lunes, junio 18, 2007


EXTERMINIO 2

Los zombies regresan asolando Londres de nuevo.

Es difícil hacer una segunda parte o continuación, sobretodo cuando la primera entrega –de Danny Boyle- fue interesante. Sin embargo, el español Juan Carlos Fresnadillo sale bien librado del encargo. Esta vez estamos 28 semanas después (título original del filme). Londres vuelve gradualmente a la normalidad, los residentes limpios del virus viven en una pequeña ciudadela y el control militar se ha encargado a las tropas norteamericanas. Toda marcha bien hasta que es descubierta una sobreviviente con el mortífero virus y la precaria normalidad es rota, expandiéndose el mal de nuevo en pocas horas.

Lo meritorio es que Fresnadillo no ha querido repetir los pasos de Boyle (quien está solo en la producción de la película), sino que en una primera parte nos presenta los intereses y conflictos de los distintos personajes, que son dibujados muy bien en pocas pinceladas (nos hizo recordar al John Carpenter de los primeros filmes), y solo en la parte final viene el ataque despiadado de los zombies (bastante ágiles y más voraces que las criaturas de George Romero), resolviendo el conflicto con un inquietante final que invita a una posible tercera entrega. La acción es bastante directa, montaje nervioso, rápido, imagen desenfocada y “fantasma” (doble), con cámara en mano a modo de un reportaje de tv, con planos “movidos”, y claroscuros que invitan al miedo, a “sentir” el horror antes que verlo (principalmente cuando los protagonistas están en el estadio), hacen que Exterminio 2 se vea con agrado para los fanáticos de las películas de terror.

En cuanto a la alegoría política (bastante evidente y algo que George Romero también hizo en su última entrega de zombies, La tierra de los muertos vivientes, 2005, filme con el que guarda ciertas similitudes a nivel argumental Exterminio 2), donde se nos presenta a las tropas norteamericanas haciéndose cargo del control, el filme parece decirnos que cuando los norteamericanos se “hacen cargo” de una situación, esta se torna peor, como lo sucedido en Irak. La imagen final muestra que el remedio resulta peor que la enfermedad.
lagartocine@yahoo.es

FICHA TÉCNICA:
EXTERMINIO 2 [28 weeks later]
Dir: Juan Carlos Fresnadillo
Guión: Juan Carlos Fresnadillo, Enrique López Lavigne, Rowan Joffe y Jesús Olmo
c/ Robert Carlyle (Don), Rose Byrne (Scarlet), Jeremy Renner (Doyle), Harold Perrineau (Flynn), Catherine McCormack (Alice), Imogen Poots (Tammy), Idris Elba (general Stone), Mackintosh Muggleton (Andy)
UK/2007/Terror***

jueves, junio 14, 2007


PIRATAS DEL CARIBE: EN EL FIN DEL MUNDO

Casi nunca las segundas –y menos las terceras partes- son buenas. Cuando una primera entrega es buena, es muy difícil remontar la calidad. Hay excepciones, pero son contadas. Piratas del caribe no está dentro de ellas.

Si la primera parte era una atractiva película de piratas, con un toque de humor y un pirata (Johnny Depp) bastante estrafalario, dándole ese toque “lunático” propio de Depp, esta tercera entrega es totalmente estrafalaria y llevada de los pelos. No existe un argumento coherente e interesante, y los productores han creído que la acumulación de gags, situaciones inverosímiles y efectos especiales hacen una película. De piratas ya no tiene nada, más estamos en el género fantástico, que pudo ser interesante de tener un tratamiento distinto y no la serie de sketchs deshilvanados y absurdos que se van sucediendo en la pantalla para llenar cerca de tres horas de proyección, con un metraje absolutamente innecesario. Es tan larga y tan pesada (“pecado” al tratarse de una película de aventuras) que la gente se retiraba a mitad de la función. La vimos en cine, a fin de “apreciar” los efectos especiales, y este Lagarto fue testigo de cómo los espectadores iban retirándose de la sala poco a poco hasta quedar al final más o menos la mitad de los que entramos.

No se si ya la estupidazación general se ha impuesto en Hollywood (en todas partes se cuecen habas) o creen que la gente tiene un coeficiente intelectual menor al de una ardilla (con el perdón de las ardillas). El hecho de explotar una franquicia hasta agotarla está propiciando que ya no importe en lo absoluto la calidad de una película, “llenándola” de efectos especiales hasta saturarla, sin importar la historia o el tratamiento que se le de, y menos el nivel actoral de los protagónicos (salvo Deep, Rush y algunos secundarios más, el resto es descartable, incluyendo al “galán” Orlando Bloom y a la heroína Keira Knightley, la pareja más sosa, insípida y aburrida que –hasta ahora- ha dado el cine norteamericano).

Piratas en el caribe sencillamente es una estafa, que no merecía un final así (aunque mientras dure el éxito de la franquicia, estamos seguros que perpetrarán una cuarta parte), donde el único que se salva de este desbarranque total es el monito, totalmente gracioso y natural. Merece el Oscar.
lagartocine@yahoo.es

FICHA TÉCNICA:
PIRATAS DEL CARIBE: EN EL FIN DEL MUNDO [Pirates of the Caribbean: At world's end]
Dir: Gore Verbinski
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert
c/ Johnny Depp (capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (capitán Barbossa), Bill Nighy (Davy Jones), Chow Yun Fat (capitán Sao Feng), Stellan Skarsgård (Bill Turner), Jack Davenport (James Norrington), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (lord Cutler Beckett), Jonathan Pryce (gobernador Weatherby Swann)
EEUU/2007/Aventuras**

lunes, junio 11, 2007


ALERTA SOLAR


Gran homenaje a 2001 y al género de ciencia ficción

Alerta solar es un filme de CF en la vertiente apocalíptica: en un futuro no muy lejano la tierra se enfría debido a que el sol ya no calienta como antaño, viviendo los habitantes en un largo invierno polar. Una misión espacial debe descargar una bomba en el sol a fin de “reavivarlo” y que vuelva a calentar el planeta y, por tanto, no se extinga la vida. Algunos años atrás una primera misión se perdió misteriosamente en el espacio al querer cumplir el mismo objetivo.

Como vemos, el argumento es del típico de las películas de CF, con misterio incluido, y posibles alienígenas. Boyle debe haber visto muchas y variadas películas del género, tanto de las antiguas como de las modernas. Pero, sobretodo es un gran homenaje al clásico filme 2001, considerada “la catedral” de la ciencia ficción. No solo tiene elementos de la película de Stanley Kubrick en el guión, sino que escenas y planos directamente inspirados en el citado filme. La misión, una nave que vaga por el espacio hacia un trágico destino, la computadora que se malogra, la conversión en “superhombre” de uno de los tripulantes que ha estado expuesto al sol. Pero, en menor medida también tiene elementos y escenas de otro clásico filme de horror espacial, Alien: el octavo pasajero, de Ridley Scott. Esta vez no hay un alienígena que devorará a cada uno de los integrantes de la tripulación, pero sí una tripulación que irá desapareciendo por distintos accidentes, muchos causados adrede, así como esa sensación de “suciedad” en el espacio, dentro de una nave destartalada, y por supuesto la señal de auxilio recibida que será la perdición del Icaro II al acudir en ayuda.

Pero, no se crea que Alerta solar es una copia “al carbón” de aquellos dos clásicos filmes. Han servido de base, de inspiración directa, lo que es legítimo, para crear una obra tensa, sólida, interesante y sustentada en buenas actuaciones más que en efectos especiales (que los hay), y que mantiene en vilo al espectador de principio a fin. Es una grata presencia en la cartelera entre tanto blockbuster deleznable.
lagartocine@yahoo.es


FICHA TÉCNICA:
ALERTA SOLAR [SUNSHINE]
Dir: Danny Boyle
Guión: Alex Garland
c/ Rose Byrne (Cassie), Cliff Curtis (Searle), Chris Evans (Mace), Troy Garity (Harvey), Cillian Murphy (Capa), Hiroyuki Sanada (Kaneda), Benedict Wong (Trey), Michelle Yeoh (Corazón), Mark Strong (Pinbacker), Paloma Baeza (hermana de Capa)
UK/2007/CF, thriller***

martes, junio 05, 2007


LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA

Zhang Yimou es no solamente el cineasta más conocido afuera de China continental, sino que puede trabajar bajo los parámetros permitidos por el PC Chino (que elogió su anterior filme Héroe), convirtiéndose en el cantor oficial de las gestas nacionales que permitieron consolidarse como un gran imperio a la China milenaria. Y, es que todo país que cobra una importancia en el contexto mundial necesita de artistas que canten las gestas de antaño justificatorias de la importancia actual que tiene ese país. Está relacionado con un orgullo nacional que motive al pueblo a sentirse identificado con su país y el destino manifiesto que le depara, así como de la cúpula dirigencial sabia en llevar adelante el destino de ese pueblo; es decir, de su “misión” en este mundo. Es una combinación de nacionalismo y proyección más allá de las fronteras. En el contexto ideológico justificativo, el artista debe de encumbrar la gloriosidad del país.

No se crea que este proceso sea mecánico, ni que vaya digitado por la cúpula dirigencial en el poder en una relación causa-efecto. Generalmente los resultados artísticos hechos así son bastante pobres, como el del “realismo socialista” estaliniano. El artista puede verse imbuido de ese orgullo nacional y realizar sus obras inspiradas gracias a él. Es un elan, un espíritu que penetra al artista a fin de darle una tónica especial a su obra.

Es probable que ese sea el caso de Zhang Yimou, quien en sus tres últimos filmes ha tocado temas históricos de la China milenaria. Héroe era el cantar de gesta de la necesidad de formar una nación, visto no a través de los ojos idílicos, sino de la brutalidad de ejercer el poder imponiéndose el más fuerte y astuto. El fin justifica los medios como diría Maquiavelo y antes que las rencillas entre los caudillos estaba la consolidación de la futura nación China. La casa de las dagas voladoras es la justificación de la rebelión cuando impera la injusticia. Es decir cuando el rey no le da al pueblo justicia, el pueblo tiene todo el derecho de rebelarse, en vista que el soberano cae en la ilegitimidad. La maldición de la flor dorada trata sobre las luchas intestinas en la cúpula del poder. Esta vez entre el emperador y la emperatriz, uno lo quiere eliminar al otro, y en el medio los hijos de ambos que también luchan a matar por el poder, una historia de incesto y un pasado oscuro que sale a flote. Las razones de estado se imponen a los sentimientos de familia. O, mejor dicho, las ambiciones desmesuradas de poder que van a quebrar a la familia real.

