionales son trastocados por una serie de convencionalismos modernos que él no entiende). La única persona afectivamente cercana, su esposa, ha fallecido recientemente, y sus hijos y nietos son extraños a él. El hombre anciano se vanagloria de haber participado en la guerra de Corea, lo que repite cada vez que puede y donde ha ganado condecoraciones. Se podría decir de él que es un hombre que pertenece a un mundo que ya no existe, una suerte de dinosaurio sobreviviente. Sin embargo, ese hombre aparentemente rudo verá redimida su vida ayudando a un joven chino, vecino suyo, a no seguir el destino de pandilla que le espera. Historia de redención, de expiación de pecados (su accionar en Corea que tanto le enorgullece veremos en realidad que es un gran cargo de conciencia) que se verá materializado en el sacrificio personal para salvar el futuro de ese joven apenas conocido.

Película melancólica aunque vital, como de aquellos legendarios personajes de las películas clásicas que van en busca del sacrificio en aras de una noble causa que los redima de algún hecho de su pasado que les origina remordimiento de conciencia. Es la despedida del gran héroe americano que toma la justicia por sus propias manos que encarnó en tantos filmes, o si se quiere es el Harry “el sucio” (el célebre personaje que tanta fama le dio) 40 años después, que aprende en la vejez a ser más tolerante con los otros y que al final de cuentas, chinos, blancos o negros, todos somos seres humanos, con culturas, lenguas y costumbres distintas, pero humanos al fin.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


GRAN TORINO
Dir.: Clint Eastwood
Guión: Nick Schenk
c/ Clint Eastwood (Walt Kowalski), Christopher Carley (Father Janovich), Bee Vang (Thao Vang Lor), Ahney Her (Sue Lor)
EEUU, Australia/2008/Drama***/Estrenos

jueves, marzo 19, 2009

LA TETA ASUSTADA


La película bajo comentario ha causado polémica más por las supuestas cualidades o deméritos extra cinematográficos que por sus valores intrínsecos. Por ejemplo, la denuncia de supuesto racismo que trasuda el filme, “la acusación” más reiterada. Si entendemos por racismo la doctrina o ideología que denigra o coloca en un orden inferior a una raza con respecto a otra, la película no es racista ni por asomo. En ningún momento postula que la raza india “sea inferior” a la blanca (más bien existe una visión cultural de la realizadora que lo tocaremos más adelante, pero que no se puede calificar de racismo).
Otra “denuncia” es sobre el premio. Que el premio en el Festival de Berlín fue concedido gracias a “las manipulaciones” que sobre el jurado efectuó el tío de la realizadora (tal como he leído por allí), nuestro célebre escritor Mario Vargas Llosa. Tampoco resiste el menor análisis por carecer “la acusación” de sustento probatorio; más bien el premio es bastante merecido (aunque como todo premio, más dice del jurado que lo concede que del autor o de la obra premiada). En el mismo sentido, que el premio se debió al contenido “étnico” del filme que tanto gusta a los europeos. Tampoco es convincente el argumento dado que el Oso de Oro no ha premiado en el pasado repetidas veces a filmes “étnicos” (por cierto, debemos precisar que Claudia Llosa no es la primera peruana(o) que gana un premio internacional tan importante en cine). Otro argumento extra cinematográfico se encuentra relacionado con la escasa retribución económica a los habitantes de Manchay que participaron como extras o figurantes. La suma de veinte nuevos soles (seis dólares aproximadamente), cantidad que la directora ha reconocido como cierta, sería indicio de “la explotación” que Llosa habría perpetrado contra “los pobres cholitos”, abusando de su situación económica paupérrima y necesitada. La suma puede parecer baja desde los estándares internacionales, pero debemos tener en cuenta que en otras realizaciones peruanas a los extras de una localidad no se les retribuyó ni con un sol, participando ad honórem en la filmación y ni siquiera tuvieron el privilegio de visionar la película en que participaron antes de su exhibición comercial como en la presente cinta, por lo general fueron olvidados por quienes solicitaron su participación una vez terminado el rodaje; además, desde el punto de vista legal el acuerdo económico entre las partes se pacta libremente (contrato por servicios). No existe un sueldo mínimo al no existir subordinación laboral.
Y mucho menos resiste el descalificativo ad hóminem contra la realizadora por el hecho de ser “blanca y occidental” tendría el acceso negado para abordar el mundo andino, que debería ser tocado exclusivamente por personas nacidas en los andes. Argumento también “racista” y suerte de nacionalismo reaccionario, chato y simplón por quienes lo proponen (“los blancos no podrían hablar de los indios”). Más bien Claudia Llosa se supera con respecto a su ópera prima, ratificando y consolidando un camino personal.

No voy a contar el argumento de la película a la usanza de algunos autodenominados “críticos cinematográficos” de la prensa escrita (lo mejor que se ha comentado de la cinta, para bien o para mal, está en los blogs, los comentarios de la prensa escrita local han sido bastante pobres). Voy a partir del supuesto que el lector ya vio la película y tiene una opinión formada, y la trataré de contrastar con la mía.