La maldición… estilísticamente no supera a Héroe. Aunque está bien cuidada visualmente, con una historia de aliento shakesperiano, contando como siempre con la insuperable actriz china Gong Li; sin embargo, la trama se complica innecesariamente con personajes secundarios que entran y salen sin mayor aporte a la historia central, como el de la esposa del médico imperial o la historia del incesto entre la hija de esta y uno de los herederos del trono. No sabemos si la razón es por recorte del metraje original o por problemas estructurales del guión. Lo más notable son los combates, verdaderas piezas de arte coreográfico, y esa combinación de historia con minúscula y con mayúscula. Como que la historia privada de los soberanos es la historia pública de la nación y no se puede ocultar ni lo más íntimo. Si bien al final el soberano sale bien librado del golpe de estado de su propia familia, el costo es alto. El gesto final de la emperatriz Fénix rechazando el medicamento venenoso, que va apagando su vida poco a poco, es el gesto de rebelión impotente contra la tiranía de un emperador que no mide las consecuencias de sus actos y que en cierta forma está cavando su propia tumba. Probablemente es la más pesimista de las tres obras mencionadas que, sin ser exactamente así, forman una trilogía sobre el glorioso pasado imperial chino.

Quizás ahora Zhang Yimou mire preocupado las luchas intestinas al interior de la clase dirigente china (con casos de corrupción que han llegado a las más altas esferas del poder) y manda este mensaje. Las ambiciones desmesuradas (encarnadas en el color rojo del palacio imperial) pueden llevar a la frustración del proyecto nacional chino, y, es mejor la prudencia y el autocontrol, que la ambición ilimitada, porque las ambiciones sin frenos ni control destruyen toda esperanza (encarnado en los crisantemos amarillos) en un mundo mejor.

Una reflexión final sobre el preciosismo visual de Zhang Yimou. Cabría preguntarse hasta donde puede llegar. Ese preciosismo que ya linda con un manierismo exagerado hace que La maldición… sea un filme formalmente intachable pero con un contenido irregular. Es un peligro del preciosismo caro a todo director que busca un contenido visual estilizado pero carente de sustento. Esperemos no sea la suerte final de Zhang Yimou, un realizador que apreciamos mucho en lo personal y que hay que seguir muy de cerca su carrera.
lagartocine@yahoo.es
FICHA TÉCNICA:
LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA [Man cheng jin dai huang jin jia]

Dir: Zhang Yimou
Guión: Zhang Yimou, Wu Nan y Bian Zhihong; a partir de la obra de Cao Yu
c/ Chow Yun Fat (emperador Ping), Gong Li (emperatriz Fénix), Jay Chou (príncipe Jai), Liu Ye (príncipe Wan), Chen Jin (mujer del médico imperial), Ni Dahong (médico imperial), Li Man (Chan), Qin Junjie (príncipe Yu)
China/2006/Drama histórico***

sábado, junio 02, 2007


EL SUICIDA [Wilbur begår selvmord]
Dir.: Lone Scherfig
Guión: Lone Scherfig y Anders Thomas Jensen
c/ Jamie Sives (Wilbur), Adrian Rawlins (Harbour), Shirley Henderson (Alice), Lisa McKinlay (Mary), Mads Mikkelsen (Dr. Horst), Julia Davis (Moira), Susan Vidler (Sophie), Robert McIntosh (Taylor), Lorraine McIntosh (Ruby), Gordon Browm (Wayne)
Dinamarca, Reino Unido, Suecia y Francia/ 2002 /Comedia dramática***

De la misma realizadora de Italiano para principiantes, esta vez nos trae una comedia dramática sobre la temática del suicidio.

El suicida (o Wilbur se quiere suicidar como sería su traducción literal), trata el tema del suicidio no desde la perspectiva de la libertad que debe existir para todo ciudadano de terminar su vida si es su voluntad, visión que está relacionada más bien con el derecho al libre albedrío y libertad personal, y que le daría una carga dramática solemne al filme; sino que más allá del enfoque individualista, lo trata desde un enfoque social, es decir las responsabilidades del potencial suicida con su familia y su entorno social, tratando el tema del suicidio desde una perspectiva cómica y a veces hasta irónica, quitándole de esa manera la gravedad al tema (produce sonrisas los intentos frustrados de Wilbur de acabar con su vida como cuando quiere inhalar el gas de la cocina y no puede porque se acabó el consumo; o cuando quiere ahorcarse en la librería y lo interrumpe un cliente insistente).

Wilbur es un suicida en potencia que varias veces ha querido acabar sin éxito con su vida. No le importa nada ni nadie. Conforme trascurre la historia sabremos el motivo que tiene para acabar su existencia (un trauma infantil). Sin embargo, cuando a su hermano Harbour se le descubre una enfermedad terminal, toda la responsabilidad por la familia de su hermano recae sobre él, relegando los intentos de acabar con su vida a un segundo plano.

La película, como Italiano para principiantes, en el fondo trata sobre el tema de la soledad; al igual que los personajes de su anterior filme, los presentes tienen también un sentimiento de soledad que los marca. Wilbur con su obsesión suicida, Harbour administrando el negocio familiar de libros usados que dejó su padre, Alice buscando un compañero y un padre para su hija Mary; así como los demás secundarios, el Dr. Horst, Moira, Sophie. Cada uno con su soledad y en busca de una compañía que la haga más llevadera, como ese grupo de escandinavos de su anterior filme que por buscar compañía se matriculaban en un curso de italiano en el ayuntamiento municipal.

No revelaremos el final, pero se ajusta a la lógica de la película. Filme minimalista, con buenas actuaciones, El suicida vale la pena ver, y aunque en nuestro país fue exhibido de mala gana y solo para llenar “huecos” entre blockbuster y blockbuster, para los verdaderos cinéfilos está disponible en DVD.
lagartocine@yahoo.es

sábado, mayo 26, 2007


TODOS LOS HOMBRES DEL REY [All the king's men]
Dir. y guión: Steven Zaillian (basado en la novela de Robert Penn Warren)
c/ Sean Penn (Willie Stark), Jude Law (Jack Burden), Kate Winslet (Anne Stanton), James Gandolfini (Tiny Duffy), Mark Ruffalo (Adam Stanton), Patricia Clarkson (Sadie Burke), Anthony Hopkins (Juez Irwin)
USA-Ale/2006/Drama+++

Hacia 1949 se estrenó una película titulada Todos los hombres del rey (All the king's men) que suscitó mucho interés por el tema tratado: cómo el ejercicio del poder puede corromper, incluso hasta a los más limpios de espíritu y que ingresan al mundo de la política con la mejor buena intención. El filme trataba del meteórico ascenso de un hombre de buenas intenciones que quiere ayudar a su pueblo, víctima de las corruptelas de los políticos locales, llegando a la cúspide del poder como gobernador de un estado; y, cómo una vez en el poder se convertirá en uno más de los que tanto había denostado.
Otro aspecto interesante era la excepcional actuación de Broderick Crawford, que le valió el Oscar de aquel año, realmente se había “metido” en el personaje y era tan convincente que uno lo seguía viendo una vez terminada la función (quien escribe esta nota no había nacido en esa época, la vimos por televisión hace algún tiempo).

Todos los hombres del rey era una película que uno no olvida y se mantiene tan fresca como cuando fue estrenada, lo cual sucede solo con los clásicos.
Por eso nos llamó mucho la atención el DVD que contiene el “remake” o segunda versión del clásico filme de Robert Rossen (el remake nunca se ha estrenado en nuestro país y solo con suerte se exhibirá alguna vez), esta vez con Sean Penn como el idealista Willie Stark, y Jude Law como el periodista Jack Burden que, como testigo de lo que pasó, nos da cuenta de la historia del hombre idealista hasta su trágico final.

En principio, que la primera versión de la novela tenía un ritmo ágil y muchas veces velozmente endiablado de seguir, más o menos como es la vida de un político, siguiéndolo en su incesante discurrir de un lado a otro, por lo que había que estar muy atentos a todo lo que pasaba y era muy difícil perder la atención, por lo que fácilmente la historia era contada en menos de dos horas. En el “remake”, el ritmo es más lento, con un tono evocativo entre nostálgico y melancólico, sujeto a varios flashbacks muchas veces innecesarios, lo cual está resaltado con una música que enfatiza las escenas hasta el cansancio, llenando el espacio de una innecesaria solemnidad, lo que hace decaer el interés del espectador, aburriéndolo por momentos. A ello, hay que sumar la muy afectada actuación de Penn, en contraposición a la más sobria de Law, por lo que gana en interés el personaje secundario y no el principal; aparte que ese pasado evocativo tiene que ver con la niñez y juventud del periodista interpretado por Law, lo que, desde el punto de vista de la historia principal –el ascenso y trágico fin de Stark- es irrelevante, produciendo un metraje dilatado de más de dos horas, bastante innecesario y que hace “inacabable” la película.

Haciendo el balance de los pro y los contras, al final de cuentas nos quedamos con la versión original, es mucho mejor, está mejor interpretada y supo captar el espíritu de la obra: no importa porqué causa o motivo se ingresa a la política, sino que puedes acabar como lo que tanto desprecias. Ejemplos hay en cantidad, aquí y allá.
lagartocine@yahoo.es

sábado, mayo 19, 2007


EL BUEN PASTOR [The good shepherd]
Dir: Robert De Niro
Guión: Eric Roth
c/ Matt Damon (Edward Wilson), Angelina Jolie (Margaret 'Clover'), Alec Baldwin (Sam Murach), Tammy Blanchard (Laura), Billy Crudup (Arch Cummings), Robert De Niro (Bill Sullivan), John Turturro (Ray Brocco), William Hurt (Philip Allen), Michael Gambon (Dr. Fredericks), Gabriel Macht (John Russell), Keir Dullea (senador Russell), Martina Gedeck (Hanna), Timothy Hutton (Thomas Wilson)
USA/2006/Thriller

La vida monótona de un espía

Es que El buen pastor es el anti-Bond por antonomasia. El espía que interpreta Matt Damonn es aburrido, apático, un “nerd” en toda la extensión de la palabra, a lo cual ayuda bastante el rostro del propio Damon de chico “sano”. La película marcha a un ritmo lento, pausado, como la vida de Ed Wilson (por eso dura cerca de tres horas) y marcada por un secretismo que será su sello. Desde la Universidad, donde ingresa a una sociedad secreta y donde conocerá los contactos necesarios para ingresar a lo que sería la futura CIA, hasta su ingreso a la central de espionaje más famosa del mundo, a la cual dedicará su vida con esa mística del burócrata que cree en lo que hace (tipología muy weberiana), descuidando su familia (una Angelina Jolie compone a una esposa histérica y que se siente abandonada por el marido), renunciando a muchos sueños juveniles, así como al verdadero amor de su vida.

Así vemos transcurrir la vida de este burócrata, espiando primero en Inglaterra las actividades pro nazis durante la segunda guerra mundial y luego participando en la fracasada intervención de Bahía de Cochinos en 1961, lo que marca el punto de inflexión de la trama.

Pero, el secretismo también se refiere a las vidas de estos personajes. Nada es lo que aparenta ser y todos tienen una vida oculta o trabajan como dobles agentes para la Unión Soviética; debiendo sacrificar incluso a amigos que se pasaron al bando contrario. Ese extremo de la trama hace recordar a la saga de El padrino, a la que es tributaria en cierta manera (así como el catolicismo militante de los personajes centrales que forman una subcultura al interior de los WASP), donde el personaje central debe moverse en un mundo de traiciones y de dobleces con sangre fría y cálculo premeditado si quiere salir bien librado de las maquinaciones urdidas.

El buen pastor es una película formalmente lograda, cuenta con sólidas actuaciones, pero deja un sabor en el paladar de ser un filme muy “rígido” y a “ras del suelo”, notándose la falta del vuelo creativo de un Coppola, por ejemplo. También nos queda la impresión que el metraje pudo ser menor y habría quedado de repente mucho mejor el acabado final (da la impresión que se quiso contar muchas cosas).

Esta segunda cinta del actor Robert de Niro (la primera se titula Una historia del Bronx, 1993, y por las críticas de fuera parece que tampoco era gran cosa) pasa con nota aprobatoria pero no excelente; es que una cosa es ser actor y otra muy distinta estar detrás de las cámaras. Sin embargo, se deja ver, aunque si usted es impaciente por ver acción o por los metrajes excesivos, mejor se abstiene o se aburrirá durante la proyección.
lagartocine@yahoo.es




sábado, mayo 12, 2007


HOMBRE ARAÑA 3 [SPIDER-MAN 3]
Dir: Sam Raimi
Guión: Sam Raimi, Ivan Raimi y Alvin Sargent; basado en un argumento de Sam Raimi e Ivan Raimi; sobre el cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko
c/ Tobey Maguire (Peter Parker/Spider-Man), Kirsten Dunst (Mary Jane Watson), James Franco (Harry Osborn), Thomas Haden Church (Flint Marko/Hombre de Arena), Topher Grace (Eddie Brock/Venom), Bryce Dallas Howard (Gwen Stacy), James Cromwell (capitán George Stacy), Rosemary Harris (tía May), J.K. Simmons (J. Jonah Jameson)
USA/2007/Acción, CF**

Secuela sosa y aburrida del popular héroe de la Marvel

Es que hacer una tercera parte que no pierda el interés de las dos primeras es extremadamente difícil y, en el caso del Hombre Araña, solo se justifica por el alto rendimiento económico de las dos primeras entregas, que –a no dudarlo- de sonreírle el box office a esta tercera parte, tendremos en unos pocos años la cuarta.

Veamos los fallos.

Falla en cuanto a contar una historia interesante y que mantenga en vilo al espectador desde el primer momento, cayendo en el aburrimiento, lo cual es gravísimo si se trata de una película de acción. Falla en cuanto a la caracterización de los villanos, donde no basta que se exhiban sus superpoderes sino una consistencia como personajes. Falla en la misma dualidad que aqueja al Hombre Araña una vez que es posesionado por el simbionte extraterrestre. Unas veces es tratada en forma cómica, casi de parodia, y en otras en un forzado dramatismo, a lo cual no ayuda mucho el actor que lo encarna, Tobey Maguire. Falla en cuanto a la relación sentimental entre Peter Parker y Mary Jane (que, por cierto, Kirsten Dunst es más actriz que el protagónico). No en cuanto a que es una relación asexuada como algunos han criticado, lo cual es completamente válido en filmes para públicos masivos (apta para todos), sino en los conflictos que maneja la pareja, los que no son bien manejados. Falla en la entrada en escena de los villanos (aparecen y desaparecen sin explicación). Falla en el exagerado metraje (cerca de dos horas y media), sin que se justifique esa necesidad. Falla en escenas que no vienen al caso y que parecen netamente decorativas como para “llenar” el tiempo como el twist que bailan Mary Jane y Harry.

En lo único que se salva es en los extraordinarios efectos especiales, cada vez más sofisticados y de un verismo sorprendente (para apreciarlos bien es recomendable una pantalla de cine, no tanto una de TV), así como en la caracterización de los personajes secundarios, para los cuales se ha contado con sólidos actores.

Filme que naufraga entre la intención de darle un toque siniestro, oscuro al personaje principal, como fue el Batman de Tim Burton, y el infantilismo e inocencia propio del cómic original.

Esperemos que la próxima entrega sea mucho mejor, porque a no dudarlo explotarán la franquicia hasta agotarla, tal como sucedió con la saga del hombre murciélago o de Superman.
lagartocine@yahoo.es

lunes, mayo 07, 2007
















REBELDES CON CAUSA [Wild hogs]
Dir.: Walt Becker
Guión: Brad Copeland
c/ Tim Allen (Doug Madsen), John Travolta (Woody Stevens), Martin Lawrence (Bobby Davis), William H. Macy (Dudley Frank), Ray Liotta (Jack), Marisa Tomei (Maggie)
EEUU/2007/Comedia**

Aunque cuenta con un buen reparto, Rebeldes con causa (Cerdos salvajes en su título original) naufraga en lo más trivial y soso. Se pudo haber sacado mejor provecho no solo del reparto, sino de la trama, el querer volver a vivir los años jóvenes un grupo de cincuentones, recorriendo las carreteras en motocicletas. Habría sido el “Easy rider” otoñal. Lástima que faltó talento e imaginación al realizador y a los productores.
lagartocine@yahoo.es

LAS VACACIONES DE MR. BEAN [Mr. Bean's holiday]
Dir: Steve Bendelack
Guión: Robin Driscoll y Hamish McColl; basado en un argumento de Simon McBurney
c/ Rowan Atkinson (Mr. Bean), Willem Dafoe (Carson Clay)
UK/2007/Comedia***

Mr. Bean vuelve a las andadas, esta vez en Francia. Hay que reconocer que Rowan Atkinson es genial en las muecas que hace (su performance es netamente gestual) y una tomadura de pelo al cine seudo intelectual y realizadores que se creen gurús filosóficos, encarnado esta vez en Willem Dafoe. A los aficionados a Mr. Bean les va a encantar.
lagartocine@yahoo.es

jueves, mayo 03, 2007


LA REINA [THE QUEEN]
Dir: Stephen Frears
Guión: Peter Morgan
c/ Helen Mirren (reina Isabel II), Michael Sheen (Tony Blair), James Cromwell (príncipe Felipe), Sylvia Syms (la reina madre), Alex Jennings (príncipe Carlos), Helen McCrory (Cherie Blair)
UK-Fra- Ita/2006/Drama***

El acercamiento a personajes célebres es bastante delicado porque se puede caer en la complacencia o un acercamiento maniqueo; lo cual se complica si el personaje y los hechos están tan cerca en el tiempo y por añadidura los actores reales del drama siguen vivos y en cargos públicos. Es lo que pasa con La reina. No es propiamente una biopic, sino una crónica dramatizada de los días que sucedieron a la muerte de Diana, “la princesa del pueblo”, y la minicrisis que ocasionó su deceso en la política británica, primera prueba a la que se tuvo que enfrentar el entrante primer ministro británico Tony Blair. Diana de Gales al ser una persona muy carismática y querida por el pueblo británico, se acusó de frialdad y causante del accidente a la familia real, incluyendo a la Reina Madre.

El abordaje de Frears al personaje de la reina Isabel II es cálido, no justificativo pero si entendiéndolo en su dimensión mayestática, sobreviviente a una segunda guerra mundial y cuajada en la dureza de los tiempos. Quizás la falta de afecto –nos parece decir Frears- viene de allí, tuvo que hacer “de tripas corazón” desde muy joven y enfrentar responsabilidades que la endurecieron (aunque en privado pueda derramar lágrimas hasta por un animal muerto). También se centra en la relación desconfiada al inicio entre la Reina Isabel y su estrenado primer ministro, un joven pero astuto político Tony Blair que sabrá ganarse la confianza de la reina aportando consejos de estado en los momentos más difíciles. Esa relación marcada por la desconfianza de la soberana primero, se volverá más entrañable conforme este le va dando “salidas” a la crisis suscitada por la muerte de la princesa Diana a fin que el pueblo inglés no la perciba demasiado fría y distante con el asunto. Es así que el socialista Blair, teóricamente antimonárquico, por razones de estado se convertirá en el salvavidas de la Reina, conociendo los intrincados entretelones de la familia real y reconociendo que si bien la institución de la monarquía puede ser anacrónica es un símbolo nacional difícil de desterrar de la conciencia inglesa, lo cual se ve reflejado cuando la Reina sale del Palacio de Buckingham y es saludada con una reverencia por sus súbditos.

La reina no es el mejor trabajo de Frears (mejor son Mrs. Henderson Presenta o Alta Fidelidad), pero se deja ver. Lo más destacado es la actuación de Helen Mirren, le da ese toque especial a su personaje. Sencillamente está magnífica.
lagartocine@yahoo.es

lunes, abril 23, 2007


SOPHIE SCHOLL: LOS ÚLTIMOS DÍAS [Sophie Scholl: Die letzten tage]
Dir.: Marc Rothemund
Guión: Fred Breinersdorfer
c/ Julia Jentsch (Sophie Scholl), Alexander Held (Robert Mohr), Fabian Hinrichs (Hans Scholl), Florian Stetter (Christoph Probst)
Alemania/2005/Drama***

Canto a la libertad y a la resistencia contra la dictadura en la Alemania nazi.

Sophie Scholl llama la atención por una puesta en escena absolutamente desdramatizada, muy al estilo de Bertolt Brecht. Si bien hay una simpatía por el personaje central, no es menos cierto que existe un distanciamiento con el tema tratado. A manera de una crónica se va describiendo los últimos días y horas de la protagonista (una activista de la organización de resistencia llamada la Rosa Blanca, que se dedicaban a mandar cartas a los ciudadanos alemanes sobre la verdadera condición en el frente de guerra y la imposibilidad de ganarla), desde su captura hasta su ejecución.