Como en Madeinusa (en cierta forma ambos filmes de Llosa forman un díptico con rasgos en común), la cinta tiene una riqueza simbólica que en una primera aproximación es difícil abarcar en totalidad. Ya no hablemos de la creencia de “la teta asustada” que da título al filme por ser ampliamente explicado, sino de los detalles que se van apreciando y hasta el nombre del personaje. Claudia Llosa es una persona que trabaja su guión en profundidad, abarcando en su universo narrativo mitos populares y universales. No es casual el nombre del personaje central, Fausta. Lo que Llosa cuenta es el mito de Fausto al revés. No se trata que el personaje “pierda” el alma, sino que la recupere, y su odisea o aventura que recorre es para “recobrarla”, graficado expresamente en la última escena, cuando germina en flor la papa que Fausta portaba en su vagina, sello final de su viaje interior de madurez y superación de los miedos del pasado. Por cierto, en el Perú la voz “papa” denomina no solo al tubérculo, sino también a la vagina de la mujer (“quiero probar tú papa” alude a tener sexo con una mujer determinada, aunque también a practicarle el sexo oral), por lo que tiene una riqueza significativa doble: el germinar de la papa es el germinar de su femineidad, de ser mujer, una vez que ha superado sus miedos atávicos y “recobrado” su alma.
Relacionado con lo anterior, otro elemento significante es la sangre que le chorrea en finos hilos de la nariz a Fausta en el momento menos esperado. Es la sangre de la menstruación que reclama por salir al estar “tapada” la vagina con el tubérculo, es el grito de su cuerpo interno diciéndole que debe asumir su condición de mujer.
Igual riqueza simbólica tienen las perlas del collar, relacionadas con los granos de quinua de la canción de la sirena, solo que esta vez se trata de burlar a la sirena encarnada en Aída (que sería como burlar a Mefistófeles) a fin de birlarle las cuentas del collar al incumplir con la palabra empeñada (“el pacto con el demonio”) y apropiarse de las canciones de la protagonista sin pago alguno (la escena del “robo” de las perlas por parte de Fausta es poco convincente, le faltó mayor desarrollo dramático).

Las dualidades también se encuentran presentes. La madre muerta y embalsamada está en la casa donde se produce una fiesta (que es la vida) por el matrimonio de la hija del tío de Fausta, aparte que él se dedica a organizar fiestas matrimoniales, que es el gozo por excelencia contra la tristeza y melancolía de la muchacha. La tristeza de Fausta se contrapone a la alegría de la prima por su próximo matrimonio. La esterilidad creativa de Aída versus la creatividad de las canciones de Fausta (o si se quiere la musicalidad académica agotada de la primera contra la espontaneidad creativa musical de la protagonista, ratificando el dicho vallejiano “todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él”). Las creencias andinas versus la “cientificidad” del médico de la posta que no cree en el mito de “la teta asustada” cuando le es explicado por el tío de Fausta. El quechua como lengua que comunica lo más profundo del alma (dolores y tristezas incluidas) contra el castellano que sirve para comunicarse con los citadinos.
(Dicho sea de paso, la película no tendría el interés despertado ni suscitaría esas emociones intensas sin la extraordinaria actuación de la joven actriz Magaly Solier que se compenetra con su personaje).

Es cierto que la autora tiene una visión del universo andino desde su posición occidental y urbana. Pero, en ningún momento es peyorativa o denigrante con ese universo, ni mucho menos es racista, sino que cuestiona la idealización romántica (“la utopía arcaica”) que de ese mundo ha hecho la literatura de Occidente (desde Garcilaso y su visión idílica del pasado pre colonial, pasando por el mito del “socialismo de los incas” que tanto fascinó a José Carlos Mariátegui, hasta los neo indigenistas contemporáneos que hablan de “la raza andina”), destruyendo esa visión desde sus propias bases como hizo en Madeinusa, donde resalta la maldad, atraso y perversión de los lugareños los días de semana santa cuando “Dios ha muerto” (aclaramos –debido a lo leído en algunos comentarios- que la bacanal de semana santa narrada en Madeinusa no es una práctica común andina, sino obedece al imaginario de la directora). Desde ese punto de vista de la realizadora no existe más “salvación” que “occidentalizar” al hombre del ande, incorporarlo a la “modernidad”. Esa misma visión la ratifica en La teta asustada y si bien es una visión polémica, es totalmente respetable (faltaría en contraposición una “visión andina” de algún realizador que se autoproclame indigenista –o siquiera nacionalista-). Fausta “recupera” su alma al incorporarse a la vida urbana (se convierte en “ciudadana” en el sentido más profundo del término desde la óptica político liberal) y cumplir el reto de conseguir las perlas para poder enterrar a la madre, con lo que entierra su pasado de infancia quechua (“el duelo” que permite liberarnos del pasado), y poder vivir así una vida liberada (los sicoanalistas tienen un rico filón en analizar la película, existen muchas claves que permiten una lectura en ese sentido).

Existe también un discurso femenino en ambas películas que resalta la personalidad decidida de la protagonista central al enfrentar su destino adverso y salirse de los “carriles” que la sujetan a una cultura tradicional: Madeinusa logrando fugar del pueblo donde el padre la quiere poseer como mujer e irse a la capital (de nuevo la ciudad y lo que ella implica); Fausta consiguiendo enterrar a la madre –y por ende el pasado- e iniciando así una vida nueva, una vez “recuperada” su alma. Ese discurso femenino (nos atrevemos a decir incluso un discurso areligioso) está relacionado también con la modernidad e individualización, tal como lo propone Occidente: No existen los destinos escritos previamente, cada uno se lo hace.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LA TETA ASUSTADA
Dir. y guión: Claudia Llosa
c/ Magaly Solier (Fausta), Susi Sánchez (Aída), Efraín Solís (Noé), Marino Ballón (Tío Lúcido), Antolín Prieto (Hijo de Aída)
Perú, España/2009/Drama***/Estrenos

martes, marzo 17, 2009

FROST/NIXON


Ron Howard es un realizador bastante “opaco”, por lo general filma con un estilo soporífero, salvo una que otra excepción por allí cuando se encuentra inspirado. Una de ellas es Frost/Nixon, muy buena puesta en escena sobre la histórica entrevista que realizó en 1977 el entrevistador David Frost al ex presidente Richard Nixon.