Es así que la cámara va siguiendo a la protagonista desde el momento en que imprime las hojas de lucha en un mimeógrafo, pasando por su captura cuando las distribuye y el interrogatorio por la Gestapo. Incluso los policías no son tratados como tipos pérfidos y sádicos torturadores de sus víctimas, sino como fríos burócratas que cumplen con su función. El interrogatorio es la parte central de la trama, basándose en la dicotomía de interrogado e interrogador. La primera una joven idealista de 21 años que lucha por la libertad y se atiene a las consecuencias de sus acciones. Y, el segundo, el policía, que como miles de alemanes de aquella época, cree que el nacionalsocialismo traerá la grandeza y prosperidad de Alemania. El juego dialéctico de ambos es lo más rico de la película. El juicio es apenas una fachada de legalidad, de una sentencia que ya se sabe de antemano. Un presidente de corte que no busca saber la verdad de los hechos, sino que está imbuido del fanatismo hitleriano. La sentencia condenatoria es el necesario epílogo al drama.

Sophie Scholl es una película aparentemente mínima, con austeridad de escenografías y sustentada en sólidas actuaciones, empezando por la actriz que encarna a la protagonista principal; y, es también un canto a la libertad, y que donde exista el autoritarismo y la dictadura, siempre habrá un puñado de resistentes. La historia de aquí y de allá ha comprobado reiteradamente que mientas existan Sophie Scholl, la libertad estará asegurada como uno de los bienes más preciados del ser humano y su muerte no será en vano.
lagartocine@yahoo.es


jueves, abril 19, 2007


ESCÁNDALO [Notes on a scandal]
Dir: Richard Eyre
Guión: Patrick Marber; basado en la novela de Zoë Heller
c/ Judi Dench (Barbara Covett), Cate Blanchett (Sheba Hart), Bill Nighy (Richard Hart), Andrew Simpson (Steven Connolly)
UK/2006/Drama***

Escándalo (o Diario de un escándalo) se sustenta en dos sólidas y buenas actuaciones: Judi Dench interpretando a una profesora de escuela pública de carácter y personalidad fuerte, sola y soltera, que tiene como único refugio frente a lo que le rodea su diario personal donde fielmente va anotando las principales cosas que le ocurren. Cate Blanchett personifica a la frágil profesora de arte, recién ingresada y que lleva a cuestas un matrimonio que ha entrado en crisis, una hija adolescente a quien guiar y un menor con retraso mental. Andrew Simpson es el joven alumno de quien se enamora, un adolescente de quince años, que será una válvula de escape a sus frustraciones personales. Richard Hart (Bill) es el marido burlado, un hombre que le duplica la edad a su esposa. Es un “triángulo amoroso” que lo descubriremos en el transcurrir de la trama, percatándonos que los sentimientos de Barbara hacia Sheba son de naturaleza lésbica, sintiendo celos de los encuentros de su amiga con el joven Steven, ordenándole cortar inmediatamente esa relación al tenerla en sus manos por el descubrimiento casual de los encuentros furtivos. Sin embargo, Barbara tiene un amor posesivo, absorbente, dominante, con antecedente en otras profesoras que tuvieran que “escapar” de ella. Por eso, al ser un personaje bastante rico y complejo, es que la película es contada desde el punto de vista de ella o mejor dicho de su diario.

La película sortea bien el delicado escollo de tratar el lesbianismo de Barbara, así como el de la relación entre Sheba y Steven. Es bastante pudoroso el realizador, quizás demasiado. Apenas una frase suelta por ahí, un deseo reprimido de tocar el objeto del deseo, un aparente juego inocente de rozar la piel. También ha sabido sortear el asunto del juicio, no incidiendo en el proceso judicial y enterándonos apenas por el titular de un periódico de la sentencia contra Sheba. La prensa amarilla inglesa, por cierto, no sale bien librada del tratamiento chismográfico y sensacionalista que se le inflige.

Escándalo sin ser una gran película se deja ver. Quizás en la resolución final se nota cierto apresuramiento, pero así y todo es una cinta interesante y que solo por el placer de ver las actuaciones de Judi Dench y Cate Blanchett merece verse.
lagartocine@yahoo.es

martes, abril 17, 2007


APOCALYPTO
Dir: Mel Gibson.
Guión: Mel Gibson y Farhad Safinia
c/ Rudy Youngblood (Jaguar Paw), Dalia Hernandez (Seven), Jonathan Brewer (Blunted), Raoul Trujillo (Zero Wolf), Gerardo Taracena (Middle Eye), Rodolfo Palacios (Snake Ink), Fernando Hernandez Perez (sumo sacerdote), Maria Isidra Hoil (oráculo).
USA./2006/Acción y aventura***

Apocalypto no tiene las pretensiones de querer contar algo “importante” como sucedía con La pasión de Cristo, donde hasta Dios lloraba por el sufrimiento infligido al Hijo. Esta vez estamos ante una historia más sencilla: el camino de supervivencia que debe recorrer un hombre precolombino sorteando mil peligros para poder salvar a su familia. Desde ese punto de vista Apocalypto es una película de acción y aventuras que funciona bien. El interés no decae, estamos en vilo por lo que le sucederá al personaje, cómo sorteará el siguiente escollo, sazonado todo en un contexto histórico determinado: la inminente conquista española en el siglo XVI. En ese aspecto el filme tiene un ritmo que se mantiene de principio a fin.

La película no pretende ser fielmente histórica. Lo es tanto como podrían ser cientos de películas de Hollywood sobre lugares exóticos que los trata por igual, así sea Egipto, Persia, China o el antiguo México. Pero, la película tiene también una “trampita”: el mensaje ideológico subyacente. En las más de dos horas de proyección presenciamos a un grupo de salvajes que sacrifican seres humanos para sus rituales, venden como esclavos a los prisioneros que sobran y donde no existe la persona sino el grupo o la manada que responde a instintos básicos (la excepción es Jaguar Paw). Este mundo sangriento se verá “redimido” en la escena final, cuando a la distancia se divisa a los primeros españoles que llegan al otrora poderoso imperio Maya trayendo la cruz y por tanto la civilización. Para un católico conservador como Mel Gibson la idea es obvia: la cristiandad y la civilización occidental que descansa en gran parte en el legado de Cristo “redimirá” a estos salvajes que son poco más que animales. Más allá no hay civilización posible. Y es en ese discurso ideológico donde la película es discutible (como lo es también 300 en el mismo plano), no en las incoherencias históricas que pudieran existir, debido a que pertenece al ámbito de la ficción y no del documental.

Apocalypto es mucho mejor que La pasión de Cristo y parece que allí, contando aventuras en un contexto histórico determinado como sucedió con Corazón valiente, y sin pretender nada extraordinario, es donde mejor se desenvuelve el ahora realizador Mel Gibson.
lagartocine@yahoo.es

martes, abril 10, 2007


PEQUEÑA MISS SUNSHINE [Little Miss Sunshine]
Dir: Jonathan Dayton y Valerie Faris
Guión: Michael Arndt.
c/ Greg Kinnear (Richard), Toni Collette (Sheryl), Steve Carell (Frank), Paul Dano (Dwayne), Abigail Breslin (Olive), Alan Arkin (abuelo).
EEUU/2006/Comedia dramática***

Parece que el cine independiente norteamericano está tratando de manera distinta a la tradicional a la típica familia norteamericana. Así, Transamérica trataba sobre un padre que quiere convertirse en mujer, y un hijo cuya máxima ambición es hacer películas porno. Pequeña Miss Sunshine, también coincidentemente una ópera prima –primera obra- de los realizadores, rodada con presupuesto bajo y estructurada igualmente como una road movie, trata ya no el tema de la tolerancia que debe surgir entre padre e hijo “anormales”, sino la disfuncionalidad de una familia en el marco del competitivo mundo norteamericano.

La presentación de la familia no puede ser más disfuncional: un abuelo heroinómano y agresivo, un padre fracasado que da cursos sobre el éxito, una madre que no puede lidiar con su familia, un tío homosexual que intentó suicidarse por un desplante amoroso, un joven que ha hecho voto de silencio contra el sistema y una niña regordeta que quiere ser reina de belleza infantil (de allí el título de la cinta).

Al estar estructurada como una road movie, el viaje hasta el lugar del concurso es apenas un pretexto para que los miembros de esa disfuncional familia vayan conociéndose en sus propias contradicciones, todos juntos viajando en una destartalada furgoneta, símbolo de su precariedad económica y de sentido en la vida.

Porque al final no importa que gane o no el concurso la pequeña Olive, sino que esa familia que sigue el “american way life” se va conociendo un poco más y encontrando un sentido para sus vidas. Como dice el tío homosexual Frank, en la escala de valores actual del éxito, Proust –el gran novelista francés- sería un fracasado; dándose cuenta esta singular familia que es una locura estar insertado en ese esquizofrénico e insensato mundo de la competencia, muy bien reflejado en la escena del concurso, donde niñas de siete años deben parodiar los estándares comunes de la belleza para ganar en el concurso infantil.

Pequeña Miss Sunshine es una interesante película de ese cine independiente norteamericano que por acá arriba con un poco de suerte.
lagartocine@yahoo.es

jueves, abril 05, 2007

CLÁSICOS DE AYER Y HOY
JESUCRISTO SUPERSTAR [Jesus Christ Superstar]
Dir.: Norman Jewison
c/ Ted Neeley (Jesucristo), Carl Anderson (Judas), Yvonne Elliman (María Magdalena), Bob Bingham (Caifas), Barry Dennen (Poncio Pilato)
USA/1973/Musical+++/DVD

La popular y clásica ópera rock de los setenta. La obra se estructura en torno a la dicotomía de los personajes de Cristo y Judas, con un contrapunto de voces entre Ted Nelly (timbre agudo, casi chillón) y Carl Anderson (timbre más bien grave), y en el medio de ambos, el personaje de María Magdalena, interpretado por la actriz hawaiana Yvonne Elliman.

El personaje de Judas es más rico en matices que el de Cristo. Es más complejo y es visto no como un traidor sino como un cuestionador del endiosamiento de Jesús, una suerte de “mosca en la oreja” del Mesías, a fin que no se crea el cuento de su origen divino. Para Judas la liberación del pueblo hebreo está más en este mundo que en el otro, más en la lucha concreta contra los romanos que en el amar al enemigo, lo que va en consonancia con el sesgo nacionalista que se ha querido interpretar alternativamente a la imagen del “traidor” clásico.

Por cierto, quizás en estos tiempos de lo “políticamente correcto” no se vería bien que Judas (que simboliza todavía la traición) sea interpretado por un actor negro, mientras que Cristo (que simboliza el bien, la bondad) sea un actor rubio y de ojos azules, muy en consonancia con los íconos occidentales y europeos; aunque al final de la obra, por el arrepentimiento demostrado por Judas antes de morir, ya como espíritu se gane un lugar en el cielo (lleva ya no un traje rojo, de tono luciferino, sino blanco con flequitos, muy a la moda setentera), aunque siga con la “lata” de la discusión con Cristo hasta en el más allá, lo que demuestra que el personaje de Judas estuvo dibujado más que como un villano como un tipo inconforme con el sistema, muy a lo “hippie” de aquellos años.

Otro de los aspectos interesantes que contiene el filme es que hace del personaje de Cristo un ser más de carne y hueso que divino, un hombre que duda, que está cansado de la misión encomendada y que quisiera ser un mortal más y no tanto “el hijo de Dios”. Acerca a Jesucristo a lo humano, con las flaquezas propias de nuestra especie, usando elementos de la cultura pop insertados en la época de los hechos, lo que paradójicamente le ha permitido mantener su frescura original, conservando su vigencia treinta años después de estrenada.

Hay un estribillo de la letra que el coro repite como un leit motiv: ¿Valió la pena tanto sacrificio? Dos mil años después de los sucesos históricos la respuesta es escéptica: quizás no, quizás no valió la pena tanto sacrificio.
lagartocine@yahoo.es


Premios:
Año
Resultado
Galardón
Festival
Categoria
Persona
1974
Nominada
Oscar
Academy Awards, USA
Best Music, Scoring Original Song Score and/or Adaptation
Andrew Lloyd Webber, André Previn y Herbert W. Spencer
1974
Ganadora
BAFTA Film Award
British Academy Awards
Best Sound Track
Keith Grant, Gordon K. McCallum y Les Wiggins
1974
Nominada
BAFTA Film Award
British Academy Awards
Best Cinematography
Douglas Slocombe
1974
Nominada
BAFTA Film Award
British Academy Awards
Best Costume Design
Yvonne Blake
1974
Nominada
UN Award
British Academy Awards
Best Youth Actress Co-Starring in a Motion Picture Drama

1973
Ganadora
Best Cinematography Award
British Society of Cinematographers
Worst Remake or Sequel
Douglas Slocombe
1974
Ganadora
David
David di Donatello Awards
Best Foreign Film

1974
Nominada
Golden Globe
Golden Globes, USA
Best Motion Picture - Musical/Comedy

1974
Nominada
Golden Globe
Golden Globes, USA
Best Motion Picture Actor - Musical/Comedy
Carl Anderson y Ted Neeley
1974
Nominada
Golden Globe
Golden Globes, USA
Best Motion Picture Actress - Musical/Comedy
Yvonne Elliman
1974
Nominada
Golden Globe
Golden Globes, USA
Most Promising Newcomer - Male
Carl Anderson y Ted Neeley

martes, abril 03, 2007


EL DESCANSO [THE HOLIDAY]
Dirección y guión: Nancy Meyers.
c/ Cameron Diaz (Amanda Woods), Kate Winslet (Iris Simpkins), Jude Law (Graham), Jack Black (Miles), Eli Wallach (Arthur), Edward Burns (Ethan)
USA/2006/Comedia romántica***

Convencional, pero agradable comedia romántica.

El descanso (Vacaciones en el otro título en español) es superior a Alguien tiene que ceder, otra comedia romanticona anterior de la realizadora Nancy Meyers (parece que es su “especialidad”), donde se describía la relación sentimental madura entre unos más que otoñales Jack Nicholson y Diane Keaton.
Esta vez se trata de dos mujeres independientes y jóvenes que tratan de olvidar sendos amores contrariados. Con personalidades contrapuestas (una llora fácilmente de todo, la otra es fría como un témpano de hielo), va a un ritmo pausado (lo que origina una duración de más de dos horas), se regodea con las situaciones que les sucede a los dos personajes (más con el de Cameron Diaz). Naturalmente al final –como sucede en las comedias de este género- las parejas que se formaron al azar terminarán felices comiendo perdices. Para los fans de El graduado hay un “cameo” - aparición breve y no estelarizada de un actor, director o personaje muy conocido del mundo del cine- de Dustin Hoffman y una crítica abierta –aunque un poco machacona- a la forma actual de hacer películas en Hollywood, donde el box office (la taquilla) determina si una película es buena o no. De allí que vemos últimamente tantos bodrios que provienen de allá, aunque El descanso felizmente se salva.
lagartocine@yahoo.es

lunes, abril 02, 2007


300
Dir: Zack Snyder
Guión: Zack Snyder, Kurt Johnstad y Michael B. Gordon; basado en la novela gráfica de Frank Miller y Lynn Varley.
c/ Gerard Butler (rey Leónidas), Lena Headey (reina Gorgo), Rodrigo Santoro (Rey Jerjes)
USA/2006/Acción***

Otra nueva adaptación de una novela gráfica de Frank Miller, esta vez la versión libre de la batalla de las Termópilas, donde 300 espartanos (la verdad fueron un poco más, contaron con la ayuda de pueblos vecinos) contra la invasión de Jerjes a la antigua Grecia, en lo que se conoce como la Segunda Guerra Médica.

Lo que más destaca en la cinta es la concepción visual bastante estilizada, con predominancia de colores sepias y uso constante de los efectos por computadora, así como esa fisonomía andrógina del rey Jerjes y la abundancia de torsos desnudos, lo que invita a una lectura más “moderna” de aquellos valientes soldados de la antigüedad (Jerjes en un momento determinado le agarra los hombros a Leónidas, estando este último de espaldas, y le promete todo el poder y oro del mundo si se le somete); sin embargo los personajes no tienen hondura, son bastante primarios, no existe una riqueza y complejidad como los habidos en Sin City, la otra novela gráfica de Miller que se adaptó hace un par de años. Lo que cuenta en 300 es la acción y la abundancia de sangre (hasta los créditos finales están salpicados del líquido rojo), son los mejores momentos de la película. A los amantes del género y para pasar el rato está bien.
lagartocine@yahoo.es

martes, marzo 27, 2007


TRANSAMÉRICA [Transamerica]
Dirección y guión: Duncan Tucker.
c/ Felicity Huffman (Bree), Kevin Zegers (Toby), Fionnula Flanagan (Elizabeth), Elizabeth Peña (Margaret), Graham Greene (Calvin), Burt Young (Murray), Carrie Preston (Sydney)
EEUU/2005/Comedia dramática+++

El reconocimiento del otro y la tolerancia mutua

Tal parece ser el mensaje de Transamérica: el reconocimiento del otro y la tolerancia mutua que implica ese reconocimiento a pesar de ser distintos. Un hombre que está a punto de cambiar de sexo (Felicity Huffman) descubre que tiene un hijo de una relación esporádica con una antigua amiga lesbiana, que para más detalles, es un joven que se prostituye con hombres y que ha sido detenido por posesión de drogas. Ambos, padre e hijo, tienen antecedentes familiares borrascosos. Stan/Bree viene de una familia con una madre castradora y autoritaria, que controla el menor movimiento de los miembros de la familia, logrando escapar de ese ambiente asfixiante y hacer su propia vida. Toby (Kevin Zegers) no ha tenido mejor suerte. Fue testigo del suicidio de su madre y su padrastro abusaba sexualmente de él desde muy niño.
Para añadir la disparidad con respecto al estándar “normal”, ambos tienen en la vida metas poco comunes para el resto de mortales. Bree es un hombre que quiere ser mujer y el sueño de Toby es ser actor de películas porno para homosexuales.

Es así que estos dos personajes totalmente distintos y contrapuestos se encontrarán y se irán conociendo en un viaje desde Nueva York hasta Los Ángeles, y como sucede en los filmes de road movie, el viaje es un pretexto para ese irse conociendo padre-hijo. El conocimiento mutuo no estará exento de problemas, choques y conflictos, pero la tolerancia se manifiesta en ese reconocerse el uno en el otro y saberse partes unidas por un lazo consanguíneo a sabiendas que son distintos. La escena final grafica claramente esa idea.

La película se sostiene gracias a la magnífica actuación de Felicity Huffman, mujer en la vida real (y muy guapa), que ha sabido modular inteligentemente a su personaje transexual, en el tono de voz, los gestos, el andar, el temperamento y demás detalles. También la trama ha sabido eludir hábilmente la parte melodramática de la historia, sino más bien tratando con cariño a sus personajes y eludiendo las tintas oscuras.

Tengo entendido que es el primer filme del realizador, Duncan Tucker (licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Nueva York), y muestra de “ese otro cine” que se hace en Estados Unidos lejos de los grandes estudios y que a estas tierras llega a cuentagotas. Transamérica es una grata visión.
lagartocine@yahoo.es

jueves, marzo 22, 2007


MARÍA ANTONIETA [Marie Antoinette]
Dir.: Sofia Coppola
Guión: Sofia Coppola; basado en el libro "María Antonieta: La última reina" de Antonia Fraser
c/ Kirsten Dunst (María Antonieta), Jason Schwartzman (Luis XVI), Rip Torn (Luis XV), Judy Davis (condesa de Noailles), Asia Argento (madame Du Barry), Marianne Faithfull (emperatriz María Teresa)
EEUU-Fra/2006/Biopic+++

Creo que a los franceses no les ha caído en mucha gracia el filme de Sofía Coppola sobre la última reina de Francia debido a que no se ciñe a la imagen “tradicional” e histórica que todos tenemos de la reina austriaca, a la que algunos -con bastante injusticia- han achacado la responsabilidad del derrumbe de la monarquía y el advenimiento de la revolución francesa.

Es que la María Antonieta descrita por la Coppola más corresponde a una joven soñadora y pragmática a la vez de fines del siglo XX que a la encopetada y frívola soberana que –producto de su desconocimiento político y desconexión con la realidad- sugería que el pueblo, al morirse de hambre, coma tortas al no tener pan. (Un ejemplo: cuando conoce personalmente a su novio y futuro esposo –de quien solo tenía referencias por un pequeño retrato- le dice que es más joven de lo que parece, pareciendo así más una chica contemporánea que conoce a un muchacho por el chat o el correo electrónico y le habla de tú a tú que la futura reina de Francia, que debe guardar todas las formalidades propias de su investidura).

Abarcando un arco temporal de cerca de veinte años, desde que la joven (tenía quince años) María Antonieta es entregada en matrimonio al delfín de Francia, Luis XVI, en 1770, a fin de cimentar la alianza franco-austriaca hasta la huída de la familia real de Versalles en 1789 (otro detalle que no presenciamos en la película es la decapitación de María Antonieta, para los efectos de la historia fílmica no interesa mucho). Como en Lost in translation (Perdidos en Tokio, 2003) y también en su primer filme, Las vírgenes suicidas (1999), la idea-fuerza no es tanto el recuento escrupuloso de los hechos históricos tal como sucedieron sino describir la soledad, la falta (o dificultad) de comunicación, el aislacionismo y la falta de comprensión hacia el otro en el mundo post moderno. Por eso, en María Antonieta no importan tanto los hechos históricos propiamente, sino adentrarnos en el alma femenina de la protagonista. Saber que piensa, cómo se siente, cómo se ve esta joven en un mundo extraño a ella, asemejándose el diseño del personaje a una mujer contemporánea a fin que la generación actual la vea con los ojos propios de la percepción e ideología de esta época.