Nixon, pocos años antes se había visto obligado a renunciar a la presidencia por el escándalo Watergate, logrando el perdón de su sucesor, el presidente Gerald Ford, por “las ofensas” causadas a la Nación. El sector liberal norteamericano se sentía defraudado, dado que esperaban Nixon pase al banquillo de los acusados y responda por las graves acusaciones en su contra, por lo que ven la entrevista como una suerte de “juicio mediático” contra el ex presidente, asesorando al entrevistador con preguntas comprometedoras sobre la participación de EEUU en la guerra de Vietnam (que había terminado poco tiempo atrás en una lastimosa derrota para los norteamericanos), así como el célebre escándalo que lo obligó a dimitir. Nixon tenía muchas acusaciones que pesaban en su contra.

La puesta en escena tiene dos partes bien marcadas. La primera hora se refiere a los preparativos de la entrevista: las negociaciones con Nixon (vemos un Richard Nixon bastante interesado en la parte lucrativa de la entrevista), la búsqueda de “sponsors” por parte del entrevistador, así como el reclutamiento de los investigadores expertos en el periodo político del ex presidente. La segunda parte es propiamente la entrevista, donde un David Frost (entrevistador británico de talk shows) está a la altura del político cazurro y hábil para salir de las preguntas incómodas. Es “un duelo de titanes”, en un contrapunteo tenso, nervioso, afiebrado, sin ganadores ni perdedores, saliendo al final el lado humano del ex presidente al reconocer los errores que cometió. Ese contrapunteo hubiese sido imposible sin las notables actuaciones de Frank Langella como el ex presidente y Michael Sheen como el afanoso entrevistador. Al final entrevistador y entrevistado se conocerán un poco más y por ende se respetarán más allá de sus diferencias.

Frost/Nixon es una de esas sorpresas gratas que entran a la cartelera sin mucho ruido pero con bastante sustancia.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


FROST/NIXON
Dir.: Ron Howard
Guión: Peter Morgan, basado en su obra de teatro
c/ Frank Langella (Richard Nixon), Michael Sheen (David Frost), Kevin Bacon (Jack Brennan), Rebecca Hall (Caroline Cushing)
EEUU,UK/2008/Thriller***/Estrenos

jueves, marzo 12, 2009

RECORDANDO A STANLEY KUBRICK A DIEZ AÑOS DE SU MUERTE


Si en alguien encajó la manía por el perfeccionismo fue en Stanley Kubrick, a tal punto que sus últimos proyectos fílmicos demoraba años llevarlos a la pantalla por la supervisión del mínimo detalle de la pre-producción. Ya no hablemos del rodaje que duraba meses y hacía repetir a sus actores una y otra vez la misma escena hasta el cansancio, y la pos-producción supervisada por él mismo, hasta las copias a ser exhibidas. Fue el precursor del uso de la “steady cam” con la que filmó los travellings de El Resplandor; pero, sobretodo de un puñado de buenas películas, dentro de la que sobresale 2001: la odisea del espacio, “la catedral de la ciencia ficción”, quizás su mejor película. Tampoco podemos olvidar La naranja mecánica, “distopía” sobre la violencia en un futuro no muy lejano.

Se ha dicho que sus películas eran en el fondo alegorías sobre el capitalismo, afirmación que Kubrick jamás desmintió, pero tampoco lo confirmó, en todo caso es una forma de verlas. Generalmente las buenas películas admiten varias lecturas y a veces ni el realizador es conciente de ello. Ahí está Espartaco, que si bien fue una película “de encargo” y a la medida de Kirk Douglas, no deja de “leerse” como la lucha de clases entre los ricos patricios y los desposeídos; o la genial sátira contra el militarismo en plena guerra fría que fue Doctor Strangelove.

A quien le guste el buen cine tiene una veta inagotable en las películas de Kubrick. Ahora que se cumplen los diez años de su partida vale la pena verlas de nuevo.

Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

martes, marzo 10, 2009

CHE, EL ARGENTINO


La figura icónica por excelencia del revolucionario y justiciero social en los años 60 fue indudablemente Ernesto “Che” Guevara, cubriéndolo con el tiempo un aura de romanticismo e idealismo en torno a su figura. De allí que Hollywood tarde o temprano iba a tomar al personaje como referente filmable, gracias a esa figura mística que ganó por su prematura muerte (de haber envejecido como Fidel no habría resultado tan interesante). Diarios de motocicleta (2004), con Gael García en el protagónico, fue un intento de retratar al joven Che en su periplo por América Latina, viaje de formación que servirá para confirmar sus ansias de justicia social.