En una corte frívola y ceremonial (como María dice en un momento de desesperación frente a todo ese absurdo ceremonial es ridícula, y la chaperona le retruca secamente es Versalles), María Antonieta es alegre, espontánea, pero se aburre en ese mundo, al que con el tiempo se adaptará y le “sacará la vuelta”, consiguiendo un amante, comprando compulsivamente ropas y zapatos (como cualquier mujer de la época actual) y haciendo sus días más llevaderos en esa corte que la agobia y frente a un joven rey bastante frío e indiferente a su joven esposa, que prefiere dedicarse a la caza y hacer candados que a complacer a su fogosa y calenturienta consorte (las hormonas dirían los médicos actuales).

María Antonieta al final se impondrá a esa corte, al costo de adquirir ese carácter frívolo con el que ha pasado a la historia. De allí que la realizadora también alterne la música clásica con música rock, en consonancia con lo que quiere trasmitir: el deseo y sentimiento de una chica que quiere vivir su vida como cualquier adolescente, liberarse de ese oprobio ceremonial (“prisionera de la corte”) en la música a fin de ser ella misma; y, son esas escenas con música “discrónica” (que no corresponde a la época en que se desarrolla la historia) las mejores del filme.

En lo personal preferimos el anterior trabajo de Sofía Coppola, Lost in translation, nos parece el más acabado de su –por ahora- corta filmografía como realizadora. Sin embargo, María Antonieta merece verse por la frescura e irreverencia con que ha tratado al personaje, salvando así el acartonamiento “histórico”, escollo principal y más peligroso en éste tipo de filmes.

Pese a que se anunció su estreno en nuestro país, M.A. jamás se estrenó comercialmente –con lo que ya suman decenas las películas que por una misteriosa razón al final son cancelados los estrenos, pese a que en países vecinos se exhiben sin dificultad-, aunque está disponible en dvd, sobretodo para quienes seguimos la carrera de esta interesante cineasta. Como dice el viejo adagio “de raza le viene al galgo”. No hay que perder su trayectoria. Todavía tiene mucho más que aportar esta joven realizadora.
lagartocine@yahoo.es

lunes, marzo 19, 2007



DREAMGIRLS /
EL REY DE LOS HUEVONES




DREAMGIRLS
Dir. y guión: Bill Condon
c/ Jamie Foxx (Curtis), Beyoncé Knowles (Deena), Eddie Murphy (Jimmy “Thunder” Early), Jennifer Hudson (Effie), Danny Glover (Marty)
EEUU/2006/Musical+++

Diana Ross y The Supremes en visión edulcorada

Realizar una biopic musical de un grupo musical famosísimo en su momento como fue Diana Ross y The Supremes (apenas disfrazado bajo otros nombres) es riesgoso, debido a que se puede caer en la visión complaciente y dulce. Es lo que le sucede a la película de Bill Condon, el afamado director y/o guionista de éxitos como Chicago, Kinsey y Dioses y monstruos.

Dreamgirls es un musical convencional que trata el ascenso y fin de la carrera del popular trío que marcó época entre los años sesenta y setenta (tenemos entendido que se basa en la obra teatral homónima de Tom Eyen). Se ha omitido las asperezas propias de una carrera difícil y las luchas a muerte que se produjeron al interior del grupo (como pasó en la vida real con The Supremes), en ese negocio tan duro e implacable como es el negocio disquero, donde todo vale para ser el número uno.

No es que necesariamente un musical que trate de un grupo famoso deba ser fiel a la historia original. Total, estamos ante una ficción; pero, siendo tan intensa y apasionante la historia real, todo eso le hubiera dado más “sabor” al filme, que la versión light pulcramente ha omitido.

La película tiene interés cuando recrea la atmósfera de los años sesenta y la lucha por los derechos civiles de los negros. Esa época, cuando todavía estaba prohibido a un músico negro tocar en ambientes de blancos o se ponían “filtros” en la radio a la música hecha por gente “de color” está bien contextualizado, alternando números musicales con la acción propiamente, permitiéndose el director algunas “audacias” como cuando los personajes en momentos dramáticos recitan sus parlamentos cantando, pero no va más allá. En poca más de dos horas nos va contando la historia en clave edulcorada de la estrella de la música disco Diana Ross y el grupo The Supremes: su origen humilde, el ascenso, la consagración, las rencillas internas, la expulsión de la voz principal del grupo primigenio (según dice la leyenda “serruchada de piso” de la Ross, debido a que le hacía “sombra” al cantar mejor que ella), la ambición del manager del grupo, un tipo inescrupuloso –interpretado excelentemente por Jamie Foxx-, sobre quien recae “toda la culpa” de lo que pasa, y por supuesto, la reconciliación final con la chica injustamente separada. Happy end y cortina musical. No hay más (según la historia real, el final no fue tan bello, ya que la chica a la que marginaron, Florence Ballard en la vida real, tenía una voz hermosa y muy potente, pero era inestable emocionalmente y cayó en una fuerte depresión, suicidándose en 1976, pero eso la película ha preferido omitirlo).

Aparte de los musicales, que son sus mejores momentos, hay que rescatar de Dreamgirls las actuaciones. Eddie Murphy cumple en su papel como el gran cantante de soul Jimmy “Thunder” Early. No exagera en su rol y hasta parece que ha gozado interpretándolo (ha prestado su voz a las canciones). “Encaja” como anillo al dedo en su personaje. Fue una grata sorpresa. Jamie Foxx como siempre mimetizándose en su personaje, esta vez interpretando magníficamente al productor sin escrúpulos (el “malo” de la película) que hace todo lo posible para que el grupo esté en el top ten. Hasta para caer antipático es magistral Foxx. Beyoncé Knowles cumple correctamente en su papel y punto. Pero, quien se “roba” la película, tratándose de un musical, es Jennifer Hudson. Voz y temperamento potente, sensibilidad a flor de piel, a punto de explosionar en cualquier momento, como un volcán. Película pensada para llevarse varios Óscar (que no lo logró), sólo por Jennifer Hudson merece verse Dreamgirls.
lagartocine@yahoo.es



EL REY DE LOS HUEVONES
Dir: Boris Quercia
Guión: Diego Izquierdo
c/ Boris Quercia (Anselmo), Rhandy Piñango (Mario), Angie Jibaja (Eva), Tamara Acosta (Sandra), Diego Hurtado (Adrián)
Chile/2006/Comedia++

La comedia es un género bastante difícil. Se puede caer en los excesos en cualquier momento, seguir una ruta convencional apegada a un guión o pecar de pacata.

El rey de los huevones tiene los últimos dos defectos. Un taxista (Anselmo) es conocido como el rey de los huevones (la voz huevón tiene la misma acepción que en Perú en sentido de ingenuo, tonto, cándido, pero a diferencia nuestra, allá es usada en todo momento y en todo lugar) desde que devolvió un maletín lleno de dinero dejada por olvido en su taxi. Por su naturaleza bonachona e ingenua se aprovechan sus amigos empezando por Mario, quiere en secreto a Sandra (la novia de Mario) y se le cruza en el camino una mujer “vamp” y totalmente “pendex” interpretada por nuestra connacional Angie Jibaja (aunque algunos sostienen que solo se interpreta a sí misma) que le “encarga” cuidar a su menor hijo (Adrián) mientras ella realiza sus fechorías. Los personajes deliberadamente son clichés o estereotipos.

Esos elementos pudieron potenciarse y dar para más (por ejemplo con personajes clichés y trama melodramática nuestro compatriota Álvaro Velarde hizo una deliciosa comedia El destino no tiene favoritos). Acá, todo queda en el camino, en buenas intenciones de lo que pudo ser una comedia de la vida sin escrúpulos y sin valores en el mundo actual. Boris Quercia se defiende bien en su papel como “el huevón” así como los demás protagónicos, sin embargo la película no despega. Los villanos –también estereotipados cómicamente- aparecen sin razón y así como aparecen súbitamente, también desaparecen (hay una escena de la víctima en la maletera de un auto que es un tributo “en clave cómica” –aunque no muy lograda- a la escena inicial de Buenos muchachos de Scorsese).

No es por chovinismo –difícilmente este Lagarto cree en las patrioterías de opereta-, pero si le hubieran dado más protagonismo al papel de Angie Jibaja como la “mala”, la película habría tenido más interés (y de paso con algunos desnuditos más de nuestro “producto nacional”), habría sido más llamativa; aunque el final de Anselmo (luego de una elipsis) nos da cuenta que deja de ser “el rey de los huevones” y que ese título se lo trasfiere a su mejor amigo, Mario. Signo que el “billete” lo compra todo. Hasta la mujer de su amigo. Final cínico a la manera de las viejas comedias de Wilder, aunque no tan logrado y que sobretodo le faltó el “relleno” necesario en la hora cuarenta minutos previa.
lagartocine@yahoo.es

martes, marzo 13, 2007


BORAT [Borat: Cultural learnings of America for make benefit glorious nation of Kazakhstan]
Dir.: Larry Charles.
Guión: Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Peter Baynham y Dan Mazer; basado en un argumento de Sacha Baron Cohen, Peter Baynham, Anthony Hines y Todd Phillips.
c/ Sacha Baron Cohen (Borat), Ken Davitian (Azamat)
Comedia/USA/2006+++

Creo que Borat es un filme sobrevalorado. Es cierto que ataca las bases de lo “políticamente correcto” en Norteamérica como ir contra los negros, los homosexuales, los WASP ultra conservadores, las feministas, los salvadores en la fe, entre otros, utilizando el humor corrosivo, disolvente, fórmula que han aplicado infinidad de escritores y cineastas con mayor fortuna que Borat.

Fingiendo un falso documental (Mockumentary como le denominan los sajones) de un reportero de la remota república de Kazajistán enviado por su gobierno a los Estados Unidos de Norteamérica a fin de conocer los secretos y costumbres de la primera potencia del mundo. Es así que Borat (el título largo en español es Borat: el segundo mejor reportero del glorioso país Kazajistán viaja a América) emprende un viaje de conocimiento y experiencia a la manera que lo haría un provinciano que va a la gran ciudad en busca de fama y fortuna y se queda deslumbrado de todo lo que ve, confundiendo protocolos y normas sociales, y cargando un natural bagaje de supercherías y prejuicios (en este caso contra los judíos y los gitanos). Ese contraste entre el personaje supuestamente ingenuo, simplón, supersticioso y lleno de prejuicios versus la civilización compleja y “adelantada” es la clave del filme. Borat se burla de su entorno de manera tan inocente que baja las defensas de los “civilizadores”, abstraídos en su etnocentrismo que no ven más allá de su ombligo.