Hasta donde conocemos el proyecto de El Che se debe al actor Benicio Del Toro, quien funge aparte de actor principal como productor del filme y mostró interés en llevar a la pantalla la vida del revolucionario argentino, encontrando una feliz coincidencia con el realizador Steven Soderbergh. Proyecto arriesgado al estar hablada la película en español, tomando en cuenta el etnocentrismo de los norteamericanos que los hace proclives a ver filmes hablados en inglés.

El escollo más grande era cómo retratar la figura del legendario revolucionario. Se podía caer en la hagiografía, es decir, en el retrato agigantado de virtudes excelsas y nulos defectos (suerte de santo laico), o en el sesgo ideológico a favor o en contra de las ideas y accionar del personaje. Felizmente esos escollos son sorteados y el retrato se acerca a un tono objetivo casi neutro, para lo cual ayuda bastante el estilo cuasi documental en que es narrado, intercalando escenas en blanco y negro de su intervención en el asamblea de la ONU, con escenas a color de la lucha armada iniciada en Sierra Maestra (respaldado por la mimetización actoral de Benicio Del Toro con el personaje histórico). En los intersticios podemos ver rasgos de la personalidad del Che: cierta megalomanía y narcisismo, pero también responsabilidad con los suyos y rigidez en los valores morales (la escena de la ejecución de los desertores violadores es bastante elocuente, así como una de las escenas finales en que ordena regresar a soldados rebeldes que iban a La Habana en un carro robado a las fuerzas de Batista). También la dosis de acción plasmada en los combates con el ejército del dictador cubano permite que la atención no decaiga y se vea como una película bélica, eliminando los tiempos muertos, para los que no están interesados en la parte biográfica. Naturalmente que los seguidores de la biografía del Che quedaran satisfechos con la presencia no solo del protagonista principal, sino del propio Fidel, su hermano Raúl, de Camilo Cienfuegos, de los hombres que estuvieron en la hora primera de la revolución. La primera parte concluye con la toma del poder por “los barbones” en Enero de 1959.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


CHE, EL ARGENTINO [Che: Part One]
Dir: Steven Soderbergh
Guión: Peter Buchman, basado en las memorias de Ernesto 'Che' Guevara
c/ Benicio Del Toro (Ernesto Che Guevara), Demián Bichir (Fidel Castro), Rodrigo Santoro (Raúl Castro)
Fra, España, EEUU/2008/Biopic***/Estrenos

viernes, marzo 06, 2009

QUISIERA SER MILLONARIO


Lo que primero me llamó la atención fueron los escenarios: si no sabes que ocurre en Bombay, se puede pensar que son las calles de Lima. Existe una marcada intención de registro realista, cuasi documental de lo que sucede en ese ambiente social: las luchas religiosas, la explotación de la mendicidad por mafias organizadas, la violación de los derechos y la aplicación de tortura a un detenido cuando es pobre, las marcadas desigualdades sociales, la sobrevivencia de unos niños en abandono total (registro que precisamente causó la incomodidad de ciertos intelectuales y funcionarios hindúes). Ese registro se emparenta mucho con el que hizo Dickens en sus novelas de la Inglaterra victoriana del siglo XIX, la del capitalismo salvaje y explotación humana inmisericorde.
Es lo más importante de la película en cuanto al contenido.

En cuanto al tratamiento fílmico es de destacar el manejo del suspenso, lo que hace mantener al espectador al filo del asiento las dos horas que dura la película. Al tratarse de un concurso de preguntas y respuestas, el manejo del tiempo que crea un suspenso de segundos pero que parecen minutos por conocer si se equivocó o no el protagonista (así como el antagonismo con el presentador del concurso, quien evidentemente desprecia a Jamal). Igual sucede en las escenas de su vida pasada que explican por qué conoce también las respuestas siendo un muchacho de escasa sino nula educación. Esa es la parte más atrayente de la historia y que nos va contando el deambular de este chico por las calles de Bombay.
Por cierto, el cierre con el número musical obedece a que el realizador se ha inspirado en las películas de “Bollywood” que tienen de todo: comedia, drama, números musicales y en el centro una historia de amor, de esos amores difíciles, cuasi imposibles y con final feliz para la pareja. La estructura de Slumdog Millionaire (en una traducción libre algo así como “Vagabundo millonario”) es muy similar a esas películas de consumo masivo en la India.

Si bien no es lo mejor de Danny Boyle (tiene otras cintas de mayor interés como Trainspotting), pero tampoco la podemos menospreciar por “haber ganado el Oscar”. La película está bien hecha, de eso no cabe duda. Es una película emotiva que se gana al espectador gracias a un buen manejo de los recursos cinematográficos. Descalificarla de “exotismo” o de querer vender una imagen de pobreza, más parecen argumentos ex post que propiamente una opinión sobre los valores intrínsecos del filme, que los tiene.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


QUISIERA SER MILLONARIO [Slumdog Millionaire]
Dir.: Danny Boyle
Guión: Simon Beaufoy, basado en la novela de Vikas Swarup
c/ Dev Patel (Jamal K. Malik), Freida Pinto (Latika), Anil Kapoor (Prem Kumar)
UK/2008/Drama***/Estrenos

martes, marzo 03, 2009

VICKY CRISTINA BARCELONA


Metáfora sobre el amor y la tumba que representa el matrimonio para este. El ser humano se debate entre “el loco amor” como el de Juan Antonio y María Elena, y las relaciones más insípidas y convencionales como las de Vicky y Doug; y cuando estas se vuelven mortalmente aburridas se busca sustitutos que hagan más llevadera la vida; mientras que Cristina va en busca de lo inasible, de la insatisfacción permanente. En el fondo, las dos amigas representan los extremos que se tocan. Mientras que Vicky navega en aguas seguras y previsibles, a Cristina le encanta la novedad de las tormentas, hasta que se aburre de estas. Opus mejor logrado de Woody Allen que el anterior, Cassandra's Dream, con una buena estructura y mejor desenlace. Por cierto, Penélope Cruz está muy bien. No solo físicamente, sino en el desempeño actoral.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

viernes, febrero 27, 2009

ESCUELA DE ROCK


Película tan refrescante como el rock mismo. Richard Linklater supo captar el espíritu iconoclasta y rebelde del rock and roll, a lo cual ayuda la desbordante y memorable actuación de Jack Black, encarnación misma de lo que es el rock, en contraposición al personaje de Joan Cusack que encarna al “sistema”.
Cinta que se disfruta una y otra vez, y no cansa. El Dvd trae extras como la selección de los actores niños (verdadera selección a lo largo de todo los Estados Unidos), comentarios del realizador y protagónicos, así como el “making off”.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


ESCUELA DE ROCK [The School of Rock]
Dir.: Richard Linklater
Guión: Mike White
c/ Jack Black (Dewey Finn), Mike White (Ned Schneebly), Joan Cusack (Rosalie Mullins)
EEUU/2003/Comedia***/Dvd/Películas del ayer

martes, febrero 24, 2009

UN OSCAR BASTANTE AUSTERO Y SIN MUCHAS SORPRESAS

Si bien la premiación de la industria del cine norteamericano no es la más importante en cuanto a nivel de calidad fílmica, sí lo es como espectáculo, como “show business”, sobretodo tratándose de una premiación conocidísima a nivel mundial por la predominancia del cine yanqui, concitando la atención de públicos de cultura y lengua disímiles. Valgan verdades, es la única premiación cinematográfica que concita ese interés planetario.

Por eso la premiación se ha convertido en un negocio de transmisión de los derechos de la ceremonia, convirtiéndose con el tiempo en un espectáculo de calidad y envergadura, con “sorpresas” incluidas, a fin de mantener entretenido al espectador por las más de tres horas de duración del evento. No es necesario ser cinéfilo o haber visto las películas nominadas para disfrutar del espectáculo propiamente. Sin embargo, este año se ha notado una austeridad franciscana en los números y premiaciones. No digamos que parecía el escenario de Trampolín a la fama del desaparecido Augusto Ferrando, pero que estaba austero, lo estaba. Por la crisis que ya golpea a EEUU, varios “sponsors” se habían retirado de la ceremonia, recortándose el presupuesto, lo que se ha traslucido en la ceremonia, donde un Hugh Jackman tuvo que fungir de maestro de ceremonias, bailarín y cantante a la vez, “todo por el mismo precio”.

Pasando a la premiación en si, la de Heath Ledger estaba descontada. El Oscar póstumo no solo obedeció a su repentino fallecimiento sino al extraordinario desempeño como el Guasón en El caballero de la noche; aunque Michael Shannon como “el loco” de Solo un sueño (Revolutionary Road) no se quedaba atrás, pero es muy difícil ganarle a un muerto.

Pero, la gran acaparadora de premios en la noche fue el filme Quisiera ser millonario, una película de bajo presupuesto que a pocas semanas de la premiación se metió “por los palos”, logrando sacar del juego a El curioso caso de Benjamin Button, película de presupuesto millonario, diseñada y pensada para el Oscar desde su inicio y que hasta hace muy poco parecía que iba a obtener buena cantidad de las nominaciones. Pero así son las cosas, nada está dicho.

También mereció su premio “la pe” como le dicen los españoles a Penélope Cruz. Está muy bien como la desequilibrada y ardiente española en Vicky Cristina Barcelona. Sobre Sean Penn, consolida una carrera como uno de los mejores actores contemporáneos y, dicho sea de paso, sin pelos en la lengua cuando se trató de criticar al gobierno de George Bush. De Kate Winslet, es el premio a una carrera en ascenso. De la chiquilla de hace doce años atrás en Titanic a la de ahora, tenemos una actriz con un amplio registro. Vean Titanic de nuevo y se darán cuenta. En animación, Wall-E mereció la estatuilla. Es un dibujo encantador y que rinde tributo al cine.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es

jueves, febrero 19, 2009

EL HOMBRE QUE BURLÓ A LA MAFIA


Hace muchos años que no veía esta película, quizás más de veinticinco desde la última vez. Mi memoria guardaba la trama pero no los detalles. La historia de Charley Varrick, “el hombre que burló a la Mafia”, es la historia de un “perdedor” que desea salir de esa condición robando un banco cercano a la frontera, sin percatarse que está robando dinero blanqueado por el crimen organizado a través de empresas de fachada, y de cómo con inteligencia y astucia debe eludir a sus perseguidores. Eso es lo interesante de la película, la huída de Varrick de su perseguidor implacable encarnado por un actor que hacía roles secundarios muy bien: Joe Don Baker, hasta lograr burlarlos y escapar con el dinero. La escena final quemando su mameluco de trabajo que tiene inscrito el eslogan “el último de los independientes” es sintomático de su cambio de vida, de que deja de ser un “looser”, pero ya con otra identidad, distinto, a fin de poder disfrutar del dinero robado. Como dice el viejo adagio “ladrón que roba a ladrón…”.