Estructurada como una road movie (“cine de carretera”) veremos a nuestro personaje en una serie de situaciones cómicas que nos hace recordar mucho al humor practicado por Buster Keaton o Charles Chaplin y los gags de la época del cine mudo, llegando al paroxismo cuando se presenta en un rodeo y ante un nutrido público conservador canta el supuesto himno nacional de su país con la música del himno norteamericano, no sin antes haberles tomado el pelo a ese grupo de WASP ultra conservadores cuando maldice a Iraq y a los terroristas, y cada maldición es peor que la anterior, produciendo el efecto contrario en el espectador (mas no a los WASP que quedan perplejos): hilaridad ante la tomadura de pelo. Humor disolvente y la mejor muestra de ese estilo burlón e irrespetuoso.

Pero, también allí radica el límite de la película (a estas alturas no podemos hablar ni remotamente de un cine de autor, el director está sólo para dirigir las escenas al servicio de Sacha Baron Cohen, nada más). Borat es una sucesión de gags, unos mejor que otros, hilvanados a través del personaje central, desfalleciendo al final, con el supuesto secuestro de Pamela Anderson (Baywatch).

Hay “guiños” a películas sesenteras que le ponen la atmósfera a lo que quiere trasmitir, como Midnight cowboy (1969) o Easy rider (1969), o más contemporáneas como El proyecto de la bruja de Blair (1999).

En lo que acierta es en el diseño del personaje. Dibujado como un provinciano deslumbrado ante “la gran ciudad”, con comportamientos pueblerinos que sirven de “pivote” a los gags que vendrán a continuación. Pero, los gags no son todo. Enlazar las situaciones cómicas o estrafalarias que va teniendo Borat en su largo recorrido de “costa a costa” para casarse con la heroína de Baywatch (leit motiv de la película) no es suficiente para decir que estamos ante una “gran película”. La película tiene defectos de estructura, de narración, que a veces da la impresión de caerse sino fuera por la actuación de Sacha Baron Cohen.

Borat es una película de “actor” más que de conjunto. Sobresale la parte ante el todo y es probable que con otro actor la película se hubiera “caído” irremediablemente. Borat se deja ver, es irreverente, fresca, insolente, pero tiene límites que son insalvables.
lagartocine@yahoo.es

lunes, marzo 05, 2007


CARTAS DESDE IWO JIMA [Letters from Iwo Jima]
Dir: Clint Eastwood
Guión: Iris Yamashita y Paul Haggis; basado en el libro "Picture letters from commander in chief” de Tadamichi Kuribayashi.
c/ Ken Watanabe (general Tadamichi Kuribayashi), Kazunari Ninomiya (Saigo), Tsuyoshi Ihara (barón Nishi), Ryo Kase (Shimizu), Shidou Nakamura (teniente Ito), Nae (Hanako), Hiroshi Watanabe (teniente Fujita), Takumi Bando (capitán Tanida), Yuki Matsuzaki (Nozaki)
USA/2006/Bélico++++

La inutilidad de la guerra

Cartas desde Iwo Jima es una película atípica en el género bélico. Enfocando la batalla de Iwo Jima desde el lado japonés y el código de honor que disciplinadamente siguen los soldados que conocen de antemano que no tienen otro camino que morir con honor, va narrando los prolegómenos a la batalla y su relación con el “otro”, a los esfuerzos del lado nipón para contrarrestar un enemigo muy superior en número y en armamentos, por lo que todo ese esfuerzo de antemano se sabe inútil -de lo que son concientes los sitiados- pero no sin ofrecer fuerte resistencia y la mayor cantidad de bajas a los sitiadores.

Esa inutilidad de la guerra subyace en Cartas desde Iwo Jima, que nos va revelando los sentimientos más personales de los sitiados, recordando a su familia, amigos o pueblo de origen, más allá de su origen social o de casta. Morirán luchando por su emperador, con honor, aunque están más muertos que vivos, no solo porqué de antemano saben que morirán por la gloria del imperio japonés, sino por la desnutrición crónica que sufren y las enfermedades tropicales que hacen estragos entre la tropa, a lo que contribuye los colores “lavados”, casi monocromáticos, como si fuera un viejo documental rescatado del tiempo, como esas cartas de los soldados japoneses que jamás llegaron a su destino y que nos hace evocar épocas ya idas, surgida de la bruma de los recuerdos, a fin de escenificar una batalla que demuestre a las generaciones futuras la inutilidad de toda guerra. Pero –y esto es importante- la película no es un filme antibélico explícito, sino que lo deja a la lectura del espectador. Este deberá sacar sus propias conclusiones.
Hay un detalle que revela que norteamericanos y japoneses son tan iguales, al margen de las creencias por las que luchan. Al morir un soldado norteamericano capturado, se le descubre una carta dirigida a su madre. Abierta por el oficial japonés –conocedor del idioma y costumbres sajonas- el contenido es similar al que enviaría un soldado nipón a sus seres queridos. En ese detalle se revela que “el otro” es muy parecido en los sentimientos, afectos y emociones más allá de las fronteras del idioma o la cultura.

Filme triste, melancólico, reflexivo, intimista, subjetivo, de morir con honor, que es quizás la mejor manera de morir, de tributo a los caídos del lado contrario, que ya no son considerados enemigos, sino seres humanos como los sitiadores, y donde la inutilidad de la guerra se refleja en toda su crudeza. Cartas desde Iwo Jima es un hermoso filme, canto del cisne de un realizador que ha visto todo y que nada de la naturaleza humana le es ajena. Testamento y testimonio fílmico de la inutilidad de la guerra y de la condición humana. En esta época, donde los tambores de guerra vuelven a resonar con más furia, Cartas desde Iwo Jima es un buen antídoto a ese espíritu guerrerista e inútil.
lagartocine@yahoo.es

viernes, marzo 02, 2007


CLÁSICOS DE AYER Y HOY

LOS IMPERDONABLES [Unforgiven]
Dir.: Clint Eastwood
Guión: David Webb Peoples
c/ Clint Eastwood (Bill Munny), Gene Hackman (Little Bill Daggett), Morgan Freeman (Ned Logan), Richard Harris (English Bob)
EEUU/1992/Western++++/DVD

Bella elegía del fin de una época, de un hombre y de cómo van naciendo las leyendas.

Resalta en la película el grupo de prostitutas que, como un coro de tragedia griega, pide venganza por la afrenta infligida a una de las chicas (acuchillada en la cara por un vaquero). A la venganza –que coralmente es pedida y que es el disparador de la historia que viene después- se contrapone lo crematístico, como un elemento prosaico, propio de estos tiempos; representado en el cantinero que exhibe un contrato que tiene con la chica agraviada y que reclama por su “inversión de capital”, pidiendo una reparación (indemnización por los daños y perjuicios), debido a que la prostituta tasajeada en el rostro por el vaquero no tendrá el atractivo necesario para captar más clientes, ocasionándole a él un perjuicio económico (el cantinero exhibe como medio probatorio el contrato que tiene con la prostituta).
Por tal razón, el sheriff decide cambiar el castigo físico (latigazos que hubieran calmado la sed de venganza de las chicas) por una indemnización que es “tasada” en la entrega de un determinado número de caballos al cantinero en lugar y fecha convenidos (un acuerdo resarcitorio), lo cual causa la natural ira de las prostitutas al no recibir castigo el vaquero agraviador (recordemos que en la escala social estaban bastante abajo, quizás más abajo que ellas solo los negros y los indios, por eso el sheriff no toma en cuenta la afrenta infligida a la chica agraviada), recurriendo por tanto a pistoleros profesionales para saciar su sed de venganza y el respeto a las cuales se sienten, con justicia, merecedoras.

Esos elementos son el “detonante” de la historia y que la “jalará” hasta la resolución final (en el medio está el excepcional English Bob, un pistolero que va contando sus historias –ya bastante cambiadas- a un escritor, dando origen a las leyendas del viejo oeste) la misma que no se libra de ese aire de tragedia griega, cuando Bill Munny profiere, en medio de una torrencial lluvia a la medianoche (lluvia muy similar a cómo se inicia el drama), la advertencia al pueblo en general -esta vez un coro anónimo- que nadie se meta con las prostitutas de ahora en adelante (Obligación de no hacer), baja pena de muerte, elevándolas a estas de su condición de simples dadoras de placer a la de mujeres que merecen respeto, así como que se de cristiana sepultura a su compañero caído, Ned Logan (Obligación de hacer), que por añadidura es negro, convirtiéndose el propio Bill es un ángel vengador y juez al mismo tiempo, disolviéndose luego en el anonimato tras la advertencia pública proferida, así como los héroes de la antigüedad desaparecían en la muerte o subían al Olimpo de los dioses. El arrepentimiento que el propio Bill siente por su pasado (un pasado cuyas acciones quiere expiar por medio de la redención “vengando” la afrenta a la prostituta tasajeada) y el recuerdo de un ser querido ya muerto, es parte de esa carga trágica que tenían los héroes. Esos elementos propios de la tragedia griega son insertados inteligentemente en un filme como Los imperdonables, típico del género western, elevándolo a la condición de clásico.
lagartocine@yahoo.es

martes, febrero 27, 2007


EL LABERINTO DEL FAUNO
Dir y guión: Guillermo del Toro.
c/ Sergi López (Vidal), Maribel Verdú (Mercedes), Ivana Baquero (Ofelia), Álex Angulo (doctor), Ariadna Gil (Carmen), Doug Jones (el fauno)
España-México/2006/Drama fantástico+++

Guillermo del Toro es junto a Alfonso Cuarón (quien funge en la película como uno de los productores) y Alejandro González Iñárritu (conocidos como los tres amigos), la selecta lista de los realizadores mexicanos que han podido internacionalizarse, y que cómodamente pueden trabajar en Estados Unidos o en Europa y son reconocidos como directores profesionales, de oficio, insertándose en la industria cinematográfica. Cada uno ha querido conservar su estilo y cada uno tiene temas que son más o menos de su predilección. A Cuarón le salen mejor las cosas cuando va hacia el lado sombrío de un mundo y personajes que parecen hundirse en un mar de incertidumbres, dudas y frustraciones (por lo menos las dos últimas que se sienten más personales son la entrega de Harry Potter e Hijos del hombre); mientras González Iñárritu completa su trilogía ambiciosa sobre la condición humana en un mundo globalizado. En cambio, Guillermo del Toro va hacia el lado fantástico, a un mundo más allá de nuestras dimensiones.
Curiosamente hemos tenido las últimas películas de cada uno de estos realizadores en cartelera, casi en simultáneo.