Charley Varrick es un buen ejemplo de cómo se puede desarrollar un thirller sin caer en los excesos, combinando drama, comedia y acción.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


EL HOMBRE QUE BURLÓ A LA MAFIA [Charley Varrick]
Dir: Don Siegel
Guión: Dean Riesner y Howard Rodman, basados en la novela de John Reese
c/ Walter Matthau (Charley Varrick), Joe Don Baker (Molly), Felicia Farr (Sybil)
EEUU/1973/Thriller***/Películas del ayer

martes, febrero 17, 2009

SOLO UN SUEÑO


Sam Mendes es bueno auscultando las miserias familiares que se esconden detrás de los mitos americanos: la familia perfecta es despedazada usando la ironía y el sarcasmo en American Beauty (1999) donde hizo pedazos a la típica familia americana, y ahora con Revolutionary Road (Solo un sueño en español, hay que reconocer que esta vez acertaron con un título que más o menos le haga) ratifica esa obsesión del realizador.

La historia se ambienta en el pasado, en los años cincuenta, en una Norteamérica próspera, de clase media emergente que para llegar a ese nivel debe sacrificar sus sueños personales a fin de “engancharse” con el sistema de vida que exige la sociedad de la opulencia. Precisamente se enfoca en la joven pareja de Frank (Leonardo DiCaprio) y April (Kate Winslet), ya con dos hijos a cuestas, que han sacrificado uno sus sueños de estudiar algo y no seguir los pasos del padre, y la otra sus anhelos de ser actriz, por lo que sienten un vacío existencial, decidiendo irse a radicar a París. Ese es el “disparador” de la historia que vendrá después hasta su trágico desenlace, en el medio, infidelidades e ingesta abundante de alcohol para no soportar la mediocre existencia que llevan (los amigos de trabajo de Frank son sintomáticos de esa especie de frustrados que van a la deriva en sus propias vidas).

Se ha especulado mucho acerca del “reencuentro” de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet doce años después de Titanic, ambos ya con carreras consagradas. Es cierto que los dos han madurado mucho como actores desde aquella mítica cinta que catapultó sus carreras y se puede decir que están parejos en el filme bajo comentario, aunque en ciertos tramos la Winslet lo supera en performance. Pero, los secundarios no están a la saga, sobretodo Michael Shannon como el orate que tiene “patente de corso” (gracias a su locura) para decir ciertas verdades incómodas al matrimonio Wheeler, cumpliéndose el dicho que solo los niños y los locos dicen la verdad. El personaje que interpreta sirve de catalizador para “sacudir” a la pareja y que se vea descarnadamente, sin falsas verdades, ante el espejo de sus propias miserias. Tampoco se queda atrás la excelente Kathy Bates, verla en pantalla en cada oportunidad que se presenta es un placer donde uno nunca sale defraudado.

Excelente la escena final que por sí sola dice mucho más que los textos de los personajes en las dos horas de proyección: Howard, el esposo de Helen, baja el volumen de sus audífonos para no escuchar la larga cháchara sin sentido, banal y con cierto olor a rencor que expele su esposa al hablar mal del matrimonio Wheeler ahora que ya no están. Su esposo prefiere no escucharla formando una “muralla” de protección contra ese blablabla insulso. Parece decirnos el personaje solo con la mirada: Y pensar que uno se enamoró de esa persona que pensaba maravillosa algunos años atrás.

Solo un sueño es un buen filme, que si bien adolece de cierta puesta en escena de aire teatral, podemos aventurar que es hasta superior a American Beauty (más efectista y superficial). No apto para los que quieran contraer matrimonio porque esa es la tumba del amor.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


SOLO UN SUEÑO [Revolutionary Road]
Dir.: Sam Mendes
Guión: Justin Haythe, basado en la novela de Richard Yates
c/ Leonardo DiCaprio (Frank Wheeler), Kate Winslet (April Wheeler), Michael Shannon (John Givings), Kathy Bates (Mrs. Helen Givings), Richard Easton (Mr. Howard Givings),
EEUU, UK/2008/Drama***/Estrenos

jueves, febrero 12, 2009

LA NIÑA DE TUS OJOS


1938. Se ha producido la alianza entre el franquismo y las fuerzas del nazismo, producto de ello comienzan las coproducciones cinematográficas entre ambos países, una de ellas una película en la vertiente costumbrista, con canciones incluidas, que deberá ser rodada en Alemania, en dos versiones, una española, con actores de la península, y otra alemana, con director germano muy lejos de las costumbres andaluzas.

Lo mejor es la primera parte. Ese aire pueblerino que tiene el equipo de actores y técnicos que arriban a Berlin, con sus mezquindades, rivalidades, machismo y celos. Igual cuando se burlan del nazismo a través de un Goebbels que trata de compensar su deficiencia física demostrando que él tiene el poder o el actor alemán que resulta homosexual. Donde da un giro y se va al drama es en el desenlace, cuando la actriz principal se enamora de uno de los prisioneros y todo lo que sigue después. Si se hubiera conservado ese aire burlón hasta el final tendríamos una comedia lograda.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LA NIÑA DE TUS OJOS
Dir: Fernando Trueba
Guión: Rafael Azcona, Miguel Ángel Egea, Carlos López, David Trueba
c/ Penélope Cruz (Macarena Granada), Antonio Resines (Blas Fontiveros), Rosa María Sardá, Neus Asensi, Jorge Sanz (Julián Torralba), Santiago Segura, Loles León, Jesús Bonilla, María Barranco, Juan Luis Galiardo.
España/1998/Comedia***/Dvd/Películas del ayer

martes, febrero 10, 2009

YO SERVÍ AL REY DE INGLATERRA


Yo serví al rey de Inglaterra es una de esas deliciosas comedias que entran desapercibidas a la cartelera porque no se trata de un blockbuster, esa suerte de “fast food” del cine, con fórmulas pre-elaboradas y repetidas al infinito, que se vende como pop corn de caja gigante y gusto rancio.