En Guillermo del Toro se percibe una vena cada vez más personal en sus filmes; tratando de expresar un mundo distinto al “real”, un mundo de sueños, de fantasías (no necesariamente hermosas o edulcoradas). En esa línea, El laberinto del fauno es un trabajo bastante personal. Situándose en una época histórica determinada (los años posteriores al fin de la guerra civil española, sofocando el ejército los bolsones de resistencia republicanos en el interior del país), vamos a penetrar en un mundo de hadas y faunos, donde la pequeña Ofelia es el nexo entre lo real y lo fantástico.

Sin embargo, son mundos paralelos, que jamás se unirán; es más, el mundo fantástico permanece en una ambigüedad: puede ser que sólo sea producto de la imaginación de la niña, hasta cuando muere, quizás llevándose para siempre su secreto. Pero la dicotomía entre ambos mundos está relacionado también con el clima o ambiente que se vive: el mundo “real” es sombrío, frío, triste (a lo que ayuda la fotografía) y por supuesto tiránico y represor con todo lo que no comulgue con el establishment, encarnado en el capitán Vidal, un tipo alienado y que vive bajo la sombra del padre, encarnación del franquismo en su estado más salvaje; mientras que el mundo “fantástico” es más libre, brillante, intenso en la autorrealización (aunque no exento de pruebas y temores), donde la pequeña Ofelia deviene en princesa.

El laberinto del fauno alterna muy bien ambos mundos (aunque no es un cuento de hadas para niños), teniendo los elementos necesarios para proponer otra lectura más enriquecedora, como que el mundo “real” es pálido y gris, mientras el mundo de nuestras fantasías y sueños es más hermoso y pletórico, a la manera que Vargas Llosa proponía para las novelas, que enriquecen nuestra vida interior.

De las últimas producciones de los tres realizadores mexicanos indicados, me parece que El Laberinto del fauno es la más lograda, le sigue Hijos del hombre de Alfonso Cuarón (a pesar de haber sido ninguneada por los premios internacionales que por estas fechas se reparten), y en un más modesto tercer puesto, Babel, que estamos seguros se llevará alguna estatuilla este domingo.
17.2

Post scriptum: Realizada la entrega anual de premios de la Academia de Hollywood (el comentario líneas arriba fue escrito días antes) fue una sorpresa agradable la entrega la noche del domingo de dos de los principales premios a Scorsese, por mejor película y por mejor dirección. Si bien The departed (Los infiltrados) no es el mejor filme en la larga carrera del realizador ítaloamericano, hace muchos años que se lo merecía. Creador de un universo propio, con rasgos recurrentes y un estilo personal, la Academia (recordemos que es la industria del cine que se “autopremia”, por eso varias entregas pasadas han tenido un sabor arbitrario) le hizo justicia luego de muchos años de ninguneo. En cambio, el gran perdedor fue Babel de Alejandro González Iñárritu (a estas alturas ya peleado con su guionista, Guillermo Arriaga, por celos profesionales), ya que apenas consiguió una estatuilla secundaria (por mejor música original). Para ser franco, pensé que Babel se iba a llevar más de un Oscar, hasta me dije los gringos son capaces de darle el Oscar a mejor película debido a que es una película ambiciosa, tiene un cast internacional, locaciones en todo el mundo, una temática post moderna y se ajusta a lo políticamente correcto. Felizmente no cometieron la barrabasada.
En el medio está El Laberinto del fauno que se lleva tres estatuillas. Como dijo la presentadora, Ellen DeGeneres, era una noche de latinos y solo por allí de algunos “americanos”. Entre El fauno y Babel, la nominación de la pe (como le dicen los españoles a Penélope Cruz), a lo que se suma la premiación de un italoamericano importante (Scorsese), de un negro como mejor actor (o de color como eufemísticamente dicen los sajones), Forest Whitaker, amén de algún japonés por allí (Ken Watanabe), los WASP estaban en minoría. Signo de los nuevos tiempos.
lagartocine@yahoo.es

lunes, febrero 19, 2007


BABEL
Dir: Alejandro González Iñárritu.
c/ Brad Pitt (Richard), Cate Blanchett (Susan), Gael García Bernal (Santiago), Elle Fanning (Debbie), Kôji Yakusho (Yasujiro), Rinko Kikuchi (Chieko), Adriana Barraza (Amelia), Nathan Gamble (Mike), Mohamed Akhzam (Anwar), Peter Wight (Tom), Harriet Walter (Lilly), Trevor Martin (Douglas), Mónica del Carmen (Lucía)
Guión: Guillermo Arriaga; basado en un argumento de Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñárritu
USA/2006/Drama+++

La condición humana en un mundo globalizado

Alejandro González Iñárritu se dio a conocer con una ópera prima bastante interesante, Amores perros (2000), que contenía tres historias entrelazadas entre sí y ambientadas en la ciudad de México. Hurgaba sobre la violencia en el DF, la soledad, el desamor, la falta de comunicación que se produce en las grandes ciudades. Posteriormente, 21 gramos (2003), marcó un desnivel en el proyecto: era pesada, solemne y demasiado pretenciosa frente al tema tratado, la muerte. Con Babel quiere recobrar ese dinamismo e interés que consiguió en su primera película, buceando en los mismos temas solo que ésta vez en un contexto globalizado, mundial. El mensaje es claro: si te duele el pie, alguien, al otro extremo del mundo, te lo está pisando. Aparentemente hay un azar en las cosas que suceden, pero, más bien, todo obedece a una causalidad que a nosotros, como mortales, nos es difícil percibir. La fragmentación de las historias presentadas obedece a esa lógica, solo que en este caso en vez de estar todos los personajes en el DF, su hogar ahora es el mundo entero. Y allí es donde reside el punto flaco del ambicioso proyecto de González Iñárritu, en que se nota un tanto impostado, como que las historias deben de calzar con un elemento común (el rifle que produce el disparo), a pesar de la supuesta desconexión de todos los elementos intervinientes. Ello se aprecia sobretodo en la historia de Susan y Richard en Marruecos, la más cargada con tintes melodramáticos, la más dolorosa. El dolor (físico y sicológico) de la pareja es quizás lo más “artificial” que se siente en el contexto de las cuatro historias, volviéndola enfática, machacona y que llega a saturar por exceso. En cambio, la historia de la adolescente Chieko, al otro lado del mundo, en Japón, a pesar de ser la más “desconectada” de las demás, se la percibe como la más natural del conjunto y la que mejor refleja la filosofía del realizador: la adolescente sordomuda que tanto necesita comunicarse con los demás. Posiblemente este desnivel entre una y otra historia se deba a que al ser la historia de Susan y Richard el eje de todo el filme, la historia que debe “jalar” a las demás con esa fuerza dramática que contiene, se la ha tratado muy exageradamente, en cambio, la historia de Chieko, aparentemente menos importante, fluye por eso mismo con mayor naturalidad en todo el conjunto. En el medio de ambos extremos están las historias de la nana mexicana y la de los dos niños marroquíes con que empieza el filme, cada uno pagará por sus actos. Y, en el centro de todos ellos, el mensaje repetitivo como un leit motiv: la nueva Babel de la incomunicación, de la confusión, de la soledad y el desamor, es el mundo globalizado, por el cual los seres humanos estamos tan cerca y a la vez tan lejos.

Babel técnicamente tiene una impecable factura, el realizador maneja con oficio a los actores y domina el lenguaje cinematográfico, y el proyecto no deja de tener interés, González Iñárritu se descubre como un demiurgo, un suplantador de Dios, que crea un mundo y lo inspira de vida; sin embargo a pesar de ello (o quizás por eso), y por ser el proyecto más ambicioso de la trilogía, no funciona muy bien y, de lejos, nos quedamos con Amores perros, que pese a tener historias disímiles en interés y en tratamiento, y haber sido trabajada con un presupuesto mucho más modesto, se nota con una fuerza y un vigor visuales de los cuales carece Babel. Es que González Iñárritu en Amores perros insufló de alma a su querido DF, lo universalizó, algo que en Babel, pese a la mayor cantidad de recursos técnicos, financieros y actorales, no se siente.
lagartocine@yahoo.es

lunes, febrero 12, 2007


ROCKY BALBOA
Dir. y guión: Sylvester Stallone
c/ Sylvester Stallone (Rocky), Burt Young (Paulie), Geraldine Hughes (Marie)
EEUU/2006/Drama++

La primera entrega de Rocky tenía el encanto de la novedad. Si bien existían y existen infinidad de películas acerca del mundo del boxeo, lo que atraía de la primera versión era que un perdedor, un looser, matarife de profesión, podía llegar a la cima del boxeo por una de esas oportunidades únicas que se presentan en la vida. El american dream se cumplía en “el país de las oportunidades” y en una fecha significativa para los Estados Unidos: el bicentenario de la declaración de la independencia (1976) y, por añadidura, en Filadelfia, la cuna de la democracia norteamericana. Fue la mejor de todas las entregas, incluyendo la presente.

Lo malo es que la fórmula es única y repetirla llega a saturar; si bien la presente entrega tiene un ingrediente que en las manos de otro director habría hecho de Rocky un canto lírico a la vejez, el canto del cisne que bien se merecía el personaje: se trata de demostrar que en un mundo de jóvenes (de teenagers), los “viejos” todavía pueden aportar algo a la sociedad y que no merecen ser olvidados, marginados o ser objeto de burla. Rocky quiere demostrar que todavía puede subir al ring, que todavía puede volver a enamorarse (su esposa ya murió), que puede dar lecciones de vida inmejorables a su joven hijo que anda medio perdido en la vida y que la vida puede dar a todos una segunda oportunidad. Lamentablemente el resultado final no llega al nivel esperado. Rocky Balboa es una repetición del libreto original (la vida personal y familiar de Rocky, con sus problemas y sus esperanzas, la familia como impulso del personaje, la oportunidad del reto y la gran pelea con lo que concluye la historia), decayendo la historia a cada vuelta de esquina. Y todo parece indicar que se abre paso a una continuación, lo que dependerá de la aceptación del público, del box office y de que junto a Rambo, son los únicos personajes que a Stallone le han dado fama y fortuna. No sería raro que tengamos Rocky VI, Rocky VII, Rocky VIII y así hasta que el cuerpo aguante.

Recuerdo que en una película de parodias, hace muchos años, en una escena se veía al fondo un afiche que anunciaba Rocky XXXVIII o algo parecido, con un Rocky ya octogenario. De repente ese afiche no estaba lejos de la realidad. Veremos.
lagartocine@yahoo.es