Yo serví …. es un filme hecho con inteligencia y gracia, cosa ya rara en el cine último, una comedia que tiene implícita una sátira a la especie humana en su tendencia a la ambición y –literalmente- “tirarse al piso”, hasta los más ricos y encopetados, por unas cuantas monedas. Ambientada en la Praga de los 30 pre-nazis nos va describiendo el ascenso social de Díte, de simple mozo a dueño de un hotel. Inscrita en el género de la picaresca, el irresistible ascenso del personaje nos sirve para hacer un diagnóstico de las clases sociales de aquella época, así como de los usos y costumbres. La corrupción del ser humano trasvasa las fronteras sociales, más allá de esa epidermis de buenos modales en los últimos años de la “belle epoque” que terminaría liquidando el nazismo. La época de la ocupación también nos sirve para comprender como una nación pudo creer que era “la raza superior”, predestinada a grandes cosas. Y eso se ve con naturalidad gracias a la novia y futura esposa de Díte, teutona hasta la médula, así como a las humillantes pruebas a que se ve sometido el novio a fin de poder contraer matrimonio con una mujer aria. La noche de bodas en que tienen sexo, ella con los ojos fijos en una foto de Hitler, es elocuente del fanatismo que se vivió en aquellos años.

Como no podía ser de otro modo al tratarse de una obra inscrita en la picaresca, Yo serví….termina siendo una lección moral o mejor dicho de reflexión del personaje central de aquellos años de su juventud y como sucede muchas veces cuando “se dobla la esquina” de arrepentimiento por la vanidad de la vida. Los espejos –símbolo de la vanidad y del voyeurismo del personaje central- son también el reflejo para verse en lo que fue y en lo que es. Melancólica y amarga reflexión.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


YO SERVÍ AL REY DE INGLATERRA [Obsluhoval jsem anglického krále]
Dir. y guión: Jirí Menzel, basado en la novela de Bohumil Hrabal
c/ Oldrich Kaiser (Jan Díte), Julia Jentsch (Líza),
Rep. Checa/2006/Comedia***/Estrenos

sábado, febrero 07, 2009

BUSCO MI DESTINO


Busco mi destino (Easy rider) es una película de culto. No es una gran película, pero sí un filme que reflejó toda una época: el período hippie en la Norteamérica de los años 60. Es testimonio de uno de los fenómenos sociológicos más interesantes del siglo XX, así como lo fue también el documental Woodstock (sobre el megaconcierto con el cual se cierra toda una era), coincidentemente ambos del mismo año de producción.

Easy rider trata del sentimiento de libertad reflejado en los amplios horizontes que van recorriendo los dos motociclistas. De la pradera como el edén perdido y recuperado (en eso es tributaria de los viejos westerns donde actuó “papá” Fonda) y de las ciudades como lugares de intolerancia hacia los “otros”, aquellos que no coinciden con el modelo WASP, hasta entonces el tolerado en los Estados Unidos pre-liberación sexual. Easy rider es también una protesta contra los valores tradicionales del “establishment” como el tiempo. El tiempo es oro en las sociedades capitalistas, y Peter Fonda antes de iniciar su largo recorrido en moto arroja su reloj pulsera. Pero también es reflexión sobre el camino que hasta ese momento se ha llevado. Peter –el reflexivo en la pareja que hace con Dennis Hopper- casi al finalizar la película y poco antes de su fatal muerte dice Nos hemos equivocado. Efectivamente, no era el camino, o mejor dicho, este se agotaba en la búsqueda de los placeres sensoriales, como sucedió algunos años después, cuando desaparecieron las últimas comunas hippies.

Easy rider es testimonio nostálgico de un período que ya no existe, reflejada esa tristeza en sus imágenes finales. Merece verse de nuevo ahora que cumple cuarenta años bien llevados.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


BUSCO MI DESTINO [Easy Rider]
Dir: Dennis Hopper
Guión: Peter Fonda y Dennis Hopper
c/ Peter Fonda (Wyatt), Dennis Hopper (Billy), Jack Nicholson (George)
EEUU/1969/Drama***/Dvd/Películas del ayer

jueves, febrero 05, 2009

LOS 300 ESPARTANOS


Película del género “peplum” o “de romanos” como se les llamaba, donde cuenta la resistencia heroica de los 300 espartanos que defendieron el paso de las Termópilas frente al enorme ejército de Jerjes (conocida también en español como Los 300 héroes). Tiene acción, drama y hasta romance en dosis bien repartidas y fue la inspiradora de la novela gráfica 300 y la posterior película del mismo título.

Comparándola con el original, me quedo con esta pese a los modestos recursos con que fue hecha y a lo “naif” de ciertas escenas. Se deja ver “de un tirón” sin aburrirse, lo cual no se puede decir de muchos blockbusters promocionados millonariamente y con escasa sustancia.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


LOS 300 ESPARTANOS [The 300 Spartans]
Dir: Rudolph Maté
Guión: George St. George
c/ Richard Egan (Rey Leonidas), Sir Ralph Richardson (Themistocles), Diane Baker (Ellas), Barry Coe (Phylon), David Farrar ( Xerxes), Anna Synodinou (Gorgo)
EEUU/1962/Aventuras históricas***/Dvd/Películas del ayer

martes, febrero 03, 2009

EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON


Las películas que recorren épocas o los personajes de ficción que se codean con personajes históricos siempre tienen un atractivo o “jale” de estar donde ocurrieron los sucesos. Esta vez se trata de una persona que conforme va madurando se va convirtiendo en más joven hasta morir como un recién nacido. Ese es el “gancho” de la trama que irá jalonando las aventuras de este peculiar personaje a lo largo del siglo XX, trascurriendo etapas históricas trascendentales como el fin de la Gran Guerra, la depresión de 1929, la II Guerra Mundial, el fenómeno beat en los cincuenta y el hippie en los sesenta (no es casual que de los ochenta en adelante no se vislumbre nada relevante del protagonista como que los últimos 25 años fueron peculiarmente grises en grandes acontecimientos).
Este tratamiento histórico no es casual dado que cuenta con Eric Roth como el guionista responsable, el mismo de Forrest Gump, por lo que la cinta tiene “cierto aire de familiaridad” con esta. No es calco indudablemente, pero existe cierto parentesco “consanguíneo”.

Al ser la historia una secuencia episódica de lo que le sucede al protagonista principal, tiene que recurrir a ciertas “pinceladas” de ambientación histórica. Lo mejor es el tratamiento del lugar donde Benjamín se cría: un asilo de ancianos, como que disimula la peculiaridad de haber nacido viejo y, por razones evidentes, estar muy cercano a la muerte. La crianza del “niño viejo” por la madre adoptiva negra en la ciudad de Nueva Orleans es lo mejor. También son logrados los episodios que conciernen a su “ver mundo”, cuando decide surcar el río Mississippi en el remolcador y conoce al capitán Mike, que lo hará “debutar” en las lides del amor. Lo más débil y poco convincente son las pinceladas de los años 50 y 60, apenas brochazos que nos dan el contexto de época (da la impresión como que se debía cortar metraje por lo dilatado de este) y sobretodo la debilona historia de amor, muy almibarada y convencional cuando la pareja decide vivir junta (como toda historia de amor que se respete debe existir un amor que recorra la vida del personaje central, de esos amores que dejan huella profunda y “marcan” a las personas).

Pero al estar estructurada como una secuencia episódica de la dilatada vida de un personaje, forzosamente debe abreviar etapas por razones de metraje, por lo que a veces se percibe solo “pinceladas”, teniéndolo al personaje principal como una marioneta que va recorriendo distintas etapas, sin “enganchar” del todo al espectador. Esa es también la principal debilidad de la cinta (hay otra justificativa del nacimiento “al revés” del personaje: la del reloj que da marcha atrás, como que se quiso intentar una suerte de “realismo mágico”, pero que se abandonó después).

Es muy probable que Benjamin Button arrase con varios Oscar, tiene todos los ingredientes para ello (salvo que exista una “sorpresa” de último minuto). Sería irónico (aunque no extraño) que David Fincher se haga acreedor a la estatuilla por una obra menor en su filmografía.
Por cierto, Tilda Swinton está excelente en el rol secundario como la mujer que le enseña al “joven” Benjamín el acceso al amor carnal, con esos amores que dejan huella pero distinta y no tan idealizada como la de los amores platónicos, sino con más “suciedad”. Buena performance de la Swinton.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON [The Curious Case of Benjamin Button]
Dir.: David Fincher
Guión: Eric Roth
c/ Brad Pitt (Benjamin Button), Cate Blanchett (Daisy), Tilda Swinton (Elizabeth),
Taraji P. Henson (Queenie)
EEUU/2008/Drama***/Estrenos

jueves, enero 29, 2009

HAPPY TOGETHER


Del director de 2046 y Deseando amar, Happy together es un anticipo de lo que vendría después. Autor que vuelve sobre los mismos temas (amores imposibles o frustrados), esta vez se trata de la relación entre dos hombres en una remotísima Argentina (la explicación es que está basada en un relato del escritor Manuel Puig).
Amores contrariados con sus peleas y reconciliaciones, hasta que uno de los dos se da cuenta que la relación no da para más y es mejor terminar. Esa historia, contada con recursos mínimos (se nota que el presupuesto estuvo limitado), es manejada por el realizador con solvencia y calidez hacia los personajes, llegando a la inexorable conclusión, con un final que da cuenta de lo que hicieron después.
Fuimos felices juntos es lo que trasunta la película (adaptando una popular canción de los sesenta), pero es mejor cortar por lo sano para bien de todos.
Para entender las películas de Wong Kar-wai uno debe haber amado y sobretodo sufrido y apendido. Vale la pena.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es


HAPPY TOGETHER
Dir. Y guión: Wong Kar-wai
c/ Tony Leung (Lai Yiu-fai), Leslie Cheung (Ho Po-Wing), Chang Chen
Hong Kong/1997/Drama***/Dvd/Películas del ayer